La fórmula de hacer dinero: cambiar de cuadrante. Fabio de Souza en diálogo con Lucio

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Por Lucio Torres

Fabio de Souza, un empresario con resultados en la Nueva Economía. Una entrevista que enseña.

El mundo de la Era Digital solo está beneficiando a los innovadores y a las personas que se atrevan a cambiarse al cuadrante derecho, según Robert Kiyosaky, donde están los inversionistas y grandes empresarios, cuyo dinero trabaja por ellos. Solo el 3% de la población ha entendido la fórmula para hacer riqueza.

En la medida en que la globalización y la Era Digital aumentan, crece la pobreza en América Latina. A pesar de la inversión multimillonaria que los gobiernos de izquierda o de derecha realizan, las estadísticas de la pobreza aumentan: son 170 millones de pobres, de los cuales 70 millones están en la indigencia, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – Cepal. En Colombia, la economía se mueve con un 80% de personas que están en la informalidad y en la microempresa.

¿Cuál es la razón? Para el empresario brasilero de la Nueva Economía, Fabio de Souza Neto, se debe a que el 95% de la gente se encuentra en el flujo del cuadrante izquierdo y no tiene la información de cómo salir de allí.

Enrique “Kike” Silvera, odontólogo y su esposa Ana, médica, fueron los primeros líderes empresariales en llegar a niveles altos en la Nueva Economía en Cartagena.

Fabio de Souza Neto, administrador de empresas, abogado y profesor universitario de finanzas, lo entendió luego de estudiar las tesis de Robert Kiyosaky, autor del concepto del “Cuadrante del flujo del dinero“, el cual fue clave para alcanzar la tan anhelada “Libertad Financiera” y ser hoy uno de los empresarios más prósperos de la venta directa que elimina la intermediación comercial. Lo extraño del caso es que, siendo profesor de finanzas, fue educado para estar en el cuadrante izquierdo, donde se encuentra el 97% (algunos estudios dicen que es el 95%) de la población continental que son empleados y autoempleados; y no se había enterado de que existe una forma diferente de erradicar la pobreza, ya que esta es el resultado de una mentalidad.

Nos educan para ser pobres, dependientes y pocos emprendedores. Por eso a la gente le cuesta entender que para ser libre económicamente debe estar en el cuadrante derecho donde se ubican los ricos del mundo. ¿Tenemos derecho a ser ricos? La conversación con De Souza Neto nos aclara que para alcanzar ese derecho debemos cambiar de cuadrante, es decir, pasar del izquierdo al derecho.

De la economía tradicional a la Nueva Economía

¿Cómo fue ese descubrimiento para salir de la trampa de la pobreza?

Hace muchos años, en Tampas (EU), conocí al empresario Robert Kiyosaky, hoy un conocido escritor, y le escuché hablar del cuadrante del flujo de caja. A pesar de ser profesor de una universidad en Brasil, fue la primera vez que vi con una perspectiva tan clara la oportunidad que las personas tienen en el aspecto financiero: o son empleadas o tienen negocios pequeños, o son empresarios con negocios grandes o son inversionistas. Yo estaba en el 95% donde las personas se ubican en el cuadrante de la izquierda: empleado y/o trabajador independiente. Esto me llamó la atención: que para tener una solución financiera más efectiva, tenía que cambiar de lado y pasarme para el lado derecho del cuadrante. Fue una alternativa diferente de generar rentas.

Lucio: ¿Entender esa alternativa no es tan fácil para la inmensa mayoría de personas que se encuentran en el cuadrante izquierdo?

José Bobadilla, el colombiano que ha alcanzado uno de los máximos niveles en el negocio de la Nueva Economía de América Latina.

El principal problema de América Latina -aunque es generalizado en el mundo- es que las personas no leen libros. En Brasil, por ejemplo, el 40% de la población nunca ha comprado ni leído un solo libro, lo que indica que hay una falta de información. Hay un libro que se llama “Los secretos de la mente millonaria”, y aquí se dice que la pobreza no es un estado físico sino un estado mental. Entonces, en cuanto menos información tiene,  la persona menos entiende y tampoco sabe para dónde va. Pasa una vida entera sin entender para qué vino al planeta Tierra.

Lucio: Yo me leí recientemente el libro El Camino a la Riqueza, de Wallace Wattles, no recuerdo cómo me llegó, pero lo tenía en mi biblioteca desde hace varios años sin haberlo leído porque no le había parado bolas a la necesidad de hacerse rico. Allí dice que si hoy la riqueza se distribuye equitativamente entre todas las personas sin ninguna distinción, en 5 años se volvería a la distribución inequitativa, es decir, que el 5% tendría la riqueza del mundo.

¡Exactamente! También tengo esa información. Podremos tener como ejemplo a las personas que creen en los juegos de azar, en la lotería (la bolita o el chance), donde alguien puede ganar un premio millonario y en poco tiempo queda en la ruina, porque no tiene información, porque no sabe cómo administrar el dinero, y empieza a comprar coches carísimos, hace malas inversiones, y vuelve a su estado original. Es la falta de una nueva educación sobre el dinero para que las personas tengan un futuro mejor.

