Manolo Duque pudo sufrir un infarto cardiaco

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  • Algunos familiares quieren que Manolo renuncie
  • ¿El poder o la vida?, tal podría ser el dilema de Manolo
El alcalde Malo Duque en el hospital luego de la atención inicial de un internista./Cortesía de un paciente.

El alcalde Malo Duque en el hospital luego de la atención inicial de un internista./Cortesía de un paciente/luciotorres.co

La salud de nuestro alcalde, Manuel Vicente Duque Vásquez, es de interés público, como la de nuestro Presidente de la República, Juan Manuel Santos. La diferencia es que los asesores del burgomaestre son herméticos con el yeyo del pasado 15 de octubre, en tanto el primer mandatario ha sido transparente en la información de su cáncer de próstata. En honor a la verdad, la salud de Manolo Duque no es halagüeña: probablemente sufrió un infarto cardíaco.

Esa situación ha provocado una discusión intensa al interior de la familia del alcalde. Un vecino de Blas de Lezo, me dijo que algunos familiares quieren que Manolo Duque renuncie ¡ya! a la alcaldía. Pero, al parecer, su primo hermano J.J. García Vásquez no está de acuerdo.

El comunicado lacónico e inexpresivo de Jorge Correa, gerente del Nuevo Hospital de Bocagrande, y que tratamos en el análisis anterior, no dice mentiras, pero tampoco la verdad, porque probablemente enmascara la realidad. Todo hace indicar que los síntomas sufridos por Manolo corresponden a un infarto al miocardio. En la fotografía que publico en exclusiva, al alcalde se le ve decaído y con una mirada perdida, tal como lo describió quien le tomó la imagen. No es el Manolo dicharachero y jovial, como solemos ver. No. Se le ve derrotado, impotente como si se estuviera preguntando, ¿qué ha pasado aquí?

Un profesional de la salud -que me pidió que no lo identificara, y que tuvo acceso al equipo de médicos que atendió al alcalde- consideró que la valoración inicial fue un infarto y se busca establecer hasta qué punto el corazón de Manolo se necrotizó, ya que una obstrucción al miocardio impide el riego sanguíneo de las arterias muriéndose una parte de los tejidos. Para detectar esta situación, de acuerdo a la información que me suministró un cardiólogo, el paciente inicialmente se le debe practicar un electrocardiograma. Este examen permite graficar la fuerza de las corrientes eléctricas que deben tener un ritmo normal, lo cual llaman ritmo cardíaco.

Electrocardiograma

Electrocardiograma

Los primeros exámenes que le practicaron al alcalde Vicente Duque no permitieron obtener una valoración precisa de su situación, por lo cual debió ser atendido por uno de los mejores cardiólogos de la ciudad y que se ha especializado en atender alcaldes, como sucedió con Nicolás Curi. Una fuente me informa que el cardiólogo atiende en su consultorio ubicado en el edificio Banco del Estado en el centro histórico de Cartagena. El especialista recomendó practicarle una serie de pruebas que determinarían un diagnóstico exacto de la situación del corazón de Manolo.

Pruebas que someterían a Manolo

Nuestro alcalde Manuel Vicente Duque debió ser trasladado a Barranquilla. Los especialistas consideraron que es importante realizarle otras pruebas especializadas y es muy probable que sea trasladado a Bogotá.

Un cardiólogo -que consulté y que no quiere que su nombre aparezca- me dijo que generalmente se hace un análisis con el fin de identificar el aumento de la actividad sérica de determinadas enzimas que aparecen en la sangre producto de la muerte de tejidos del corazón durante el infarto. Para tener un diagnóstico real, se toman muestras por series durante los tres primeros días después del hecho. O sea, que, si el 15 de noviembre ocurrió el yeyo, en estos momentos que redacto este análisis, probablemente se tenga un diagnóstico real de la salud de Manolo, a quien paradójicamente le dieron “tres días de incapacidad para guardar reposo”, como dice el comunicado de Correa.

