Ni la espada del Pataépalo se había salvado del “huracán” Dionisio

Aquí aparece Dionio Vélez, en su posesión con su alter ego, Carlos Coronado,; el secretario de Hacienda, Carlos Granadillo, Rocío Castillo y su secretaria, enbtre otros.

Aquí aparece Dionisio Vélez, en su posesión, con su alter ego, Carlos Coronado; el secretario de Hacienda, Carlos Granadillo, la Secretaria de Participación,Rocío Castillo y su secretaria, entre otros./Cortesía.

¿Olvido o intento de robo?

Cual si fuese un huracán de la magnitud de Methew, al exalcalde Dionisio Vélez le bastó dos breves años para arrasar con el erario de Cartagena, hasta el punto que ni la  réplica de la espada de Blas de Lezo, el mediohombre, se había salvado, pues apareció en una caja trasteada accidentalmente -como si fuera una bisutería barata- desde su despacho hasta el cuarto de “San Alejo” de su casa el día que le iba a entregar el bastón de mando a su sucesor, Manuel Vicente Duque Vásquez.

Empero el hecho no puede pasar como una anécdota más de las alcaldadas de Dionisio Vélez. El hecho es más complicado de lo que parece, especialmente en una ciudad que ha sido víctima del robo continuo de su patrimonio cultural material, y nadie aparece como responsable. Cartagena tiene 1.700 edificaciones coloniales, 150 de éstas declaradas monumentos nacionales, es decir, el 10% del Catálogo de Bienes de Interés Cultural Nacional. El exgobernador de Bolívar Juan Carlos Gossaín intervino el Palacio de la Proclamación, y no hubo un inventario real de los hallazgos culturales. La pintura que reposaba en el salón amarillo se la robaron -y aunque apareció este año- no hay un solo detenido. El cuadro del único presidente afro que ha tenido Colombia, Juan José Nieto, sus gobernantes y expertos culturales lo abandonaron y lo blanquearon en Francia.

Si la réplica tuvo buena suerte porque regresó al lugar que le pertenece, no así ha sucedido con los $250 mil millones de pesos que se encuentran embolatados en sospechosos y cuestionados contratos, cuyas obras hasta ahora no han sido entregadas en su totalidad a la administración actual, provocando un detrimento patrimonial incalculable y un trastorno a la prestación del servicio de salud y educación a la población más empobrecida de Cartagena de Indias. Igualmente se encuentra en su haber la prórroga del contrato de concesión a Aguas de Barcelona y la nueva concesión del servicio de aseo. Son algunas de las perlas que el “huracán” Dionisio dejó tras su arrollador paso por Cartagena. (Te puede interesar https://luciotorres.co/?s=dionisio+vete+ya)

¿Descuido o intento de robo?

A simple vista se puede calificar de un descuido del alcalde Dionisio Vélez trujillo. No obstante, existen varios interrogantes que valdría la pena que el exburgomaestre responda, porque su integridad ética y moral queda entredicho, y sobre todo, podría ser acusado de intento de hurto del patrimonio cultural material. De oficio, la fiscalía lo debe hacer para descartar cualquier situación torcida. Y las pruebas no escasearían. Analicemos los siguientes interrogantes:

¿Por qué la espada no fue exhibida en un sitio visible para que la apreciaran los ciudadanos, tal como señalan las condiciones del premio? ¿Por qué la hoja no aparece en los anales de la alcaldía? ¿Por qué oficialmente no fue reportada al Museo Histórico de Cartagena ubicado en el palacio de la Inquisición? ¿Por qué tampoco aparece en los archivos de prensa de la alcaldía? Pero hay una pregunta muy explosiva: ¿Toda esta omisión fue involuntaria o dolosa para quedarse con un premio que no fue otorgado al alcalde como persona sino a una ciudad? Vélez pertenece a una familia culta; sabe de los valores del patrimonio inmaterial y material; conoce la importancia de ese premio y no podía ser confundido con bisutería barata o basurita china. No. La importancia de la réplica no puede reducirse al tratamiento que se le da a la bisutería, como lo quiso dar a entender Carlos Coronado. Lo llamé tres veces. La primera vez fue el sábado 15 de octubre, me respondió pero al identificarme, me cortó la llamada. Enseguida le hice tres timbradas, pero no me respondió. El domingo, lo llamé insistentemente, no me respondió. Hoy, lunes me respondió y me dijo lacónicamente que no quería explicar nada, y que la espada estaba en poder del secretario privado de la alcaldía, Luis Dunoyer.

La verdad del galardón perdido

Aquí aparece el alcalde, Manolo Duque con la Directora de la Corporación de Turismo y su secretario Privado, Luis Dunoyer, precisamente en el mismo lugar donde estuvo Dionisio Vélez, en Madrid, y luego se fue a Barcelona, invitado por Aguas de Barcelona.

Aquí aparece el alcalde, Manolo Duque con la Directora de la Corporación de Turismo y su secretario Privado, Luis Dunoyer, precisamente en el mismo lugar donde estuvo Dionisio Vélez, en Madrid, y luego se fue a Barcelona, invitado por Aguas de Barcelona.