Lucio: ¿Cuál sería la diferencia entre volverse rico en un negocio tradicional y/o en la Nueva Economía del siglo 21?

¡Muy buena pregunta! De verdad, tenemos hoy una verdadera crisis expresada en más desempleo, inflación; son diferentes retos, pero al mismo tiempo tenemos tremendas oportunidades. Vemos todos los días a jóvenes que usan ropa sencilla, y tenis, pero que tienen ideas increíbles y se tornan millonarios en poco tiempo, en comparación con el pasado inmediato. ¿Por qué? Porque en el pasado para tener un negocio era necesario poseer hierro, edificios, inventarios, etc. Hoy, no. Los negocios modernos están basados en más y mejor información, en el conocimiento. Instagram, que es una aplicación, fue vendida por mil millones de dólares. En mi ciudad vive uno de los dueños de la familia Krieger, cuya participación fue de 100 millones de dólares. Vendieron una buena idea. Y ejemplos como este hay todos los días, como Spotify, WhatsApp, Alibabá, etcétera. En la nueva economía no necesitamos grandes inversiones, porque trabajamos con otros activos. Por ejemplo, el sitio web que vende más productos en el mundo es Alíbabá, y no tiene un solo producto. Solo acerca a los compradores a los productos.

Lucio: En sus charlas a los empresarios usted se centra en el desarrollo tecnológico, y explica el paso de la Era de la Agricultura a la Era Digital; existen ahora pensadores que piensan en el surgimiento de una cuarta era. ¿En Colombia cómo podemos participar de esta Era Digital?

Hace mucho rato, Argentina tenía un Producto Interno Bruto -PIB- superior al de Corea del Sur; hoy e PIB y su ingreso per cápita de Corea es muy superior. ¿Qué pasó? Primero, la  voluntad política de sus gobernantes para invertir en cosas más actualizadas con el momento que vivimos. Segundo, la educación. Cuando hay voluntad política y énfasis en la educación, abrimos las puertas para tener resultados más efectivos. Mire lo interesante: se genera un proceso de democratización de la riqueza. Hoy una persona o un país no necesitan tener grandes recursos naturales, como es el caso de Japón comparado con Brasil; pero mire el desarrollo del país asiático, la renta per cápita y la calidad de vida de la población es mucho más alta. ¿Por qué? Porque están adecuados al momento económico del mundo. Lo mismo ocurre en el desarrollo personal y el desarrollo tecnológico, a partir de allí generamos riqueza.

Lucio: ¿Cuáles serían las oportunidades para Colombia en esta Nueva Economía?

Nosotros actuamos con una empresa que es la número 1° en venta directa, que actúa con el formato del multinivel (MLN, por su sigla en inglés), encuadrada como un negocio de la Nueva Economía, porque le da la oportunidad a cada consumidor de tener un negocio propio sin inversiones millonarias, sin empleados, sin pagar arriendo, sin inventarios. Es un negocio propio en que utilizamos la inteligencia, los conocimientos requeridos para desarrollar una empresa que puede ser pequeña, mediana, grande, o muy grande. No hay límites. Así empezamos en Brasil, luego en Portugal, Argentina, Chile, Colombia, Estados Unidos, Japón, Portugal, España. Usted tiene un teléfono celular, allí tiene una empresa y la lleva consigo para cualquier parte del mundo. Desde mi perspectiva particular, principalmente en Colombia, donde se lee más que en Brasil, existe un potencial tremendo de crecimiento y desarrollo.

Lucio: En entrevista con el filósofo Roberto Pérez, de Argentina, dijo que en los 13 años durante los cuales ha trabajado con Amway, él creció espiritualmente, porque la clave del desarrollo personal es ayudar al otro.

Cuando hacemos una compra en un supermercado estamos enriqueciendo a su dueño. En nuestro negocio, que se basa en la desintermediación, los consumidores tienen acceso a una plata que normalmente no tenían. Se produce, entonces, una verdadera democratización de la riqueza al hacer que la plata no quede en unas pocas personas sino en muchas manos. Esto se llama democratización de las riquezas. Cuando Rich de Vos y Jay Van Andel fundaron Amway no solamente crearon unos productos excepcionales, concentrados, biodegradables y amigables con el medio ambiente, pues, no agrede a la naturaleza, sino que aportaron un plus, al concentrase en el desarrollo personal dándonos la oportunidad de formar nuestros propios negocios para ser libres financieramente.

Lucio: A su edad -Usted que ha pasado de la economía tradicional a la Nueva Economía con mucho éxito- a esta altura del paseo ¿cuál es su sueño?

¿De qué lado quieres estar? Solo tú lo decides.

