Armada Nacional, de la tecnología de la guerra a la construcción de la paz

                         

Vicealmirante Jorge Carreño Moreno, un oficial para la paz.

Vicealmirante Jorge Carreño Moreno, un oficial para la paz.

Decirle adiós a la guerra -después de más de 50 años matándonos- no solo cerraríamos una fábrica de muertos y víctimas de todo tipo, sino que abriríamos la posibilidad de que toda la tecnología utilizada para matar, ahora se use para que la población más golpeada pueda ser atendida por el Estado y puedan vivir en paz.

Esa, quizás, sea la principal conclusión que se puede sacar de un encuentro constructivo que sostuve con el vicealmirante Jorge Carreño Moreno, Presidente de la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval, Marítima y Fluvial-COCTEMAR , luego de su valiosa exposición en el Gran Foro de la Cámara de Comercio de Cartagena para la Construcción Colectiva del Patrimonio de la Humanidad con el cual celebró sus 100 años.

Detrás de su impecable uniforme marfil o del brillante azul de los mares, se esconde un hombre que le ha dedicado 35 años al desarrollo de la guerra sin desconectarse de lo social, pero que ahora su mentalidad es construir la paz de su amado país. Sus charreteras -que luce orgullosamente- no dicen que es Doctor en Ingeniería Naval de la Universidad Politécnica de Madrid- Escuela Técnica Superior de Ingenieros Navales, e Ingeniero Naval de la especialidad Mecánica de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla. Es presidente de Cotecmar, Rector de la universidad Almirante Padilla, ascendió al grado de Vicealmirante el 1 de diciembre de 2016.

Por la boca del vicealmirante Carreño los asistentes al Gran Foro se enteraron que Cartagena es el centro nacional de la industria de la construcción naval, donde el 90 por ciento de la actividad se origina en La Heroica, y es uno de los puertos de la cuenca del Caribe. Coctemar es la vanguardia de la industria nacional y ahora produce también para otros países. Me pude enterar que el buque Santander que hace unas semanas echaron al mar -con la presencia del presidente Juan Manuel Santos; de la ministra de Desarrollo, Industria y Turismo,  María Claudia Lacouture Pineda, y el ministro de la Defensa, Luis Carlos Villegas- es un navío de alto costo con tecnología de punta, produce 600 empleos directos, estímulo para el encadenamiento productivo y un avance para la economía territorial. Cuando lo escuché, lo seleccioné de los panelistas para que me respondiera una serie de preguntas que hilvané espontáneamente al ritmo de un encuentro enriquecido con el palmarés de mi interlocutor. 11_calm_carreno

La guerra nos ha marcado. Mi rostro se iluminó cuando pensé que la alta tecnología de la guerra se podría usar para el bien común y sacar de la pobreza a millones de compatriotas que viven allende a las fronteras de desarrollo del país. Así como esa tecnología militar obligó a las fuerzas rebeldes sentarse en la mesa de negociación sin levantarse antes de firmar la paz, de la misma manera se podría utilizar para crear riqueza social.

“Eso es fundamental. Ahora vamos de la táctica a lo social, es nuestro lema. En la década de los 90-2000, esa tecnología pudo brindar las condiciones necesarias de las costas marítimas y de los ríos de Colombia para que las organizaciones al margen de la ley se sentaran en la mesa de negociación y accedieran a negociar. Ahora esa tecnología con uso militar, la estamos a poniendo al servicio social”.

En efecto, la Armada Nacional tiene dentro de su Plan de Desarrollo 2030 ponerle el énfasis a lo social como una forma de combatir el narcotráfico, la delincuencia organizada, la inmigración ilegal, y los conocidos clanes que quieren copar el espacio dejado por la guerrilla desmovilizada.

Tres estrategias sociales

Educación: El vicealmirante Carreño me dice que en ríos y costas donde está la pobreza más acentuada en el país, usarán la tecnología para lo social y para ello construyeron el buque-escuela en alianza con el SENA para llevar educación, capacitación y formación a las poblaciones del país. “Tenemos un proyecto piloto: Cubrimiento de los 500 kms del río Atrato entre Quibdó hasta el golfo de Urabá”.

Salud: El buque-hospital, lanchas medicalizadas donde  una mujer de la población ribereña más apartada pueda tener un parto y su bebé, si es preciso, pueda ser tenido en una incubadora; o una persona pueda ser reanimada a través de una asistencia cardio-pulmonar. Ya no se trata de una lancha rápida usada para evacuar a los heridos de la guerra sino un hospital fluvial que se acerca a la gente más empobrecida.

Desarrollo productivo: La pesca artesanal y el desarrollo de la industria pesquera deben despegar en este país. Para esto, la Armada Nacional trabaja en compañía del ministerio de Agricultura. Son proyectos productivos donde las pequeñas poblaciones fluviales puedan sacar sus productos a los centros de comercialización. Son posibilidades que en un posconflicto pueda ofertar al país, y trabajar con los territorios.

Si hasta ahora en las fuerzas militares colombianos ha primado la mentalidad guerrerista, la cual se expresa en derrotar militarmente al enemigo valiéndose de cualquier táctica, hoy el reto es mucho más grande y edificante: derrotar la pobreza y el abandono para que la población no sea cultivo de la delincuencia y del narcotráfico. La Armada Nacional tiene la universidad Almirante Padilla que ahora puede construir una mentalidad para la paz, donde las cátedras de derechos humanos no se deben reducir a un item más del pensum académico sino la esencia misma de la formación de nuestros marinos, hombres y mujeres destinados a ser ejemplares guardianes del azul de nuestros mares y de la diversidad cromática de nuestros ríos, donde está un mundo de gente que implora inclusión.

En los ríos y en las costas ese mundo de gente, de rostros tiznados de olvido, muestran las laceraciones de una guerra popular prolongada de 50 años que creó la tecnología y la innovación para matar. Ahora será una tecnología para vivir en paz. Y el vicealmirante Jorge Carreño Moreno, de corazón cartagenero, se siente orgulloso que desde La Heroica zarpará el buque-paz para llevar ya no la cruz de la guerra sino la bandera de la paz y del desarrollo social.

ESCUCHE LA ENTREVISTA COMPLETA CONCEDIDA A LUCIO DE VOX POPULI POR EL VICELAMIRANTE JROGE CARREÑO:

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.