EL LADO OSCURO DEL PRÍNCIPE

El siguiente es un fragmento de la entrada del primer capítulo del libro del periodista de investigación, investigador social y profesor de derechos humanos Edison Lucio Torres. El libro saldrá al público antes de las elecciones parlamentarias y presidenciales. En estos momentos se está en los trámites para que su publicación sea simultánea en Estados Unidos y Colombia.

¿LOS CONDOTIEROS GANARON LA GUERRA…?

I. ¿CUÁL ES TU RESPUESTA, VARITO?

Te pareces a uno
que ha tragado oro:
¡aún te van a abrir el vientre!…
¡Eres demasiado rico,
tú, corruptor de muchos!
A demasiados vuelves envidiosos,
a demasiados vuelves pobres…
A mí mismo me arroja sombra tu luz;
tirito: ¡vete rico!
¡vete, Zaratustra, vete de tu sol!…

Quisieras dar, donar tu experiencia,
pero tú mismo eres el más exuberante,
¡Sé juicioso, rico!
¡Primero regálate a ti mismo, Zaratustra!

(Friedrich Nietzsche – Trad. L. Pérez Latorre)

Y finalmente ganaron la guerra… Ya no les basta manejar el tráfico de estupefacientes, juegos de azar, el cartel de la gasolina y las aseguradoras de salud subsidiadas. Los condotieros -empresarios de la guerra- no solo están en Medellín, Cali, Montería, o en el campo, ahora se les ve llegar a la capital de la República con sus ejércitos privados y la estela de muertes. Los vemos comprar en efectivo condominios en todo el país, carros importados, edificios comerciales, inversiones en las bolsas de valores, asociarse con grandes cadenas de almacenes para construir centros comerciales, yates e islas privatizadas en Cartagena. Ya no bastan Montería, Magangué, Santa Marta o Barranquilla, Cúcuta, Buga, Yacopí, Pasto o Ibagué. Hasta tienen visa para entrar a Norteamérica.

Y están en el congreso, ¿sorprende? Y están en el ejecutivo, ¿sorprende? Y se dice que manejan la justicia, ¿sorprende? Influyen en algunos medios de comunicación, y, por supuesto, muchos periodistas viven también su luna de miel con los señores de la guerra, ¿sorprende? Ya no solo es un acto de corrupción, como sucedió en el proceso 8.000 con el Presidente Samper, donde se comprobó que políticos, servidores públicos y periodistas recibieron millonarias sumas de dinero del Cartel de Cali. No. Es una toma directa del poder político que estaban necesitando los condotieros para legalizar su dominio económico. La guerra fue un camino para su inclusión, ¿la política será ahora el camino de su hegemonización? ¿Por qué Estados Unidos patrocina esta guerra desangrando al pueblo colombiano?

Los condotieros deciden quién vive o quién muere, quién va a ser gobernador, alcalde, parlamentario o Presidente. Son financistas de campañas políticas, y los dueños del poder detrás de bastidores. Se adueñaron primero del aparato estatal local y regional, y nadie dijo nada desde Bogotá. Después dieron el salto nacional al ganar las elecciones del 2002, y nadie en Bogotá escuchó, y ahora en el 2006 se aprestan a confirmar su poder en el Congreso, en la justicia y en el ejecutivo, y la oligarquía tradicional hipócritamente se escandaliza, después de haberse alimentado de sus dineros.

Los condotieros al poder…político central, porque el económico lo habían alcanzado. Como en las épocas de las burguesías nacientes de la Europa mercantilista, o de la historia colonial latinoamericana, cuando los mercaderes y financistas tenían más poder que la nobleza venida a menos y compraban títulos nobiliarios y rangos de abolengos que nunca habían adquirido por transmisión genealógica o cultural. Distinto al proceso 8.000, que es una miniatura frente al fenómeno que estamos viviendo en estos últimos 6 años: el triunfo de un proyecto político-militar, sin lugar a equívocos. Su antecedente histórico fue Civismo en movimiento de Pablo Escobar Gaviria, Movimiento Nacionalista Latino de Carlos Lehder Rivas, y le siguió el Movimiento Morena, cuyo dirigente Iván Roberto Duque, hoy es el flamante comandante Báez de las autodefensas desmovilizadas. Hoy, tienen el poder que ni los Santo Domingo, los Santos, los Ardila Lule, los Sarmiento, o el Sindicato Antioqueño han tenido en toda su vida de pelechar de sus empresas privadas y del Estado.

¿Quiénes son los terroristas? ¿Los que dicen atacar el terrorismo, comiendo a manteles con los terroristas, desde cuyas fincas diseñan las políticas de seguridad aprovechándose del temor generalizado causado por los mismos terroristas? ¿Los que se apoderaron del Das –que debería producir inteligencia y contrainteligencia estratégica para la seguridad del Estado y de la sociedad- para determinar a quien matar y a quién chantajear?

Varito, una pregunta clave, respetuosa pero no reverente:

¿Es la ley de paras -no se puede llamar Ley de Justicia y Paz que tu diseñaste e hiciste aprobar con los Maloof, los Merheg, los de la Espriella, los Vives, los Castro, los Araujo, los Puello Chamié, los Imbett, los Arias, los Pineda, los Uribe Escobar, los Holguín Sardi, los Zuluaga y más de la mitad del Congreso de la República, incluyendo a políticos como Germán Vargas o Claudia Blum- la legalización a los condotieros de sus negocios del narcotráfico y de la guerra, dotándolos de inmunidad para seguir en sus torcidas, ahora con la protección descarada del Estado y de la economía oficial? ¿Serán los condotieros problemas del pasado una vez se acojan todos a esta ley, según lo espera tu primo hermano y también amiguísimo de Pablo Escobar como lo fuiste tú, Mario Uribe Escobar?

¡Dios mío! ¿Qué está pasando?
———-

Si tiene sugerencias para destapar esta olla podrida de Uribe y Bush, hazlo la siguiente dirección electrónica: editormoreno@yahoo.es

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.