La II Cumbre de alcaldes sin agenda para la anticorrupción

Fernando Carrillo ¿Puede ser el gladiador de la anticorrupción?/Cortesía.

Una mirada de la agenda de la II Cumbre de Alcaldes de Bolívar descubre que no existe un espacio para tratar el problema de la corrupción que podría engullirse parte de los $400 mil millones previstos para la inversión en salud, educación, saneamiento ambiental e infraestructura en este empobrecido departamento de Colombia. 

Uno de los problemas críticos de la gestión pública es la salud que luego de la reforma del Sistema General de Seguridad Social en Salud, se decreta que “los Gerentes o Directores de las Empresas Sociales del Estado del nivel territorial serán nombrados por el Jefe de la respectiva Entidad Territorial”, en concordancia con el inciso primero del artículo 20 de la Ley 1797 de 2016.

Lo anterior significa que los alcaldes tendrán un mayor manejo de los recursos procedentes del Sistema General de Participación, ya que los concursos meritocráticos fueron una falacia para detener la corrupción en el sector salud. Por el contrario, las ESEs se convirtieron en una fuente de enriquecimiento de los corruptos en medio de la impunidad. En Bolívar, la mayor parte de los casos de corrupción proceden de la salud y atiborran a la contraloría territorial, la cual no presenta resultados eficaces para detener la avalancha de la corruptela oficial.

No obstante, la II Cumbre de Alcaldes no tiene como prioridad combatir la corrupción. En los dos días de la agenda solo se puede observar la palabra “corrupción” en la presentación del nuevo procurador, Fernando Carrilllo, quien necesariamente se debe referir a este hecho que hoy se considera la amenaza principal de la democracia.

La crisis de la salud

Aquí aparece Wilder Lagares en compañía de Pedro Alí, alcalde de Magangué.

El Hospital Universitario del Caribe (HUC) y casi todas las ESEs de Bolívar se encuentran en crisis, algunas más que otras. Por ejemplo, la Ese Río Grande de la Magdalena de Magangué, según informe de la Superintendencia de Salud, ha sido manejada como la finca de su gerente, Wilder Lagares, quien desde que llegó a ese cargo es un amante de transportarse en Toyota Prado y sorpresivamente fue confirmado para cuatro (4) años más por el alcalde Pedro Alí. Gerente de Ese “que se respete”, suele usar ese tipo de vehículo. Algunos se vuelven finqueros y financistas de campañas electorales, ayudan a elegir alcaldes y concejales, y les ponen los votos a parlamentarios. Otros, tras bambalinas, manejan dos o tres Eses al mismo tiempo. Todo esto lo tengo documentado.

Lo peor es que las acciones de la procuraduría, la contraloría y la fiscalía no sirven para detener esa avalancha corruptela que carcome la vida de los colombianos y, en particular, de los bolivarenses. Existe un grupo de abogados que son recomendados por servidores públicos de esas entidades para que apoderen a gerentes de Eses y alcaldes comprometidos en manejo irregular de los recursos.

¿Dónde está la política anticorrupción?

La principal agenda de la II Cumbre de alcaldes debió ser cómo resolvemos la corrupción de la salud, tanto como que hoy los burgomaestres tienen mayor incidencia en la conducción territorial de la prestación de salud, dejando atrás la falaz meritocracia que aumentó el manejo doloso de su presupuesto.

Por esa razón la Fundación Vox Populi le hará un seguimiento estricto a cada uno de los alcaldes de Bolívar y, por ende, a los gerentes de las Eses, en alianza con otras entidades, y esperaremos que el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay Paz, asuma un compromiso con una política pública anticorrupción. El gobernador Dumek se ha mostrado receptivo para superar este problema, pero se necesitan acciones concretas y eficaces para evitar que los dineros destinados a los más pobres de Bolívar se quede en manos de políticos corruptos y servidores públicos inescrupulosos.

Esta sería una buena oportunidad para que el procurador Fernando Carrillo y el auditor general Carlos Felipe Córdoba Larrarte -invitados en la II Cumbre de Alcaldes-,  les adviertan a los 45 alcaldes de Bolívar que no tendrán complacencia con la corruptela de las Eses, y si los personeros no asumen su papel de guardianes de la cosa pública, y los contralores se hacen de la vista gorda con los hallazgos fiscales, sufrirán las mismas consecuencias como las que sufrió el Personero Distrital de Bogotá Miguel Ángel Moralesrusi , quien participó del carrusel de la contratación: ¡la cárcel!

ESCUCHE EL ANÁLISIS DE LUCIO DE LA SEGUNDA CUMBRE DE ALCALDES

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.