El HUC es un moridero de alta complejidad maquillado por Elga Ehrhardt para perpetuar a la familia Montes Medina con 1.908 muertos a cuesta

Elga Ehrhardt en compañía del Ministro de la Protección Social Alejandro Gaviria y el gobernador Juan Carlos Gossaín en la inauguración de la adecuación de las obras UCI del HUC

Elga Ehrhardt en compañía del Ministro de la Protección Social Alejandro Gaviria y el gobernador Juan Carlos Gossaín en la inauguración de la adecuación de las obras UCI del HUC.

(Periodista Investigador Social y presidente de Vox Populi Corporación, entidad que patrocina la investigación para la defensa de los derechos de la salud, especialmente de los más vulnerables)

  • El HUC tuvo 1.908 muertes intrahospitalarias, cifra escandalosa por la cual no hay ninguna investigación.
  • El HUC es un caos administrativo, financiero, asistencial y formativo.
  • Conozca cómo maquillan la realidad del HUC y del sistema de salud en Bolívar.
  • El gobernador Dumek Turbay deberá hacer un revolcón al sistema de salud de Bolívar empezando con el HUC.

(Primera Parte del informe de Investigación)

La gerente explica a Lucio por qué la tasa de mortalidad intrahospitalaria es alta

La gerente explica a Lucio por qué la tasa de mortalidad intrahospitalaria es alta.

Para un investigador que quiere saber la verdad del hospital solo debe hacerse dos preguntas iniciales: ¿Por qué la realidad del HUC nos revela una situación contraria a la que nos indican las conclusiones de los informes presentados por Elga Ehrhardt Gutiérrez, quien ha recibido el permanente respaldo de su junta directiva en pleno? ¿Por qué la clase política de Cartagena y Bolívar se pelean por el control del HUC que vive una debacle?

Pero algo más profundo y escandaloso está sucediendo que deseamos poner al descubierto a la opinión pública, más que las deudas de las EPS: ¡el HUC es literalmente un moridero de alta complejidad! En solo tres años de “buena gestión” han ocurrido 1908 muertes intrahospitalarias, casi las cifras de los falsos positivos. ¡Y todos están callados!

Lo único que no han podido maquillar en los informes de desempeño del Hospital Universitario del Caribe (HUC) son los reportes de la tasa de muertes intrahospitalarias y los indicadores de cirugía de alta complejidad, los cuales no solo están por debajo de la media nacional y de Bolívar sino que se constituiría en el mayor escándalo de todos los tiempos. Y no lo han maquillado porque los muertos no los pueden esconder fácilmente en sus informes de fachada.

Expertos maquilladores de la economía y del derecho les practicaron una alta cirugía cosmética a los informes de desempeño y a la Rendición de Cuentas a la Comunidad presentado por Elga Ehrhardt Gutiérrez en el período 2012-2014, informes que –hasta ahora- han logrado su cometido: su ratificación como gerente para cuatro años más. La junta directiva del HUC la calificó con un promedio de 4.50. Algo inobjetable.

El Universitario no solo no ha cumplido con su misión establecida en el acuerdo marco y los convenios 195 de 2004 y 372 de 2007 de ser líder de la Red Hospitalaria Pública de Bolívar de máxima complejidad, sino también un centro de administración científico-técnica para la formación y la investigación de la región Caribe. Pero desde su nacimiento, el hospital fue concebido para defraudar al Estado y usufructuar sus recursos en detrimento de su función misional y del bienestar de los usuarios y de la población más vulnerable de la ciudad y la región. Concibieron contratos de tercerización que parten de una norma declarada nula por el Consejo de Estado (Decreto 536 de 2004) violatoria de los derechos de los usuarios y de los trabajadores, y no ha habido poder alguno para desatar ese nudo de vaca que se ha vuelto repetitivo en otros centros hospitalarios de Bolívar.

Wilman Herrera fue el primer gerente en pleno del HUC puesto por la trinca del momento en 2006

Wilman Herrera fue el primer gerente en pleno del HUC puesto por la trinca del momento en 2006

Wilman Herrera Castaño fue el primer gerente pleno que tuvo el HUC impuesto por la trinca de 2006: Libardo Simancas Torres (gobernador condenado por la parapolítica), Nicolás Curi Vergara (alcalde Distrital) y Germán Sierra Anaya, rector de la Universidad de Cartagena. Herrera pasó a la historia por dos razones. La primera fue un escándalo donde aparecía aparentemente negociando con el contralor de Bolívar de ese entonces, Fabian Ochoa Sánchez, y el diputado de la U Carlos Feliz Monsalve, hoy Secretario del Interior de Bolívar. Y la segunda, renovó casi todos los contratos con los 14 operadores privados que realmente manejan el HUC. Herrera se puso al servicio de los tercerizadores que tenían una íntima relación con los políticos que detentaban el poder en el HUC: la familia Montes Medina. William Montes era el senador consentido de Enilse López, quien tenía una absoluta injerencia en la gobernación de Bolívar de Libardo Simancas Torres, (los tres condenados por concierto para delinquir agravado), en tanto su suegro Nicolás Curi (padre de Marta Curi, actual Representante a la Cámara, esposa de William Montes) era el alcalde del Distrito de Cartagena.

