El regreso de Manolo en la alcaldía, ¿ es significativo pero efímero?

Google+ Whatsapp

 

Portada del expediente 402-2017 que mantiene por ahora al alcalde Vicente Duque. Moisés Mattos fue el primer tutelante en el Consejo Superior de la Judicatura, (CSJ seccional Bolívar). Al día siguiente lo hizo Ketty Cabarcas Licona ante el Tribunal Administrativo de Bolívar, luego el CSJ acumuló los dos procesos, dándole viabilidad a la tutela de Cabarcas y declarando improcedente la de Mattos.

Este miércoles, 14 de junio de 2017, se sentará de regreso contra viento y marea en el sillón del Palacio de la Aduana el alcalde de Cartagena, Manuel Vicente Duque Vásquez, y ahora la gente se pregunta ¿hasta cuándo? Sin ser ave de mal agüero u oráculo de los dioses, el pronóstico es que el tiempo en el cargo del burgomaestre titular será efímero pero significativo. No quiero aguarle la fiesta a los fieles seguidores manolistas, pero el pronóstico es reservado, es decir, que todo hace indicar que será por menos de 20 días, salvo que las oraciones del pastor Esteban Acosta intercedan ante Dios para que lo mantenga hasta cumplir su mandato de cuatro años.

No obstante, desde el punto de vista jurídico y político, Manolo Duque pedalea hacia un premio de montaña fuera de categoría con ruedas cuadradas en su bicicleta. ¿Le alcanzará el combustible? Probablemente el círculo más cercano del burgomaestre es consciente de ello, pero menos de un mes más en el poder le permitirá realizar muchas cosas que dejó inconclusas cuando le sobrevino el sombrillazo que el procurador Fernándo Carrillo había dicho que tomaría “decisiones ejemplarizantes” en aquella sesión del 3 de mayo con las víctimas del desastre de Blas de Lezo. El desenlace de esa suspensión lo pronostiqué el 4 de mayo de 2017 en el escrito ¿Quedarán títeres con cabeza? ¿Procuraduría suspendería a Manolo? Trece días después, el pronóstico fue confirmado con la medida de suspensión del alcalde y de cuatro de sus funcionarios. ¿Pitoniso? No, como analista debo prever las tendencias con un riguroso análisis de la realidad sin que mi opinión subjetiva interfiera la búsqueda de la objetividad. Se trata de prestar un servicio general a la sociedad para que asuma decisiones inteligentes y cambie el curso de los acontecimientos. Es decir, se trata de transformar la realidad adversa por una oportunidad. ¿Por qué menos de un mes?

A su regreso, Manolo espera llegar a cumplir su mandato constitucional, pero debe pedalear con una bicicleta de ruedas cuadradas.

