¿Manolo le lanzará salvavidas a ediles de la Histórica y evitará un carcelazo seguro?

Reemplazar a Javier Jaramillo ha sido un dolor de cabeza no solo para el Alcalde Mayor sino para los mismos ediles.

Si bien es cierto que los nueve ediles de la localidad Histórica del Caribe Norte de Cartagena están incurso en el delito de prevaricato por tomar una decisión contraria a la ley y a los hechos al no elegir la terna, pueden recibir un salvavidas del alcalde mayor, Manuel Vicente Duque Vásquez.

Para salvarse asimismo de la comisión de un delito y de falta disciplinaria, Manolo Duque, deberá objetar la decisión de los nueve ediles que decidieron votar en blanco y los conminará a rectificar su conducta eligiendo la terna antes de que se extinga el plazo estipulado en el cronograma para el nombramiento del alcalde menor. Si el alcalde no objeta la decisión de los ediles también podría estar incurso de cometer el mismo delito, ya que la Ley 768 y el Decreto Distrital  0059 de 2004 establecen que las Juntas Administradoras Locales (JAL) están obligadas a elegir las ternas en una audiencia pública (mecanismo de participación) y posteriormente mandársela al Alcalde Mayor para que a su vez haga el nombramiento dentro del cronograma establecido.

Es decir, que la naturaleza de la decisión de los ediles es parte fundamental del mecanismo de participación ciudadana y no podrán abrogarse autoridad más allá de lo que la ley manda. Los ediles tuvieron el tiempo suficiente para indicar que algunos o todos los candidatos llenaban o no los requisitos de ley. Por ejemplo, si alguno no había presentado los documentos exigidos debió ser rechazado, ya que estaría incurso en inhabilidad.

Al respecto consulté a varios expertos en la materia como Jorge Horta Orozco, Nausícrate Pérez, y Jose del Toro, quienes coincidieron en señalar que Manolo deberá exigirle a los ediles que conformen terna y enviarla antes del 28 de febrero, fecha en la cual terminaría el período del proceso. Si el alcalde no actúa, incurriría en falta grave.

Sobre las motivaciones que tuvieron los ediles para votar en blanco se han tejido muchas especulaciones, pero para el periodismo objetivo si no hay pruebas fehacientes, solo son eso: especulaciones. Por ejemplo, se dijo que los ediles al votar en blanco forzaban a una convocatoria nueva para que entraran candidatos nuevos y así podían tener a la candidata de su preferencia, como es el caso de Yolanda Wong. Es cierto que al realizarse un nuevo proceso entran nuevos candidatos, pero no está probado que exista un preacuerdo con la China Wong.

Otra especulación que se armó fue que los ediles querían presionar al Alcalde Mayor no votando por sus candidatos y decidieron escoger el peor de los caminos, el voto en blanco. Si esto hubiese sido cierto, no debían pasarse a la ilegalidad, simplemente debieron elegir una terna que correspondiera a sus expectativas políticas. De hecho, el deber ser es elegir una terna que le convenga a la sociedad de la localidad Uno y no a los intereses políticos de los ediles.

Fernando Niño Mendoza, secretario del Interior del Distrito, en su oficio al Alcalde Mayor, manifestó que no existen argumentos valederos para que la JAL no haya elegido terna y, por ende, debe ser rechazada dicha decisión. Lo que quiere decir, que Manolo le lanzará un salvavidas a los ediles para que rectifiquen el camino torcido que deliberadamente optaron. Esto es, convocar una nueva audiencia pública, escuchar a los candidatos y elegir de los inscritos, la terna.

Si Manolo Duque no le exige a la JAL terna antes del 28 de abril, él mismo estaría incurso en prevaricato y se hundiría con los nueve ediles en el fondo del mar Caribe. Si la JAL se mantiene en su decisión, el alcalde ampliaría el cronograma, nombraría un alcalde encargado, consultaría al consejo de Estado y oficiaría a los organismos de control para que cumplan con su papel.

Ahora bien. Cabe esta pregunta:

¿La ciudadanía de la localidad Histórica del Caribe Norte soportaría la incompetencia de la JAL?

La misma ciudadanía puede exigir a los nueve ediles que cumplan el mandato popular a través de la misma audiencia pública que el alcalde podría convocar. Es un caso atípico, sin antecedentes, pero para que la democracia salga adelante, los ediles deberían ser disciplinados por la Procuraduría Provincial de Cartagena, porque su conducta ha sido contraria a la ley, aun cuando rectifiquen su decisión.

Manolo tiene el balón en sus manos, ¿hacia dónde pateará? Hoy debe haber noticia al respecto.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.