LA HIPOCRESÍA SE VISTE DE AVAL

Por Edison Lucio Torres

(Director de Vox Populi)

La fábrica de avales evidenció una grave crisis en Cambio Radical y en otros partidos. De un plumazo le quitaron el aval a María del Socorro Bustamante, quien sin sonrojarse lo recibió de Afrovides, y del inscriptor Jair Acuña, de las entrañas de Enilce López.  
Fue una decisión hipócrita del centralismo político bogotano. Nadie en Cambio Radical desconocía la simpatía de Enilce López -una empresaria emergente condenada por sus crímenes- con Bustamante. Es una simpatía de vieja data que no fue impedimento para que en 2011 le dieran el aval.  Ella lo rechazó y se inscribió con 250 mil firmas, ya que el parlamentario Willíam García – ¡quién lo creyera!-se opuso verticalmente. 
¿Por qué los que hoy estigmatizan a Bustamante por asistir a una reunión política – donde concurrieron senadores, concejales, ediles, y líderes electorales del PIN-, ayer la apoyaban o pasaban de tapiñeros? El bogotano Antonio Álvarez Lleras –familiar de Germán Vargas y secretario general- le dio subrepticiamente el aval. Y ahora se rasga sus vestiduras. Conducta típica del sanedrín varguista. 
¿Cambiaron las circunstancias para quitarle el aval a la popular Mayo? No. Ella fue y sigue siendo amiga política de La Gata. ¿Qué cambió? Los medios capitalinos les develaron la hipocresía a los dirigentes nacionales de Cambio Radical, los mismos que le dieron el aval al cuestionado gobernador de la Guajira Kiko Gómez, a pesar de las advertencias de sus opositores. Carlos Fernando Galán dijo que cuando le quiso quitar el aval a Kiko Gómez -los que hoy cuestionan el aval a Bustamante- pusieron el grito en el cielo. 
Ahora bien, Cambio apoyó -en coalición con el liberalismo en el 2011- al gobernador de Bolívar, Juan Carlos Gossaín y come del mismo plato burocrático donde lo hace La Gata. ¿Cuál es la diferencia? 
¿Por qué es tan importante saber quiénes están detrás de las candidaturas? La elección de Campo es un ejemplo de lo que le sucede al candidato -y a los gobernados- cuando detrás  están los depredadores del presupuesto público, ¡qué es nuestro dinero! 
Bustamante y Vélez son candidaturas fuertes. Ninguna está exenta de apoyos “incómodos”. Los dineros de La Gata, de los García, de Martínez Sinisterra, del Turco Hilsaca, y de otros y otras non sanctus, tengan la plena seguridad que ya están circulando en estas elecciones. Sus agentes son los condenados de la parapolítica que compran políticos, líderes y periodistas inicuos. 
La doble moral de nuestra clase política se evidencia con los avales y las coaliciones. En nuestra democracia los elegidos -en su inmensa mayoría-  no son los que dicen ser sino instrumentos de la maldad que se valen del dinero manchado de sangre para seguir esquilmando a los empobrecidos. ¡Dios bendiga al pueblo en estas elecciones atípicas!
editormoreno@hotmail.com
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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.