Todas las tutelas que los magistrados fallaron a favor de Gustavo Petro Urrego en el tutelatón se las tumbaron, 20 días después, en segunda instancia. Razón por la cual Julio César Ortiz, el abogado de Manolo y quien fuera también de Petro, está haciendo énfasis en el error fáctico de la investigación de la Procuraduría, ya que efectivamente Duque Vásquez había sido debidamente notificado de la investigación preliminar el 5 de mayo de 2017. De esta manera le aumentaría el distanciamiento entre la conducta de Manolo Duque y el hecho correspondiente (causa y efecto) con el fin de debilitar el argumento de la Procuraduría de tener argumentos fácticos para tomar la decisión de su suspensión provisional, puesto que ésta exige evidencias. Se está cumpliendo la misma situación que Gustavo Petro Urrego vivió hace tres años como alcalde de Bogotá. Tres tutelas le fallaron a su favor en primera instancia gracias a un tutelatón propiciado por sus seguidores que habían votado por él en las elecciones de 2011 y vieron que sus derechos a elegir y ser elegido (art. 40 Constitución Nacional) se les había violado, tal como lo hicieron en Cartagena Moisés Mattos y Ketty Cabarcas Licona. El primero no pudo demostrar que había votado en las elecciones de 2015, y menos por Manuel Vicente Duque, por esta razón su tutela fue considerada improcedente por el Consejo Superior de la Judicatura, seccional Bolívar. La tutela de Ketty Cabarcas Licona, del barrio Escallón Villa vecina de la líder Judith Figueroa, seguidora fiel de Manolo Duque, fue presentada en el Tribunal Administrativo de Bolívar, pero como la acción judicial de Mattos fue primero (25 de mayo), el magistrado Luis Miguel Villalobos Ávarez, mediante auto del 26 de mayo la admitió y luego hizo traslado al Consejo Superior de la Judiciatura, seccional Bolívar (CSJ), donde el magistrado Sergio Sánchez, mediante auto del 31 de mayo de 2017, dispuso la acumulación de ambas tutelas (la de Mattos y Cabarcas) por tener el mismo objetivo. Una vez admitida la tutela de Ketty Cabarcas y haber comprobado que había participado en las elecciones de 2015, el magistrado compulsó copias a las partes comprometidas para que dispusieran un informe sobre las peticiones de la tutelante. De inmediato, el 1 de junio de 2017, el alcalde Manuel Vicente Duque presentó un escrito mediante el cual actuaba como coadyuvante de la tutela. El 8 de junio el magistrado Sergio Sánchez, seguido por el principio de oficiosidad, dio traslado al presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón. Recibido los informes de las partes (Procuraduría General de la Nación, Presidencia de la República y alcaldía de Cartagena), se procedió a sopesar los argumentos y pruebas presentadas por cada una de las partes, excepto Sergio Londoño Zurek, quien manifestó mediante la funcionaria Ketty Estela Ruiz Campillo, fungiendo como asesora de despacho, que el burgomaestre encargado es ajeno a los hechos. La tutela de Ketty Cabarcas El texto de la acción de tutela de Ketty Cabarcas (tiene el sello del abogado Julio César Ortiz) presenta cuatro (4) elementos para rebatir la decisión de la Procuraduría Delegada en los Administrativo de suspender provisionalmente a Manuel Vicente Duque:

  1. La investigación disciplinaria se inició con el desplome del edificio Blas de Lezo, y luego tuvo como base de sus pruebas las 75 construcciones ilegales que el mismo alcalde había ordenado investigar.
  2.  Considera Cabarcas que la investigación le falta valoración probatoria que ponga en evidencia la responsabilidad del alcalde Duque.
  3.  Que tiene defecto de carácter fáctico a falta de valoración probatoria
  4.  La investigación transgrede el principio de necesidad de la prueba y, por tanto, el derecho fundamental al debido proceso.

Por su parte, Manuel Vicente Duque, como directo afectado, en su coadyuvancia sustentó:

  1. Que está de acuerdo con lo manifestado en la tutela.
  2. Solicita que se deje sin efecto la suspensión provisional ordenada por el procurador Delegado en lo Administrativo de la PGN, y, en su defecto, le tutelen sus derechos fundamentales al debido proceso y elegir y ser elegido.

La tesis de la Procuraduría frente a las peticiones de los actuantes, se puede resumir así en el aspecto formal:

  1. Carencia de legitimación en la causa activa de la tutelante Ketty Cabarcas y de Moisés Mattos.
  2. No es sujeto procesal en el proceso disciplinario.
  3. No probó prejuicio irremediable.

