MARIAMULATA PICOTEO A GOSSAN!

Por Edison Lucio Torres*

El dilema que la situación electoral en Cartagena nos había propuesto entre dos candidaturas, se resolvió a favor de Judith Pinedo de una forma aplastante. La maquinaria electoral que apoyó a Juan Carlos Gossaín fue derrotada por el voto de opinión, sin lugar a dudas: 115.247 contra 70.692 votos.

Ese voto de opinión fue invisible y solo se vino a manifestar en los barrios populares tres días antes cuando el potencial de votantes de los estratos 1, 2 y 3 asimiló la unión de César Anaya Cuesta con la Mariamulata. Un candidato de los mondaos de Cartagena, que podía tener la jugada debajo de la manga, sumó fuerza con la candidata de los empresarios y se produjo una mixtura política realmente exitosa y explosiva que volvió añicos la maquinaria electoral. La llegada de Rafael Vergara no fue suficiente y su impacto solo se sintió cuando un sector significativo del Polo Democrático Alternativo decidió apoyar a la Mariamulta.

Lo habíamos dicho y citamos textualmente: “Si César Anaya se adhiere a la Mariamulata, seguramente ésta le acortaría la distancia que la separa de Gossaín, pero si continúa hasta el final indefectiblemente será una victoria de Juan Carlos Gossaín..”.

¿Por qué razón ganó la Mariamulata?

Primero. Se rebatió la imagen que tenía la Mariamulata de ser la candidata solamente de los empresarios, cuando los mondaos de César Anaya marcaron la diferencia.

Segundo. Con la llegada de César Anaya se aplicó una estrategia muy interesante, pero controvertida desde el punto de vista de las disyuntivas morales que nos plantea la lucha política-electoral. Se ordenó “puyarle el ojo” a Gossaín, y los líderes populares recibieron el apoyo logístico pero votaron por la Mariamulta. Este hecho se acentúo sobremanera con la naturaleza, puesto que el agua lluvia que azotó las casas de cartón donde viven los posibles votantes de Gossaín, se arrepintieron a última hora de votar por una continuidad. ¿Acaso no produce amargura el hecho de salir bajo lluvia de Isla de León, por ejemplo, para votar por el candidato de la administración que no resolvió su problema de vivienda o de movilidad?

Tercero. La malicia indígena de César Anaya fue otro elemento que garantizó la victoria de Judith Pinedo. Anaya, un hombre pragmático en la política electoral conocía al dedillo la campaña de Gossaín gracias a que es hijo del mismo padre político (Curi), y sabía cuáles eran los flancos por donde la Mariamulta podía atacar.

En suma, César Anaya Cuesta fue la diferencia que le permitió a la Mariamulata ganar rotundamente la alcaldía, sin demeritar la excelente campaña que la nueva alcaldesa realizó a partir de la recolección de las firmas.

Una vez más se demostró que la única encuesta real es la que se hace el día de las elecciones, por lo que los cantos de victoria no se pueden hacer en la víspera. Y en estas condiciones, la opinión pública le apostó al cambio en el último momento, quemándole el pan a Gossaín en la boca del horno. Y la pajarraca se convirtió en una verdadera mariamulata.
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*Comunicador Social-Periodista, docente universitario de derechos humanos e investigador social. Director del informativo Vox Populi. E-mail: editormoreno@hotmail.comhttp://lucioysusnotas.blogspot.com/

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.