También es una buena pregunta, amigo. Nosotros hemos ganado una buena plata en este negocio. Desde hace 25 años conocí esta oportunidad. Hoy no es la plata lo que me mueve. Por ejemplo, en Cartagena nos mueve ayudar a personas con una filosofía de vida, con un proyecto para cambiar de vida, y este proyecto se hace a través de la educación. Cuanto más educadas están las personas, más libres serán; cuanto más asociación positiva realizan, más oportunidad tienen de salir adelante. Por ejemplo, en Brasil estamos adelantando un proceso de estudio de libros, y tenemos a 8 mil personas leyendo. Nuestra meta para el 2019 es alcanzar las 25 mil. En Brasil no hay ningún movimiento que tenga a 25 mil personas estudiando un libro mensual. Tenemos la idea de llevar ese proceso a la escuela, para los niños, para que a través de la lectura vean un mundo diferente, y tengan una mayor oportunidad de desarrollo para ellos mismos.

Lucio: ¿Cómo en Colombia la Nueva Economía puede contribuir a la construcción de una sociedad en paz después de una guerra de 52 años, y a qué empresarios destacaríamos?

En Colombia tenemos a José Bobadilla, el líder más grande de este tipo de negocios en América Latina, quien fue rector de una universidad privada, pero seguía siendo un empleado. No podía crecer, porque estaba del lado izquierdo del cuadrante. Tuvo la visión de pasar al lado derecho, tener su propio negocio, y allí deja de ser rector de la universidad, el más joven de Colombia, y pasa a hacer parte del negocio en nuestro grupo. Nosotros somos socios en este negocio. Colombia es un buen ejemplo en América Latina. Tiene un volumen enorme de ventas y una posición muy importante dentro del proceso.

En cuanto a construir una sociedad en paz, debemos apelar a la educación. Valores y principios, como la familia, la libertad, la esperanza, los reconocimientos, que orientan este negocio, son un aporte a la paz.

En este negocio podemos invitar a un argentino, uruguayo, chileno, brasilero, porque es un negocio donde se suma, hay un gana-gana. Para usted ganar plata acá es necesario que ayude a otra persona hacer lo mismo. Si usted no lo hace de esa manera, no tiene resultados.

Lucio: Invité a hacer preguntas a varias personas, empresarios independientes de Amway, como forma de democratización de esta entrevista.

Fredy Restrepo, empresario cartagenero que tiene el nivel de esmeralda:

Soy un líder formado por Fabio de Souza y anfitrión de la visita de nuestro líder. Se encuentra en Cartagena porque estamos detrás de una meta en nuestro proyecto de negocios, cual es alcanzar el nivel de diamante con la mentoría de Fabio de Souza.

Pedro Pérez: ¿Cuál es la proporción de habitantes de Brasil que han entendido este negocio y la relación con Colombia?

Colombia tiene una productividad mayor que Brasil. El volumen de negocios de Colombia es diez veces más grande que Brasil proporcionalmente. Colombia tiene 45 millones de personas, Brasil 220. En Colombia se está dando un desarrollo intenso en las personas que hacen el negocio. Las personas se preparan más que en Brasil. El tamaño del mercado es importante, pero más importante es desarrollar líderes. Cuando tenemos líderes de calidad, el negocio se multiplica.

Laurent Céspedes Ramírez: Nosotros que venimos de movimientos sociales democráticos estamos interesados en que las personas más pobres tengan una oportunidad de desarrollo. ¿Cómo ve el caso de que esta oportunidad le llegue a esas personas de bajos niveles educativos y económicos?

Muy buena pregunta. Eso pasa frecuentemente en este negocio. Se llama diamante a una persona que ha hecho un nivel de volumen de venta, y un nivel de formación. Los dos últimos diamantes en Brasil proceden de estratos sociales muy pobres. Uno de los diamantes -hace 6 meses- tenía muchas deudas. Cuando iba a una ciudad no tenía plata para ponerle gasolina a su coche (carro), ni para comer. Por la noche, cuando le llevaba la propuesta de negocios a más personas, ponía su coche cerca de la gasolinera, y allí dormía porque no tenía plata para el hotel, y ese año calificó a Diamante, y toda su vida cambió significativamente, como la de su familia. Ahora está haciendo un recorrido por Europa desarrollando charlas, abriendo un nuevo horizonte. Para salir de la pobreza no lo podía hacer en el negocio tradicional, porque debía tener plata para invertir. Este es un proceso de democratización de la riqueza donde todos tienen la oportunidad. Tenemos personas que son invidentes, tartamudos y en condiciones de discapacidad. Pero también personas que fueron rectores, como es el citado caso de José Bobadilla.

En mi caso, cuando yo vi esta oportunidad a través de un amigo que vivía en Estados Unidos, se nos abrió una gran posibilidad, un nuevo mundo. Fuimos en busca de información, vimos la credibilidad de la empresa. Vimos que el dueño de Amway era uno de los más ricos de los Estados Unidos, y uno de los 100 de la revista Forbes. Y no solo era que tenía plata, sino unos nobles principios de vida. Yo vengo de la clase media, estudié derecho, administración de empresas, conseguí un buen empleo, era docente universitario, pero no tenía perspectiva de cambiar de vida si seguía haciendo lo mismo que estaba haciendo. Estoy muy agradecido con la persona que me presentó este negocio. Siempre tendré estos sentimientos de gratitud.

 

Nota: Si tú, amigo lector, quieres ayuda para pasar al cuadrante derecho, puedes contactarme en la siguiente página de FB: https://www.facebook.com/luciotorresm/

 

 

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.