PERVERSIDAD PERIODISTICA
VS.
PERIODISMO CIUDADANO

Por Edison Lucio Torres

La gente quiere un periodismo diferente al actual. ¿Qué hacemos nosotros para lograrlo? ¿Que apoyo le damos al periodismo alternativo y ciudadano?

En Cartagena reina el egoísmo. No en vano hemos dicho que somos víctimas del síndrome del cangrejo. Mientras La Verdad difundió con generosidad el acto que Vox Populi le rindió a la Corte Constitucional, El Universal lo minimizó, para no hablar de la radio ni de la TV. Cuando invité a mi amiga periodista Luz Meira Díaz al evento me dijo que “eso pertenecía a la página social,” como si la la defensa de los derechos humanos está reducida a un problema de farándula o a una sociedad donde impera lo efímero y la levedad del ser.

Porque no hago un periodismo de rumor, de chisme, de canutillo y lentejuelas, estoy metido en problemas con los todopoderosos. ¿Acaso el poeta Luis Carlos López no se metió en problemas cuando fustigó inteligentemente a los vencejos de su época?

En mi vida profesional he recibido dos denuncias por injuria y calumnia. La primera de Víctor Hugo Hernández Pérez, exrector de la Universidad de Córdoba y exdirector del Cread de la Universidad de Cartagena. ¿La razón? Porque dije en Vox Populi en el 2005 que el Sr. Hernández “fue elegido rector con la unción de los paramilitares del nudo del Paramillo, encabezado por Mancuso, y ahora el presidente lo exaltaba en su nuevo cargo.” La investigación fue archivada una vez Mancuso reconoció en Justicia y Paz (2007) que ellos habían elegido a Víctor Hugo Hernández Pérez, preso hoy en la Modelo de Barranquilla, sindicado junto con la exdirectora del CTI de la Fiscalía de Córdoba, Rosalia Rebeca Negrete Flórez -hermana del exparlamentario José de los Santos Negrete, quien estuvo vinculado al proceso de Ralito- del asesinato de Hugo Iguarán Cotes en el momento que era candidato a la rectoría de la Universidad de Córdoba, rectoría que finalmente ganó Víctor Hugo Hernández.

La otra denuncia viene del honorable senador cartagenero Javier Cáceres Leal, porque dije en 2006 que “si hay que investigar por paramilitarismo al senador, debía empezarse por el mercado de Bazurto“. Hoy, el honorable senador tiene una investigación preliminar en la Corte Suprema de Justicia ( Rad. Nº 28.436) donde una comisión del CTI está recabando las pruebas pertinentes. Y El Universal se calla.

Vox Populi carece de pauta publicitaria oficial. Las administraciones nos tratan mal en este aspecto. Pero no nos doblegamos. No correteamos funcionarios públicos ni políticos para que nos den publicidad. Tampoco la rechazamos, salvo que intente doblegar nuestra dignidad. Una periodista de la administración distrital -que viene de El Universal- se opuso a que un funcionario del Distrito contratara con Vox Populi, porque supuestamente nosotros “estábamos vetados“. ¿Vetados por qué? Vale la pena que la alcaldesa Judith Pinedo, connotada defensora de la libertad de prensa y de los derechos humanos, investigue esta situación y nos diga sus resultados.

Razón tiene Eric From cuando dice, retomando a Freud, que del hacer al ser hay mucho camino por recorrer en esta sociedad de hipócritas. Sociedad que somos esclavos del tener. Cuando tenemos el poder (o creemos tenerlo porque el amigo es el poderoso y uno se convierte en aúlico) no sabemos qué hacer.

Una revista que se planteaba como alternativa de El Universal, por ejemplo, Viceversa, hace del rumor y de la perversidad su materia prima. ¿Es un delito ser de izquierda? ¿Guerrilla e izquierda son sinónimos? Me refiero al perverso y malhadado artículo publicado en su última edición contra un joven dirigente cívico de la zona marginal de la opulenta y miserable Cartagena y hoy alcalde menor de la Localidad Dos, Reynaldo Manjarrés. Pocas veces lo he tratado, pero creo que un medio de comunicación no puede pasar sobre la dignidad de las personas cuando trata de atacar a una administración que no sea de su simpatía. Bajó puntos excesivamente la revista Viceversa, y como su propio nombre lo indica, este yerro se volvió contra ella.

Gracias a Dios no hacemos un periodismo litgh, de farándula o farandulero. Nos hubiésemos dedicado a editar una revista de intelectuales y para intelectuales o para la universidad, pero nos atrevimos hacer periodismo radial. Y hoy, 7 años después, los resultados son dicientes: hemos contribuido a una opinión pública crítica y a la defensa de los derechos humanos. El universo de oyentes es de 65 mil personas diarias en la Costa Caribe. Este es el periodismo ciudadano que seguiremos haciendo pese a los obstáculos y a los intentos de censura.

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.