El rector de la UdeC que firmó el convenio con el gobernador Libardo Simancas y el alcalde Nicolás Curi

El rector de la UdeC, Germán Sierra Anaya, quien firmó el convenio con el gobernador Libardo Simancas y el alcalde Nicolás Curi en 2006. Aquí aparece con el representante Picho Padauí cuando recibía la Medalla al Mérito del Congreso en 2012.

Los informes de desempeño son una farsa

Como a los muertos no los pueden maquillar fácilmente, el único indicador que la gerente Elga Erhardt no pudo esconder en sus informes de desempeño y en la rendición de cuenta a la ciudadanía fue la tasa de mortalidad intrahospitalaria, que es un indicador utilizado dentro de los sistemas de salud para evaluar resultados relacionados con la calidad en la atención en salud durante la hospitalización del paciente y detectar problemas de calidad.

Si bien en el 2015, la tasa de mortalidad disminuyó (muertos por cada mil pacientes), lo más escandaloso que realmente ha sucedido al interior del HUC es que la tasa haya llegado 8.4%, después de 48 horas. Es decir que por cada mil pacientes, 84 salen muertos, si multiplicamos 8,4% por 10, ya que la tasa definida por el Ministerio de la Protección Social es por mil (y no por 100) hospitalizados. La tasa promedio de los tres años analizados es 57,86 muertes intrahospitalaria por año. Si el promedio de cirugías efectuadas en ese mismo período fue de 11 mil, llegamos a la espantosa conclusión que en el HUC hubo en ese período 636 muertes intrahospitalarias anuales. ¡Es decir, que en los tres años de análisis sucedieron 1.908 muertes intrahospitalarias! Esto se constituye en una de las peores masacres hospitalarias de todos los tiempos solo comparable con hospitales militares en plena guerra. Cuando la tasa promedio nacional es de 13.2 por mil. Los años evaluados que sirvieron para que el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay Paz, ratificara a Elga Ehrhardt en el cargo, (2012-2014) la tasa de muertos tuvo el siguiente comportamiento:

CALIDAD DE ATENCIÓN201220132014
Muerte intrahospitalaria antes de 48 horas36,7 x 100025,8  x 100022  x 1000
Muertes intrahospitalaria después de 48 horas84    x 100054,2  x 100035,4  x 1000

(Fuente: Tabla elaborada por el periodista con base en los datos de SIHO 2015)

En 2014, la tasa de muertes intrahospitalarias en Bolívar (Resolución No 1446 de 8 mayo de 2006) fue de 17,6 y a nivel nacional de 13,2 por cada mil pacientes. El resultado para el hospital, como se puede observar, es francamente preocupante, ¡y de suma gravedad! La Secretaría de Salud de Bolívar y la Supersalud ni siquiera se inmutaron con esos indicadores. Lo peor es que la junta directiva, presidida por Juan Carlos Gossaín, aprobó la gestión de la gerente, tanto que esos mismos indicadores le sirvieron para que el gobernador de Bolívar actual se anticipara en su ratificación el pasado mes de febrero sin esperar que su período se venciera, previsto para este 30 de marzo de 2016.

¿Cuáles fueron los logros de la gerente Elga Erhardt Gutérrez para merecer una alta calificación (promedio de 4.50) y ser ratificada por el gobernador Dumek? Lo único que no pudo maquillar Elga Erhardt en sus informes de gestión fue el informe de indicadores de la calidad de la prestación del servicio de salud que está dada con el análisis de la tasa de muertes e infecciones intrahospitalarias o enfermedades nosocomiales. Sin embargo, son hechos fundamentales, ya que se refiere al núcleo central de la calidad de la atención que es, en suma, el objetivo misional del Hospital Universitario del Caribe. Estos indicadores son irrefutables, ya que a los muertos no los pueden esconder, y si los esconden, tarde o temprano saldría a flote tal farsa.

