¡DIONISIO Y GRANADILLO, AL TABLERO!

Por Edison Lucio Torres*
Nacira Ayos Figueroa, la directora del IPCC, está más preparada que un yogurt y tiene una vasta experiencia que me cuesta creer lo que hizo: reclamarle al concejo por el recorte presupuestal de su institución y cerrar las instalaciones.
Las “metidas de patas” de una alta funcionaria como ella, la tendrían de patitas en la calle. Un periodismo efectivo y juicioso no puede pasar inadvertido este hecho que tiene una trascendencia descomunal en lo político y administrativo.
Su hoja de vida oficial me dice que es administradora de empresas de la Universidad de Cartagena, tecnóloga en administración del Colegio Mayor, gerente social de la Universidad Luis Amigó, y  magister en administración de empresas e innovación.  Artista desde su infancia y gestora cultural de mucha experiencia.
El alcalde Vélez reclutó a Nacira Ayos de ser directora del Centro de Relaciones Nacionales e Internacionales de TECNAR. En el Concejo me dijeron que tiene apoyo del concejal de la U William Pérez.
En principio los dos horrores expresan un desconocimiento total de la administración pública que un estudiante de bachillerato debe conocer en la cátedra de competencias ciudadanas.
Sin embargo, Nacira Ayos quiso salvar a su alcalde, que le ha fallado al sector cultural. Primero prometió aumentar el presupuesto para la inversión artística y cultural, pero lo recortó de un tajo en 43%! Para este año solo hay $1.100 millones, de los $2.500 millones que el IPCC necesita para su funcionamiento. Segundo, dentro de su plan de desarrollo, Ahora Si Cartagena, la cultura no cuenta, y el IPCC sería un apéndice digno de ser extirpado. ¿Ignorancia o inocencia? ¡No! Es una política que solo observa la cultura como un gasto y no como una inversión social para coadyuvar en la solución de muchos problemas de la ciudad, como la inseguridad ciudadana que el alcalde quiere combatir con las fuerzas armadas.
Todo eso pudo ocasionar en Nacira un estado de ánimos encontrados. Por un lado, su impotencia ante la decisión del alcalde y de su secretario de hacienda Carlos Granadillo de mutilarle el presupuesto sin poder decir nada. Por el otro, cuidarle la espalda a su jefe. Decidió echarle la culpa a los concejales, ignorando los preceptos elementales de la ley 136 de 1994.
Y en coherencia con lo anterior, colocó el letrero que decía: 

“Se le informa a todos los usuarios que el IPCC no tendrá atención al público hasta el jueves 16 de enero de 2014.” 

Yo lo vi como protesta contra Granadillo de asignarle recursos para solo 5 meses. 
Los gestores culturales sienten amargura, la misma que sentiría el mártir José de Ayos cuando era trasladado hacia el cadalso el 16 de febrero de 1816. ¿Otra Ayos sería sacrificada 198 años después? ¡Antes que Ayos, Dionisio y Granadillo deben pasar al tablero!
 *Periodista y Docente de DDHH

voxpopulinoticiasya@gmail.com
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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.