Luis Dunoyer, Secretario Privado de la alcaldía de Cartagena de Indias, le contó a Vox Populi cómo fue la desaparición del galardón. La historia tiene dos partes. La primera data desde el mes de marzo de 2016 cuando representantes de la “Asociación Cultural Blas de Lezo”, con sede en Madrid, llegaron a Cartagena con motivo de la exposición que realizarán en el marco del Encuentro de Presidentes Iberoamericanos que se realizará proximamente en esta ciudad, le preguntaron por el sitio donde se estaba exhibiendo la mentada réplica. Dunoyer no solo se sorprendió por la pregunta sino que atinó a decir que ninguna réplica se está exhibiendo, ya que la administración no había recibido información oficial o extraoficial sobre la existencia de ese premio. Fabio Ramírez, Secretario General, regresó la semana anterior y lo primero que hizo fue preguntarle a  Dunoyer de la espada. De inmediato procedió a buscarla. El viernes se filtró la información a los medios. Dunoyer estaba en una encrucijada, porque si no la encontraba, debía colocar una denuncia penal por el robo de la misma. El sábado 15 de octubre recibió una llamada de Carlos Coronado, quien fuera Secretario General de Dionisio Vélez.  Le dijo que de parte del Dr Vélez, la hoja de Blas de Lezo estaba en el sótano de la casa del exalcalde desde cuando trastearon sus corotos personales un día antes de entregar el mando a Manolo Duque. De inmediato Dunoyer se encontró con Coronado y llegaron a rescatar el sable que estaba en el sótano de la casa de los Vélez. Posteriormente, Dunoyer se la llevó a los directivos de la Asociación Blas de Lezo que están en Cartagena para que les certificaran que realmente fuera la réplica entregada como premio a la Heroica, ya que contribuyó al rescate del patrimonio histórico y cultural del almirante español que derrotó a Vernon en 1741, y murió ese mismo año por las heridas sufridas en el muslo de su única pierna y en el antebrazo que le quedaba.

Oleo de Don Blas de Lezo, en el Museo Naval de Madrid. Cortesía.

Oleo de Don Blas de Lezo, en el Museo Naval de Madrid. Cortesía.

La hoja es una copia fidedigna de la que reposa en el Museo Naval de Madrid y a la que se atribuye que perteneció al almirante español. Esta espada, la original, fue hecha con las siguientes características de acuerdo a las declaraciones al periódico ABC, de Madrid, Carolina Aguado, una de las comisarias de la exposición que se hiciera a Blas de Lezo:

«Es una espada de corte con guarnición de platillo fechada entre 1730-1740 y realizada en hierro y latón. Tiene una inscripción en la hoja que permite conocer el autor y el lugar de fabricación. Fue elaborada por Ciceli Mastag en la ciudad de Solingen (Alemania), uno de los centros espaderos más importantes de Europa reconocido sobre todo por la calidad de su acero».

En tanto la réplica fue realizada por un artesano francés con hoja de verduguillo, busca resaltar las iniciativas y actividades realizadas por entidades para rescatar el valor histórico del “mediohombre”. Apodado así, porque las extremidades del lado derecho fueron cercenadas en varias batallas navales. Mucho antes que España, Cartagena de Indias erigió una estatua, bautizó una avenida y un barrio en su nombre. En la época colonial, nuestra ciudad era uno de los puertos más importantes de la corona española en América. Desde aquí salían las mayores riquezas que la Corona Española necesitaba y llegaban por rutas marítimas a los puertos españoles de Cartagena, Cadiz y Sevilla. El premio tiene un valor cultural sin igual, puesto que solo se hicieron 4 réplicas para igual número de entidades que lo merecieron.

Dionisio Vélez Trujillo tiene un escándalo más relacionado con el patrimonio histórico. Todos recordamos cuando en noviembre de 2014 colocó aquella famosa piedra que decía:

«Esta placa fue develada por sus altezas reales el Príncipe de Gales y su esposa la Duquesa de Cornualles, en memoria al valor y sufrimiento de todos los que murieron en combate intentando tomar la ciudad y el Fuerte de San Felipe bajo el mando del almirante Edward Vernon en Cartagena de Indias en 1741».

Paradoja de la vida

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La polémica placa erigida a favor del imperio británico. Parecería que Dionisio se sentía más inglés que español, lo cual se comprueba con la desaparición de la espada de Blas de Lezo.

placa-conmemorativa-blas-de-lezo-2009Mientras en 2014 asistía a la ceremonia para homenajear la memoria de Blas de Lezo, valiente almirante de la Armada Española realizada en Madrid, ese mismo año descubría la placa que rescataba del ostracismo la memoria del almirante Vernon, el archienemigo de Blas de Lezo, quien los derrotó con menos hombres y navíos en nombre de la Cartagena de Indias, el puerto más importante de la Corona Española que rivalizaban por el poder en estos contornos. Vernon había recibido la orden del Rey Jorge II  de Inglaterra, en 1741, que se tomara los territorios ultramarinos de España.

ESCUCHE A LUIS RICARDO DUNOYER 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.