¿Qué investigaciones penales se han hecho sobre las muertes intrahospitalarias sucedidas en el período 2012-2014 para establecer si existió a o no negligencia médica y hospitalaria? ¿Qué investigación de oficio realizó la Fiscalía? De hecho, los familiares de los muertos deben pronunciarse a fin de establecer si hubo o no negligencia médica. Pero el período se puede ampliar más atrás, desde que entró en funcionamiento el HUC. Este hecho me recuerda el caso inédito de un cirujano de fama en Cartagena que trabajaba en la década de los 90 para el Hospital Universitario de Cartagena. Su vida cambió cuando uno de sus hijos fue víctima de un atraco y resultó muerto. A partir de allí, cualquier malhechor que entraba herido nunca salía vivo si tenía la fatal suerte de ser atendido por el susodicho cirujano. Los familiares de esa clase de paciente debían recogerlo en la morgue del HUC. Es una historia que algún día la contaré.

La gerente Elga Ehrhardt Gutiérrez, en entrevista concedida a Vox Populi 101.6 FM para contrastar los hallazgos de esta investigación, se sorprendió cuando le pregunté sobre los indicadores de muertes intrahospitalaria. Inmediatamente llamó a la directora de la Oficina Estratégica, Liliana Santoya, quien vino en compañía de dos profesionales, Candelaria Súarez y Carmen Rodriguez. La explicación que dieron fue que como es un centro hospitalario de alta complejidad y la mayoría de sus pacientes son ancianos, la tasa de muertes es mayor. Explicación que no tiene un asidero real, ya que si bien es cierto que en el papel el HUC es de Complejidad Máxima, en la realidad se comporta como un hospital de baja y mediana complejidad. Veamos.

El promedio de cirugías de la ESE en el periodo investigado y analizado (año 2012-2014) es de 11 mil cirugías promedio anual, de las cuales el 25% es de baja complejidad, el 68% es de mediana complejidad y el 7% es de alta complejidad. Estos datos aparecen reportados por el HUC en el Sistema de Información Hospitalaria-SIHO. Como se puede observar, solo el 7% corresponde a la naturaleza del HUC, lo que implicaría que los riesgos de muertes son menores en la medida que la complejidad de las cirugías baja. Aquí existen tres problemas. Primero que la capacidad instalada del HUC es subutilizada para su misión principal: la máxima complejidad. Segundo, que se podría dar un detrimento patrimonial en la medida que existe una desproporción costo-beneficios, ya que se invierten inoficiosamente altos recursos ($92.636.000) para el mantenimiento del HUC, que en realidad cumple un papel de mediana complejidad. Tercero, los estudiantes de pregrado y posgrado que se forman con el HUC no tienen la oportunidad de realizar sus actividades en cirugías complejas.

SERVICIO DE CIRUGIA DE BAJA, MEDIANA Y ALTA COMPLEJIDADFuente: SIHO.

Ahora bien, la argumentación de la gerente del HUC que la alta tasa de muertes intrahospitalaria se debe a cuidados intermedio e intensivo, tampoco tiene alguna real sustentación. Observemos el siguiente cuadro donde la cantidad de pacientes atendidos en cuidados intermedios e intensivos, si lo contrastamos con la tasa de muertes intrahospitalaria, jamás justificaría su alto índice, por mucho que todos los pacientes de estos dos intems perezcan en la atención.

PACIENTES UCIFuente: SIHO 2015.

Los demás indicadores hábilmente sustentados en sus informes de Rendición de Cuenta a la Comunidad y en los informes de desempeño presentados a la junta directiva están contaminados de manipulación y de fuentes informativas poco confiables que hasta la Superintendencia de Salud hizo varios hallazgos en las diferentes auditoría realizada al HUC.

“No son fiables los indicadores de calidad, ya que son procesos manuales y con poco control que genera sesgo o acomodo de información. Falta de estandarización y aplicaciones de procedimientos, de acuerdo a la Res. 1446/06 y decreto 1011/06. No hay indicadores de continuidad como atributo de calidad”. (Ver hallazgos 19 y 20 del Informe de Auditoría de la Supersalud No F1-COMU- 610236).

