Después de la captura, ¿Quiroz padre se echará la culpa para salvar a su hijo David Quiroz??

A la altura de Carreto, Troncal de Occidente, se produjo captura del inversionista Wilfran Quiroz./Cortesía.

Así como el vigilante del trágico edificio Portal Blas de Lezo II, Manuel Mendivil Blanco, prefirió morir en el accidente para salvar a su hija Anyelina, ¿Wilfran Quiroz Ruiz se inculpará ante la Fiscalía y un juez de garantía para esculpar a su hijo David Quiroz de toda responsabilidad?

De acuerdo a la información difundida por diferentes medios de Cartagena, el CTI capturó a tres personas por el desastre del Portal Blas de Lezo II: Wilfran Quiroz Ruiz (el inversionista), David Quiroz (director técnico de la obra) y Luis Agresor Torres (maestro de la obra), quienes serían presentados hoy en audiencia de legalización ante un juez de la República.

Pese al pedido del defensor de Wilfran Quiroz Ruiz de que su defendido estaba en disposición de presentarse en el momento que la Fiscalía lo requiriera, finalmente este miércoles su captura se produjo en la vía Troncal de Occidente a la altura de Carreto. En la mañana lo habían hecho con su hijo David Quiroz, quien aún no se ha graduado de arquitecto, pero aparecía presuntamente como el director técnico de la obra. En tanto al atardecer aprehendieron al maestro de obra, Luis Agresor, quien era el maestro que subcontrataba al persona.

Implicaciones de la captura

¿Qué responsabilidad tendría Luis Agresor como maestro de obra si solo subcontrataba la mano de obra? Por ejemplo, Wilfran Quiroz le pagaba a Agresor Torres la suma de $6.000 por metro cuadrado de repello, y a su vez, el maestro de obra se lo pagaba al obrero a $5.000. Todos los viernes —de acuerdo a la investigación realizada por este periodista— medían el área trabajada con el fin de que el patrón (Wilfran Quiroz) les pudiese pagar. Agresor trabajaba a destajo como todos sus subordinados sin ninguna prestación social, seguridad industrial y sin las medidas de protección ocupacional. Es una víctima sobreviviente, tal como lo indico en el artículo que publiqué ( clic en TODA LA VERDAD DE LA TRAGEDIA DE BLAS DE LEZO), que narra los últimos instantes del fatídico edificio Portal Blas de Lezo II.

En ese sentido, un maestro de obra solo recibe órdenes del director técnico de la construcción, y dado al contrato implícito de subordinación que tenía con los Quiroz, su responsabilidad en la comisión de los delitos sería limitada, razón por la cual un juez de garantía lo dejaría libre en forma inmediata, siempre y cuando se consiga un defensor idóneo que demuestre que era un subordinado y no obró como cómplice de los delitos que se le imputarían.

En el caso de David Quiroz, es distinto porque fungía en la práctica como director técnico de la obra, y su responsabilidad sería mayor, ya que debido a su papel debió prever cualquier imprevisto o circunstancia negativa que el proceso de construcción demande, y además, debe adoptar las medidas correspondientes para contrarrestar su efectos. No se olvide que David Quiroz es hijo del dueño y su decisión tiene fuerza de cumplimiento por parte de un maestro de obra o de cualquier obrero.

Dicho de otro modo, el director técnico de una obra tiene una gran deber y debe velar que se cumpla todas las fases de una construcción, esto incluye el diseño estructural, el estudio de suelo y 10 pasos más con el fin de obtener la licencia de construcción. Como el portal tenía una licencia falsa, ¿quién se la expidió? ¿quién la hizo? ¿Como lo hizo? ¿Quiénes participaron en esa falsedad? Un profesional capacitado y honesto no aceptaría realizar una construcción ilegal, y si lo hace se convierte en protagonista de un delito, como en efecto, sucedió con el Portal Blase de Lezo II. O sea, la situación de David Quiroz —hijo de Wilfran Quiroz— la tiene complicada. ¿Cómo se salvaría? Su padre tiene la tabla de salvación. Así como el vigilante de ese edificio, Manuel Mendivil Blanco, quien prefirió morir para salvar a su hija Anyelina de 12 años, Wilfran se podría echar toda la culpa para salvar a su hijo David. ¿Lo haría? ¿Negociaría con la Fiscalía para delatar a sus cómplices en las notarías, documentos públicos, Curaduría y Control Urbano? ¿Se allanaría a los cargos?

Los delitos por los cuales se inculparía a Wilfran Quiroz, son: homicidio culposo, falsedad, estafa, urbanización ilegal, y probablemente concierto para delinquir (art. 340 CP).

Respecto a la responsabilidad de Wilfran Quiroz, podemos decir que aparentemente era el único dueño y él se autodenomina inversionista del edificio y era quien pagaba en efectivo a Luis Agresor y a los trabajadores. Eso quiere decir, que era el patrón y se iba a beneficiar de los dividendos del edificio. En otras circunstancias, Wilfran tendría las de ganar. ¿Cómo? Achacarle la culpa al director técnico de la obra, en la medida que un inversionista necesariamente no sabe de construcción y, por tanto, confiaría en el profesional idóneo contratado para dirigir la obra. Pero si éste es su hijo, ¿lo inculparía?

He allí el gran dilema de Wilfran Quiroz Ruiz: Exonerarse de la responsabilidad del desastre o echarse toda la culpa. Si se exonera, la Fiscalía se la enfilaría al director técnico de la obra, es decir, David Quiroz, su hijo. ¿Permitiría Wilfran Quiroz que procesen a su hijo mientras a él lo mandan a la casa?

¿Wilfran Quiroz es el único inversionista?

En la carta que publicamos en este portal, Quiroz Ruiz le dice a la Fiscal Seccional que es el inversionista del edificio Portal Blas de Lezo II, y sus hermanos —por medio de María de las Nieves— habían dicho a El Universal, que Wilfran era el dueño de esa trágica construcción. Pero las evidencias hacen inferir, otra cosa.

Vox Populi tiene evidencias que Wilfran Quiroz no era el único inversionista. ¿Quiénes estaban negociando con los vecinos del Portal Blas de Lezo para recompensar los daños producidos por la construcción? Pregunta que resolveré posteriormente. Mientras tanto veremos qué ocurrirá con la primera comparecencia ante la justicia de los Quiroz, de la cual estaremos muy atento.

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.