Lo curioso es que tanto los tutelantes como la Procuraduría adjuntaron varias sentencias judiciales sobre el caso de Gustavo Petro, quien fue suspendido de la alcaldía por decisión del procurador Alejandro Ordoñez, en 2014. El procurador delegado en los Administrativo, Giancarlo Marcenaro Jiménez, sustentó en su largo alegato más de 20 pruebas fácticas contra Manuel Vicente Duque y demás funcionarios comprometidos en los hechos de la investigación. Una de esas pruebas son los decretos mediante los cuales el burgomaestre hizo cambios en las facultades para el control y vigilancia de construcciones urbanas. Unas veces él las mantuvo, otras veces se la trasladó a las alcaldías locales y otras veces se las quitó para dárselas a Planeación o la Oficina de Control Urbano. De la misma manera Marcenaro aclaró que la investigación (IUS-2017-585705) tuvo dos fases: una preliminar (28 de abril) y en la otra se dio apertura a la investigación formal el 17 de mayo. El 5 de mayo la Procuraduría le notificó al alcalde de la investigación preliminar, y el 17 de mayo se inicia la investigación formal con la suspensión provisional de los servidores públicos “por las presuntas irregularidades en el proceso de seguimiento y control de obras en construcción de esa ciudad”. Cabe destacar que la Procuraduría Delegada en lo Administrativo dispuso la suspensión, ya que se dieron los presupuestos que contempla el artículo 157 de la ley 734/02: 1. La falta por la que se adelanta el proceso es grave que podría ser gravísima, según el artículo 25 – 1 de la ley 200 de 1995; 2. El acto se profirió con elementos de juicio suficientes, pues se adjuntó más de 20 pruebas. 3. En consecuencia, dado que la medida cautelar fue tomada de conformidad con la ley, no se vulneraron con ella los derechos fundamentales de los actores de este oscuro episodio de la historia cartagenera, incluyendo los derechos del alcalde Manuel Vicente Duque Vásquez. Por ejemplo, el Procurador Delegado señaló que los decretos emitidos por Manolo Duque comportan un conjunto de presuntas irregularidades donde se delegan o se reasumen unas competencias del control urbano de la ciudad. De allí es que Patricia Zapata, alcaldesa de la localidad 3, la excluyen de la suspensión provisional, ya que no tenía facultades para prevenir la tragedia de Blas de Lezo, puesto que esas facultades las tenía la Oficina de Control Urbano delegadas por el Alcalde Mayor. Siempre había dicho que Patricia Zapata no tenía por qué responder por las presuntas irregularidades a no ser que haya otras pruebas que la comprometan directamente en una situación ilícita. Estas pruebas se encuentran contenida en el expdiente de la investigación (folio 127 a 130). Quiero aclarar que la Sala Disciplinaria del CSJ, seccional Bolívar, la componen dos magistrados: Sergio Sánchez (ponente) y Orlando Díaz Atehortúa, quien además aclaró su voto invocando el principio pro homini, que en términos coloquiales significa que la norma debe ser interpretada ampliamente para favorecer los derechos fundamentales del implicado en una situación determinada, tal como es el caso de Manuel Vicente Duque Vásquez. En segunda instancia tumbarían tutela Tal como lo reseño en párrafos anteriores, el argumento de la Procuraduría se basa en que Ketty Cabarcas no está legitimada en la causa y, por lo tanto, no se le vulneraría el derecho a elegir y ser elegida, y muchos menos al debido proceso. De la misma manera fueron los argumentos que los magistrados en segunda instancia tuvieron en cuenta para denegar el amparo de los derechos fundamentales de Gustavo Petro, quien debió recurrir a una medida provisional de una acción de nulidad y restablecimiento del derecho de un magistrado de la Comisión Quinta del Consejo de Estado, luego que el presidente de la República se negara acoger la medida cautelar de la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH). En ese entonces, la sentencia de segunda instancia, que fue confirmada por la Corte Constitucional en su eventual revisión,  manifiesta:

El accionante (de la tutela) no estaba legitimado para reclamar el amparo de un debido proceso del que no es titular y tampoco se le vulneró su derecho a elegir y ser elegido”

Pero esa decisión no tuvo ningún efecto, porque Petro Urrego había sido restituido en su cargo vía medida provisional mediante la acción de nulidad y restablecimiento del derecho, tal como lo había señalado en un análisis publicado un día después que Manolo Duque fuera suspendido. Toda esta situación hace crecer la incertidumbre, la inestabilidad del aparato de gobierno y la inseguridad jurídica para ejercer un mandato popular que impediría la aplicación de políticas públicas a mediano plazo. Manolo Duque podría solo disfrutar 20 días más de mandato, y como están las cosas, la Procuraduría empleará toda su artillería pesada para socavar un posible regreso de Manolo Duque a la alcaldía, y si lo sacan de nuevo, podría definitivamente perder la esperanza de terminar su mandato, ya que si no le dan una provisional en la acción de nulidad ante el Consejo de Estado, entraría a hacer parte del equipo de los alcaldes suspendidos junto con Nicolás Curi y Campo Elías Terán Dix, quien en paz descanse. No tengo voz de pitoniso, ni soy ave de mal agüero, tampoco oráculo de los dioses paganos, pero los seguidores de Manolo y su círculo íntimo, tomen nota de lo que aquí publico para cambiarle el curso de los acontecimientos. ¡He dicho!  

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.