En otras palabras, la Supersalud advierte que la información suministrada por la gerencia del HUC no es honesta, ya que parte de indicadores no estandarizados, procesados manualmente sin ningún software que se ajuste a los indicadores de calidad aprobados por las normas vigentes que reglan este tipo de información de los centros hospitalarios, tales como el decreto 973/94 y la Resolución No 1242/08. De hecho, en la autoevaluación, la administración del HUC dice cumplir con los estándares de calidad y de gestión hospitalarias en el aspecto administrativo, financiero, de atención y de formación. Dicha autoevaluación, como lo dice la Supersalud puede ser falsa, porque parte de premisas que “no son fiables”. En tanto la gerente Ehrhardt dijo:

“Nosotros reportamos lo que sucede y no hay ningún motivo para alterarlos. Los informes se les entrega a la junta directiva del HUC 48 horas antes. La mecánica es que ella expresa sus observaciones en las mismas reuniones. Ellos (los directivos) traen sus anotaciones y hacen las preguntas respectivas. Los miembros de la junta directiva nunca me han hecho saber sus dudas sobre los informes. Acá pueden verificar sus inquietudes.

Los informes aprobados por la junta directiva del HUC se constituyen en una falsedad de la realidad que puede estar traspasando los límites del derecho penal y disciplinario a título de dolo, ya que su motivación es la de seguir ejerciendo un cargo meritocrático que en realidad no merece y, que por el contrario, la junta directiva y su presidente debieron rechazar e iniciar una investigación de carácter administrativo. Investigación que también debió realizar la Secretaría de Salud de Bolívar, que luego de la intervención estuvo a cargo de Berta Pérez López, y omitieron dicha acción. ¿Por qué la Secretaría de Salud? Porque la gerencia del HUC debe entregar el cumplimiento de indicadores de desempeño a la Secretaría de Salud de Bolívar para que verifique su cumplimiento. Cabe recordar que esa dependencia tiene auditores y demás personal para verificar las informaciones suministradas por las IPS y ESEs. Es decir que tanto la junta directiva como la Secretaría de Salud podrían estar incurso en delitos contra la administración pública e irregularidades disciplinarias a título de dolo, ya que debieron conocer los hallazgos de la Supersalud sobre la poca confiabilidad de los indicadores de desempeño presentados por la administración, y no adoptaron las medidas pertinentes para evitarlo. Todo lo contrario, no solo sirvieron de cómplices al falseamiento de la realidad del HUC sino que contribuyeron a la consolidación de una gran mentira: que el HUC está todo bien y que el único problema es el no pago de la deuda de las EPS. Es decir, que si las EPS pagan ahora todo se resolvería como por arte de magia.

Sin embargo el problema es más complejo. El HUC presenta un deterioro operativo, administrativo, logístico, financiero y formativo, que si hoy le pagan los 78 mil millones que las EPS les adeudan, sus operadores privados se los engullirían y el centro hospitalario volvería a la misma situación en pocos meses. (Ver la segunda parte de esta investigación periodística).

¿Quiénes deben responder por el falseamiento de la realidad del HUC?

El ciclo del antiguo Hospital Universitario de Cartagena (HUC) que en el 2003 se le dio sus “santos oleos”, se constituyó en el primer hospital cerrado del país, y a partir de allí, se comenzó a vivir una crisis hospitalaria sin precedentes a nivel nacional. La crisis del antiguo HUC es parecida al actual proceso del HUC que tuvo su culmen en 2003, luego de que el presidente Álvaro Uribe anunciara que el gobierno liquidaría las empresas del Estado no viables. ¿Cualquier parecido es pura coincidencia? No.

En 2004, la gente de Cartagena, especialmente los más vulnerables esperaban con ansiedad el nacimiento del nuevo hospital que prometía ser superior al anterior, que estaba cargado de un pasivo laboral altísimo, y deudas por pagar que sobrepasaban las expectativas de recaudos a leguas. La estocada final se la dio la intervención de la Supersalud, entidad que toda ESE que interviene la pone al servicio de los senadores o representantes que el Alto Gobierno define.  El primer gerente encargado del nuevo HUC fue Antonio Chedraui, alfil de Enilse López, quien ocupaba la Secretaría de Salud de ese entonces. Eran los tiempos gloriosos de la Reina del Chance, madrina de muchos de los políticos que fueron condenados por concierto para delinquir, y que hoy sobreviven a sus condenas y a su pasado tan turbio como la situación actual del HUC. En esa época (2004) el actual concejal del partido de la U, César Pión, fungía como director del DADIS y debe conocer letra menuda del surgimiento del nuevo HUC.

