Concejo de Cartagena intensifica control político a Manolo con el fantasma de la “silla vacía”.

La concejal Angélica Hodeg mira la silla vacía de su colega Carlos Barrios./Fabián.

Ni los domingos descansan los concejales de Cartagena para ejercer el control político que dejaron de hacer el año pasado, aunque sobre la corporación pesa el fantasma de la silla vacía, mientras su presidente Lewis Montero Polo no sabe qué hacer y le pide auxilio al Consejo de Estado para salir de ese trance.

Este 23 de abril aprobaron por unanimidad una proposición del concejal de la U, César Pión González, quien tiene la cuchilla afilada, para citar a los funcionarios correspondientes con el fin de analizar el traslado del mercado de Bazurto, la solución a los problemas del Cerro de la Popa, el Plan Maestro de Drenaje, entre otros temas de interés general.

El 10 de mayo concluirán las primeras sesiones del año. Los concejales sobrevivientes, liderados por la junta directiva de Montero Polo, quieren despedirse en las primeras de cambio con la percepción de que el concejo Distrital sí trabaja por los cartageneros ejerciendo el papel que la constitución le ha conferido: el control político.

El fantasma de la silla vacía

No obstante, en ese trasegar de cumplir su papel legal y constitucional, el concejo ha tenido diferentes obstáculos que produce la misma dinámica política y jurídica. El fantasma de la silla vacía se hace presente en estas sesiones que recuerda los difíciles momentos que vivieron al final del año pasado con el “síndrome Useche” cuando fue capturado el concejal Jorge Useche en un diferendo electoral de pocos votos con Rodrigo Reyes (hoy remplazo de Adechine), y de los familiares del concejal Américo Mendoza, quienes al final pudieron pasar las navidades en familia. Un concejal quedó fuera de circulación (Zaith Adechine inhabilitado), y dos más se encuentran transitando el mismo calvario que vivió Adechine: Carlos Barrios (Cambio Radical) y Ronald Fortich (Cartagena con Firmas). Además, 16 concejales no han resuelto la situación jurídica por la elección de la contralora y del personero. Si bien es cierto que fueron absueltos en segunda instancia en el proceso disciplinario, les quedan por enfrentar un proceso penal y una demanda ante lo contencioso. Pero la ventaja de los corporados es que son procesos más demorados

Si bien el fantasma de la silla vacía se cierne sobre algunos de los concejales, no ha sido óbice para que el debate se ponga interesante. El miércoles pasado, por ejemplo, citaron a la mayoría de secretarios y directores de instituciones descentralizadas del Distrito. Cuando el secretario del Concejo, Aroldo Coneo Cárdenas, terminó de informar la lista de los funcionarios presentes, y se percataron que todavía no habían llegado algunos de los citados, las expresiones de los citantes no fueron muy amables.

Por ejemplo, el vicepresidente Pión exclamó:

¡Esto es una verguenza! No podemos continuar así.

Por su parte el otro vicepresidente del concejo, Luis Cassiani, al ver que en el recinto no estaba la secretaria de Planeación, Luz Elena Paternina, quien llegó después, dijo:

La joya de la corona no ha llegado”. Se ha vuelto mucho convenio con Findeter y nada más. Necesitamos acción.

Hasta los domingos sesiona el concejo. Intensifica el control político. ¿Cómo contrarrestará este control Manolo Duque? Esta es la sesión del miércoles.

Se inicia una semana interesante del control político del concejo. Todos esperan que no sea sea mucho tilín, y que de verdad se ejerza el control político para beneficio de la ciudad. Hay mucha expectativa en el ámbito político parroquial sobre “la joya de la corona”, pues sobre ella pesa la espada de Damocles: la moción de censura. Algunos expertos políticos se preguntan: ¿En el concejo de Cartagena existen once concejales con valor para asumir una moción de censura y de observación o todo es puro amague para capitalizarlo políticamente?

Si la respuesta es positiva, Luz Elena Paternina se iría de inmediato de la administración, y Manolo Duque no podría salvarla, ya que el concejo también tiene su poder para darle continuidad a los funcionarios que consideran que no interpretan a cabalidad el Plan de Desarrollo Primero la Gente. ¡Sería una paradoja, ya que Paternina es el “cerebrero” del Plan.

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.