Sin embargo, para tener un certero análisis clínico, Manolo sería sometido a varias pruebas de esfuerzo, las cuales se pueden hacer sobre una bicicleta estática o un caminador. En diferentes partes del cuerpo del alcalde se le colocará electrodos que estarán conectados al electrocardiograma que en forma permanente emitirá una gráfica con el movimiento de las corrientes eléctricas del corazón.

Empero existen exámenes más complejos. Por ejemplo, en la medida que se le practican pruebas de esfuerzos se le inyecta una pequeña dosis de isótopo radiactivo en la vena. O, para estar seguros, se le podría practicar un cateterismo cardiaco y coronariografía que determinaría la presencia y extensión de la cardiopatía isquémica. En otras palabras, el cateterismo sería la vía para examinar hasta qué punto su corazón sufrió por la obstrucción de sus arterias.

Pero existe un factor de riesgo que aumentaría la gravedad de Manolo: su obesidad y su barriga. Esto acrecentaría sus indicadores de colesterol y de azúcar en la sangre, los cuales son determinantes en la evolución del hecho.

La buena noticia

No todo es malo en la salud de Manolo Duque. Hay esperanza de que el daño no sea tan grave. A las 12:37 del 15 de noviembre fue atendido en el Hospital de Bocagrande, luego de sufrir los síntomas 15 minutos antes, aproximadamente. Esta oportuna atención pudo evitar que el infarto le produjera mayor daño a su corazón. Es una esperanza de que lo experimentado podría ser una crisis hipertensiva como la que sufrió en días pasado su amigo el concejal de Cambio Radical, Luis Cassiani, quien duró internado varios días con su presión alta e igualmente los niveles de colesterol. A Cassiani lo mandaron a rebajar y una rigurosa dieta para controlar el peso y sus indicadores de colesterol. No puede comer arepa de huevo, ni siquiera medio huevo, y si se lo come, debe ser sancochado. Lo mismo que Manolo Duque, quien debe reducir su barriga, hacer ejercicios y no estar estresado. No comerse las chicharronadas a las que lo invitan.

Una amiga mía y amiga de Manolo –como para controvertir lo que dije en el escrito pasado- me dijo:

“Lucio, lo que pasa es que Manolo se comió un arroz de marisco al final de las fiestas de la independencia y se intoxicó”.

Y le dije, desearía que eso fuera así, porque si fuese así, el médico Jorge Correa lo hubiese anunciado en su comunicado público, y todos estuviésemos tranquilos. La realidad es otra.

Existe un factor de riesgo más complicado que los especialistas incluyen: el estrés crónico. Manolo duque está sometido permanentemente a una tensión que le crispa los nervios, lo hace comer demasiado y lo que come atenta contra su salud. ¿Puede evitar estos factores de riesgos? ¿Puede lograrlo? Es un desafío de vida o muerte. Y este desafío se desata con esta pregunta, ¿el poder o la vida? Pero si el poder lo ejerce otro y tu solo eres una mascarilla, yo le entrego una palabra del maestro Darío Echandía a nuestro querido alcalde: ¿El poder para qué?

Me dicen que fui muy cruel con el análisis pasado. (Leer el análisis aquí). Y tienen razón, decir la verdad duele, y la verdad a veces es cruel. ¿Para qué esconderla? ¿Acaso no es más cruel hacer que el estrés del poder mate a otro colega que no supo que estaba en medio de una jauría de lobos? No hay crueldad en mis escritos. No tengo ninguna maledicencia contra Manolo. No hay motivos. Amo a mi prójimo como a mí mismo. Lo que quiero es que Manolo y su familia abran el ojo. Primero está la vida que el poder, un poder que finalmente él no posee sino los pocos financistas de la política que lo rodean y les financió su campaña. Es un poder ilegítimo ejercido por esa casta autora intelectual de la solicitud de la renuncia colectiva de su gabinete para crear una tensión estresante que se rompió por el eslabón más débil: Manuel Vicente Duque Vásquez. Y los concejales no dicen esta boca es mía.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.