¿Quién fue condenado por la muerte del antiguo HUC? Nadie. La Supersalud actúo como cómplice de otro grupo político diferente a los que manejaban el centro hospitalario. Es una entidad que ha participado de la rebatiña del sector salud. Ejemplo elocuente de esta premisa es la misma Secretaría de Salud de Bolívar que fue intervenida cuando Javier Cáceres (condenado por concierto para delinquir en 2012) tenía sus afilados tentáculos en la misma Supersalud y en el poder central presidido por Álvaro Uribe Vélez. La Secretaría de Salud era de Enilse López (Chedraui era el titular que llegó allí luego de ser secretario de Salud de Magangué en la alcaldía de Jorge Alfonso López, hijo de Enilse López, y condenado por homicidio y parapolítica). Lo primero que hizo la Supersalud fue colocar un interventor amigo del presidente del Congreso de ese entonces, Javier Cáceres, quien se encontraba enfrentado a Enilse López por el poder en el norte de Bolívar.

Recordemos que Chedraui fue compañero de gabinete del actual senador Antonio Correa de Opción Ciudadana y presidente de la Comisión Séptima del Congreso que quiere buscarle solución a la crisis del HUC. Correa no solo es íntimo amigo de Jorge Luis Alfonso sino que también -y aparentemente- socios en algunos negocios en el sector salud en Bolívar y Sucre. Una fuente de entero crédito me confirmó que también recibió dineros del gerente de la ESE de Magangué, Wilmer Lagares, quien igualmente financió al representante Hernando Padauí, ya que éste le consiguió más de $3 mil millones de pesos de los cupos indicativos asignados por el gobierno central para las regiones, popularmente conocidos como mermelada. Correa y Alfonso son tan íntimos amigos que el hoy condenado a 39 años de cárcel se lo llevó a trabajar a Magangué y lo puso al frente de la ESE de ese municipio. Luego le financió su campaña al senado de la República, financiación de la cual aceptó que le aportaron $100 millones y le prestaron $150 millones de pesos. También recordemos que el periodista comunitario Rafael Prins Velásquez, familiar de este periodista, fue asesinado por órdenes expresas de Jorge Luis Alfonso López cuando denunció en su periódico Apocalipsis cómo se robaban los recursos de la salud de los más pobres de Magangué a través de la Secretaría de Salud de Chedraui y la ESE del hoy senador Correa. Prins recibió varios impactos de balas y fue llevado de urgencia a la ESE Hospital de Magangué en poder de Enilse López, donde fue intervenido y los médicos manifestaron que podría sobrevivir dentro de la gravedad del caso, pero pocas horas después murió extrañamente. Este caso está documentado en el proceso judicial donde condenaron a Jorge Luis Alfonso. Pero el hijo de Enilse López no estaba solo. ¿Qué responsabilidad penal tienen Chedraui y el senador Correa en la determinación del crimen de Prins, ya que las denuncias de éste los comprometían seriamente?

Para los periodistas del mundo es un desafío que el asesinato de uno de los nuestros que retó el poder corruptor de la salud no reciba como recompensa la muerte sino el apoyo no solo del gremio sino de toda la sociedad colombiana. Alfonso López no estuvo solo, seguramente la gente que lo rodeaba lo azuzaron (determinaron) para que hiciera callar al periodista que se atrevió a denunciarlo por robarse los dineros de la gente empobrecida de Magangué. El senador Antonio Correa debe responder ante la justicia por esos mismos hechos que condenaron a 39 años al exalcalde de Magangué.

En cuanto a la situación actual del HUC, sin duda, en términos técnicos y jurídicos, la principal responsable de estos informes sesgados y maquillados es la gerente. Pero no es la única. Igual responsabilidad tiene su junta directiva que es la que finalmente le aprueba su gestión y nunca puso en duda ninguno de sus informes, tal como ella lo ratificó en la entrevista que nos concedió. La junta directiva en virtud de la Resolución 743 de 2013 calificó la Gestión de la Gerencia actual como satisfactoria, ya que supuestamente se lograron las metas de la línea base del Plan de Gestión 2012-2015. Obteniendo una calificación en los términos del anexo 4 de la Resolución 743 de 2013 de Cuatro Cinco Cero, 4:50. Pero también la responsabilidad penal y técnica es de los operadores privados que determinaron el posible fraude que se ha confeccionado en este tramado administrativo y contractual. ¿Quiénes se están beneficiando económicamente con este sistema de contratación? ¿Cuál es el papel de los representantes legales de las empresas tercerizadoras? ¿A quiénes les rinden cuenta? ¿Quiénes son los determinadores de este desangre?

