PRAGMATISMO O CABALLO DE TROYA

Por Edison Lucio Torres*
Periodista y docente de DDHH

La primera pregunta problemática que se me ocurre para hablar de algo concreto que nos toca la puerta en el Polo con el caso Rojas Birry: ¿Es posible formar un liderazgo éticamente sostenible?

En una sociedad que se ha deshumanizado hasta el punto de convertir el ser humano en un medio para alcanzar fines económicos, políticos, religiosos e ideológicos, es lógico que se trastoquen los valores morales del humanismo y de la espiritualidad. Y de la política. Pero siempre la decencia debe imponerse.

En Colombia los procesos políticos se han degradado tanto que el ejercicio de la política se convierte en el sumun de la degradación moral y ética de la sociedad. Si el Frente Nacional ayudó a esta inmoralidad pública, el actual proyecto triunfante -que representa el presidente Álvaro Uribe- lo ha llevado más allá de los límites de la degradación, puesto que ha legitimado los crímenes de Estado para combatir el terrorismo y seguir aferrado al poder.

Nunca como hoy la Presidencia, como institución, se ha convertido en un símbolo de la decadencia moral de este modelo político y económico, y de la sociedad. El poder es usado por todos los medios para degradar la dignidad humana. Cuando el Presidente le dijo a la bancada uribista “voten los proyectos antes de que se los lleven a la cárcel”, puso al descubierto su verdadera catadura moral. A él no le importa la suerte o la desgracia de sus aliados. ¿Para qué? Ellos son vulgares instrumentos de sus deseos.

Esa clase de liderazgo le llaman pragmatismo. ¿Pragmatismo? Querrán decir impudicia, desvergüenza o inmoralidad. Es un cambalache de todos los valores morales que el liderazgo ético no puede soportar ni utilizar.

Francisco Rojas Birry, nuestro querido indígena personero, dijo a El Espectador (29-03-09) que primero vienen por el indio y después por el Polo. “Al día de hoy no me queda nada a salvo: han barrido y trapeado conmigo, con mi honra y con mi familia.”

Tiene toda la razón. Cuando una persona honesta comete un error, el mundo se le viene encima. Cuando los inmorales hacen reuniones en Palacio para conspirar contra la Corte Suprema de Justicia con jefes de organizaciones criminales, no pasa nada, porque el mundo espera de ellos la desvergüenza. Y los medios de comunicación hipócritamente hasta lo celebran. Si Fidencio Mena, exempleado de DMG, era el mandadero de Uribe y de José Obdulio Gaviria, primo de Pablo Escobar, no era inmoral, tampoco era utilizarlo para “Caballo de Troya” en la campaña de Samuel Moreno a la alcaldía. Es la doble moral, diría, la hipocresía de una burguesía emergente pero en decadencia.

No obstante ¿un candidato del Polo puede reunirse con cualquiera para conseguir un voto? No lo creo. Esta clase de pragmatismo no paga. Este liderazgo poco ético no le sirve al Polo para la conquista del gobierno y del poder político. El Polo debe erigirse como alternativa política y también moral. Y hoy el indio debe pagar su propio error.

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*Miembro de la Dirección Nacional del Polo
CASO JUICIO CON JAVIER CACEREShttp://lucioysusnotas.blogspot.com/2008/07/no-se-present-el-senador-cceres-y-el.html : abrir archivo 2008

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.