QUÉ HARIAS POR CARTAGENA EN 2015

Por Edison Lucio Torres
El tiempo es una pretensión humana de medirlo todo, y de acumularlo. Pero el tiempo es el único que el ser humano no quiere acumular, pues, es señal de llegar a su final. 
Termina 2014 y le damos la bienvenida a 2015. Los pesares siguen intactos para Colombia y, en particular, Cartagena. Este 2015 puede ser el inicio de una gran transformación de la ciudad si 200 mil cartageneros, hombres y mujeres, deciden por una alternativa credible para la alcaldía. Esta alternativa está lejos de venir de la misma clase política y empresarial que ha gobernado a la ciudad en estos 200 años. 
La alternativa la podemos construir desde abajo, desde los barrios de nuestra golpeada ciudad Heroica con dirigentes probados en su vida de servicio a la comunidad. Gente que le duela la ciudad como a su propio pellejo.
Cartagena termina este 2014 con un alcalde que no ha estado a la altura de las  soluciones de los grandes problemas que vive la ciudad: inequidad, inseguridad, inmovilidad vial, falta de cultura ciudadana. Dionisio Vélez puede justificar su incapacidad en decir que dos años de gobierno no son suficientes. El problema no está medido por el tiempo sino por sus realizaciones. Cuenta con un gabinete mediocre. En materia de promoción de su imagen corporativa tiene muchas pretensiones pero se desvanecen en el aire con la falta de tacto de su asesores que lo han hecho caer en la burda pantallería: la malhadada placa alusiva a los ingleses que cayeron en el intento de tomarse a la Cartagena hispánica, el culto a la personalidad de su barba con fotos distribuidas en cada institución educativa y en las diferentes dependencias oficiales, las actuaciones teatrales abrazando a un niño pobre y negro de un barrio marginal de la ciudad, y muchas otras escenas que tratan de maquillar su mediocre imagen.
Terminamos el año con más de la mitad de la población con el virus del chikungunya, y la directora del DADIS, Martha Rodriguez, se muere de la risa diciendo que solo 10 mil personas padecieron del virus. Una mentira que ella misma no se lo cree.  En otro país, el alcalde y su secretario de salud, hubiesen renunciado por este desastre de salud pública. No tomaron las medidas preventivas a sabiendas de lo que podría suceder. A la población la sometieron a una verdadera tortura con el virus del chikungunya. Ni Procuraduría ni Defensoría estuvieron en el momento justo para alertar a los funcionarios de su incapacidad para prevenir el virus.
Cartagena sigue siendo una de las ciudades más inequitativas de Colombia, y es la ventana de nuestro país ante el mundo. La revista Forbes la ubica como uno de los 10 destinos a visitar en 2015, pero los turistas desconocen qué sucede en las tripas de la ciudad, en su interior y en su población que la habita los 365 días del año.
Cartagena merece una mejor suerte para el 2015. La mayoría de la población ya está despertando, y estoy seguro que no votará por los mismos con las mismas. Los financistas están presos o los están buscando para capturarlo, aunque pueden seguir delinquiendo desde las cárceles.
Necesitamos forjar una propuesta para la alcaldia con una fuerza social bien definida y organizada. Más de la mitad de líderes populares entienden esta necesidad. El otro porcentaje hace filas para que los financistas y los negociantes de la política le den las migajas de lo que le roban al Distrito.
¿Qué haría Ud. con un billón de pesos? Es la pregunta de la publicidad oficial que busca sensibilizar a los cartageneros para que paguemos con puntualidad los impuestos. El presupuesto de 2015 es un poco más de un billón docientos mil pesos. Si los corruptos se quedan con más del 10% del presupuesto, podríamos decir que anualmente se estarían apropiando ilegalmente de 120 mil millones de pesos de la ciudadanía cartagenera.  ¿Cuánto se robarían en 4 años? Cerca de 500 mil millones de pesos van a parar a sus arcas. 
La política la hicieron un negocio asqueroso. ¿Cuánto gastan en sus campañas para elegir alcaldes, concejales y ediles? El que vota, que es el eslabón más débil de esta pérfida cadena, recibe a lo sumo 50 mil pesos. Para ser elegido alcalde solo  necesitan 100 mil votos. Es decir, que en las campañas se gastan con los votantes 5 mil millones de pesos. El resto del dinero que “invierten” en las campañas a la alcaldía de Cartagena, se lo distribuye la maraña de traficantes del voto. Y a ojo de buen cubero, en una campaña electoral se gastan cerca de 50 mil millones de pesos.
Capturar la alcaldía es el mejor negocio de los financistas, de la mafia, de los políticos profesionales, y de algunos empresarios inescrupulosos. Es cierto lo dicho por el parapolítico Juan Carlos Martinez Sinisterra, quien admitió que la política da más plata que el narcotráfico.
¿Cómo impedir que Enilce López, el Turco Hilsaca y los otros financistas, de viejo y nuevo cuño, le metan mano a la campaña por la alcaldia de Cartagena en 2015? Debemos crear un nuevo estilo de hacer política para transformar la realidad de Cartagena. Lo cierto es que la suerte de nuestra ciudad está en manos de 200 mil personas que voten diferente. Este es el reto que tenemos los que visionamos una Cartagena Equitativa.
Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.