Para el período analizado donde sucedieron los 1.908 muertos, que aprobó el informe 2012-2014, la junta directiva del HUC estuvo conformada por los siguientes dignatarios:

Gobernador del Departamento de Bolívar – Presidente De La Junta, Juan Carlos Gossaín Rognini; Alcalde Distrital de Cartagena, Dionisio Vélez Trujillo; Secretaria de Salud Departamental, Ana María Álvarez Castillo, Rector de la Universidad de Cartagena Edgar Parra Chacón, representante de los Gremios de la Producción Ricardo Senior Torres; representante de las Asociaciones Científicas, Viviana López Verhelst; representante de las universidades privadas, Juan Carlos Lozano; representante de las Ligas de Usuarios José Flórez Bello y Domingo Girado Moncaris.  La actual junta es presidida por el gobernador Dumek Turbay Paz, quien asistió junto con el alcalde Manolo Duque y el Secretario de Salud de Bolívar Luis Padilla, en la primera reunión del pasado mes de febrero donde se calificó y ratificó a Elga Erhardt en forma anticipada.  También entraron Luis Mosquera y José Flórez, quien había salido por una impugnación interpuesta por amigos de Giovanni Meza (esposo de la representante Karen Cure) y César Anaya, quienes en 2015 hicieron lo posible por entrar en la piña del HUC. (Meza y Anaya son los reyes de la ESE Cartagena de Indias, tal como lo demostraré en su oportunidad).

Nirva Cabarcas Ortega

Nirva Cabarcas, Subgerente de Consulta Externa y de Enfermería

Roger Caraballo - foto sUBGERENTE DE aPOYO dIAGNÓSTICO

Roger caraballo, Subgerente de Apoyo Logístico

Dr_Fredy_Diaz, SUBGERENTE CIENTÍFICO DE INVESTIGACIÓN

Fredy Diaz Castillo, Subgerente Científico y de Investigación

Nini FORTICH

Nini Fortich, Subgerente Financiero y Administrativo

Martha vALDELARMAR

Marta Valdelamar

Los subgerentes del HUC

Enovaldo Herrera Galvis, Subgerente Materno Infantil

Cabe señalar que el 7 de enero de 2014 entraron los representantes de los usuarios José Flórez Bello y Domingo Girado Moncaris, nombrados mediante resoluciones 007 y 008, respectivamente, del 2014. El Hospital tiene como veedores comunitarios a Ángel Mier y Arnulfo Molina. Ninguno de los representantes de los usuarios o veedores han denunciado anomalías en el HUC.

RECTOR UDC

El rector de la UdeC, Edgar Parra chacón escuchando a los estudiantes

También dentro de las responsabilidades administrativas se debe contar con la participación del rector de la Universidad de Cartagena, Edgar Parra Chacón, y las subgerencias que son manejadas por representantes de la Universidad de Cartagena:

Subgerente Médico: Enovaldo Herrera Galvis (viene de la administración de Wilman Herrera); subgerente de Cuidados Críticos: Elizabeth López Rivas; subgerente de Servicios Quirúrgicos: Martha Valdelamar Castillo; subgerente de Enfermería: Nirva Cabarcas Ortega; subgerente Científico y de Investigación, Fredy Díaz Castillo (viene de la administración de Wilman Herrera)  y subgerente de Apoyo Diagnóstico, Ruben Caraballo. Todos estos subgerentes son docentes de planta de la Universidad de Cartagena. ¿Por qué la auditoría de la Supersalud halló el caso que dichas subgerencias se han puesto al servicio de los operadores privados y no del HUC?

¿Acaso con las subgerencias del actual HUC se estará repitiendo la misma situación que se presentó con el antiguo hospital universitario que puso al descubierto la Defensoría del Pueblo?

“Lo más aberrante del esquema de contratación previsto, lo constituye el hecho de que se le permita a un mismo facultativo devengar ingresos oficiales simultáneamente (en la misma jornada) como médico de planta, como médico docente y como contratista”. (Defensoría del Pueblo, Informe Especial Hospital Universitario de Cartagena, Resolución Defensorial N° 020, 8 de abril 2002)

En ese entonces la SuperSalud intervino al HUC cerca de un año con una capacidad instalada de 120 camas, cuando era de 300. En julio de 2003 la Supersalud lo liquidó porque era inviable administrativa y financieramente, y adolecía fallas en la prestación de servicios. Adeudaba 18 meses de salario a sus empleados y arrastraba un pasivo de $42.000 millones, de los cuales $22.000 correspondían a deudas laborales. La nómina paralela del HUC era casi igual a la oficial. Setecientos empleados (700) atendían 120 camas, es decir, 5.8 empleados por cama. La SuperSalud nombró como gerente interventor a Próspero Carbonell que lo llevó a la liquidación.

Hago este contexto para explicar que lo que sucede hoy en el HUC es la repetición en forma de tragedia de una situación anterior. Tragedia, porque el hecho que se produzcan 1.908 muertes en menos de tres años, no es de poca monta.

Un modelo operativo que provoca muerte y reduce la calidad de la atención

El modelo de tercerización del HUC es perverso de todo punto de vista. Viola los derechos de los usuarios y de los profesionales de la medicina, y, lo que es MÁS GRAVE, produce una tasa de muertes intrahospitalaria que rebasa todo indicador razonable. Cada grupo de poder maneja a sus antojos el área contratada. El paciente es lo que menos cuenta y le aplican la sentencia de muerte con un paseo macabro interno que dista solo de un piso de diferencia. No lo suben al 5 o al 7 porque el operador de ese piso no le conviene económicamente, por ejemplo. Es un modelo de muerte, ya que la tesis de esta investigación es que debido a la fragmentación y parcelación de la atención, donde el HUC no actúa como un todo sino como una suma de islas de poder, produjo en el período de análisis 1.908 muertes intrahospitalarias, descartando que exista un médico o auxiliar de la medicina trastornado que provoque intencionalmente alguna de esas muertes. Se constituye en un sistema operativo que hace del HUC un ente privado con una fachada pública sin ninguna integralidad y continuidad en el servicio de salud. Es un modelo que se ha generalizado en los hospitales oficiales más importantes de Bolívar. Además, se sustenta sobre la base del decreto 536/04 declarado nulo por el Consejo de Estado en razón que en la sentencia señaló:

“A manera de premisa es pertinente poner de relieve que la norma reglamentada nada dispone con respecto a posibilidad de que las Empresas Sociales del Estado puedan desarrollar sus funciones mediante contratación con terceros o a través de la celebración de convenios con entidades públicas o privadas o mediante operadores externos.” (Sentencia Consejo de Estado Rad 11001 0324 000 2004-00115 01 y  11001 0324 000 2005-00076 01 ACUMULADOS).

Los servicios hospitalarios tercerizados con los privados son: Cuidados Intensivos, Endoscopia, Camas Hospitalarias, UCI, Laboratorio Clínico, Ambulancias, Cardiología, Oftalmología, Cirugía Maxilofacial, Imagenología, y Preparación y Mezclas de Medicamentos

Los 14 operadores (hasta corte del 2014) que cumplen las funciones misionales se quedan con casi todo. Gran parte de los operadores reciben el 70% de los ingresos por el ítem tercerizado, y el HUC el 30%. A simple vista no es tan grave la desventaja del centro hospitalario. Pero el operador se libra de pagar servicios de vigilancia, servicio de aseo, servicios públicos y otros servicios esenciales para el funcionamiento que deben correr por cuenta del hospital. El rubro de estos servicios es superior al 25% del contrato. Es decir, que aproximadamente el HUC recibiría un 5% para el pago de otros menesteres, como la planta de personal de carrera y de libre nombramiento y remoción.

Los siguientes son los principales operadores privados del HUC:

OPERADORES PRIVADOSFuente: Informe de Rendición de Cuentas 2015.

KONEKTA TEMPORAL LTDA, suministra el personal auxiliar y médicos.

En la investigación realizada nos encontramos con un entramado cruce de intereses de los que manejan tras bambalinas el HUC. Realmente existe un concierto para defraudar al Estado y expoliar al Hospital Universitario del Caribe desde los intereses privados que capturan la administración pública para ponerla a sus servicios. A manera de ejemplo, puedo decir que Gloria Patricia Curi Osorio, quien ocupaba el cargo de representante legal de la empresa PROMEDICAL DEL CARIBE LTDA, es cuñada de William Montes Medina (exsenador condenado por concierto para delinquir), hermano de Guillermo Montes Medina, la persona que realmente maneja los intereses económicos del HUC, a decir de algunas personas allegadas a los operadores privados que por reserva no publico. En otra parte del informe demostraré cómo este tramado de intereses ha convertido el HUC en un cascarón de alto costo para el Estado y que la población vulnerable paga con su vida. Son operadores privados de servicios misionales del hospital que solo los animan sus intereses económicos particulares en detrimento de la vida y la calidad de vida de los pacientes de la población enferma que tiene la desgracia de llegar al centro hospitalario.

Pero no solo es el caso del HUC, casi todos los hospitales de Bolívar tienen el mismo esquema. Además, las ESE de nuestro departamento nunca han dejado de ser de grupos de poder legales e ilegales que operan en el territorio. Ayer fueron los paramilitares, hoy son sus financistas: los condenados de la parapolítica. La paradoja: hoy los que detentan y se disputan el poder de la salud son las casas políticas que tienen su representatividad en el Congreso de la República, la asamblea departamental y en el poder local.

Las deudas de las EPS, cuyo flujo de dinero es manejado por las altas esferas de la política nacional y regional (senador que se respete tiene intereses en EPS o IPS), no solo es el problema de estos hospitales, que como el HUC, se ve sometido a un saqueo legalizado por el modelo perverso de tercerización de sus servicios misionales. Lo detestable de todo, de las deudas de la EPS y del modelo de tercerización, es que hay una absoluta impunidad no solo de la justicia ordinaria, sino de los entes de vigilancia que como Supersalud, Contraloría y Procuraduría, debieron condenar a los responsables. ¿Cuántas EPS fueron sancionadas por quedarse con cerca de $2 billones de los hospitales del país a corte 2015? La Red Prestadora de Servicios de Salud denunció que hasta junio de 2013 la deuda iba por más de 1 billón 126 mil millones de pesos y se quejaba que las altas esferas no hacían nada para detener tal desangre. ¿Quiénes responden por las deudas de CAPRECOM, SALUCOOP y otras EPS intervenidas o en proceso de liquidación? ¿Cuántos gerentes de ESE de Bolívar fueron sancionados por el saqueo de sus arcas y que luego falsean sus informes de desempeño para perpetuarse en el poder? ¿Por qué algunos gerentes de ESE de Bolívar son los nuevos ricos del territorio y financian campañas a la alcaldía y al concejo?

Desafortunadamente para un periodista de investigación, que tiene tantos frentes por investigar, debe seleccionar varios objetivos de su trabajo, pero lo ideal sería que todas las ESE de Bolívar pudiésemos investigar, tal como lo estamos haciendo con el HUC. Un caso patético es la ESE del Río Grande la Magdalena de Magangué. Un dato: de las 35 ESE de Bolívar, 24 no cumplen con los estándares de información exigidos por el Ministerio de la Protección Social (Indicador No 11, Decreto 2193/11) y que deben ser reportados cada trimestre al SIHO. La clave es verificar la información que las ESEs presentan periódicamente como una simple formalidad sin rigor y sin veracidad.

A todas estas, ¿qué dicen los informes de auditoría del HUC? Todas las instancias han funcionado para defraudar al Estado, enriquecerse ilegalmente en detrimento de la vida de los más vulnerables. El revisor fiscal del Universitario le ha dado el visto bueno a todos los informes financieros y fiscales presentados a la junta directiva y ninguna observación le ha hecho. (Ver visto bueno del Revisor Fiscal Juan Ricardo Pérez).

Al terminar esta primera parte del informe de la investigación, mi cabeza es invadida por muchas preguntas relacionadas con la misión que tiene un periodista profesional de investigar: Si en el HUC no existiera ese modelo de tercerización, ¿cuántas personas se hubiesen salvado de los 1908, y hoy estuviesen disfrutando de lo bueno y lo malo que tiene la vida? ¿Quiénes son más asesinos los que se roban el dinero de los hospitales y de la salud o los que integran las bandas criminales? ¿Por qué la Fiscalía, la Procuraduría, la Contraloría y las auditorias no se han dado cuenta de la gravedad de los hechos del HUC? ¿Por qué hay una rebatiña politiquera por el control del HUC? Si esto sucede en un hospital universitario, ¿qué sucederá en los 45 municipios de bolívar donde los buitres políticos devoran la carroña de la salud en detrimento de la vida de niños, adultos y ancianos inocentes que merecen vivir? El gobernador de Bolívar Dumek Turbay Paz y el alcalde Manolo Duque deben decidir si quieren hospitales y ESEs al servicio de financistas electorales o al servicio de una población vulnerable que solo quiere vivir en paz en el posconflicto.

Próxima entrega: La tramoya del HUC. Continuidad del modelo perverso creado en 2006 por una familia que se ha lucrado de este centro hospitalario, y la lucha por su control. Principal protagonista: Guillermo Montes Medina. ¿Por qué si el HUC se encuentra en un caos, los grupos de la parapolítica se pelean por su botín? ¿Cómo algunos políticos financian sus campañas con dinero de la salud?

(Nota: Si tienes mayores datos y pruebas para fortalecer esta investigación, te agradezco que me la hagas llegar a mi correo editormoreno@hotmail.com, o a Vox Populi 101.6 FM.)

  1. Informe de Auditoría de la Supersalud No F1-COMU- 610236
  2. Ver visto bueno del Revisor Fiscal Juan Ricardo Pérez)
  3. Entrevista con Elga Ehrhardt
  4. Entrevista con los representantes de los usuarios José Flórez y Luis Mosquera

Si te gustó este artículo, ponlo a circular en tus redes.

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.