La encrucijada de Manolo quedará en manos de un animal político

El magistrado Fidalgo Javier Estupiñán, ¿cambiará la ponencia que no favorecía a Manolo Duque?

Definitivamente la calma chicha se acabó por los lares de la alcaldía de Cartagena de Indias, luego del ciclón que dejó la caída del Portal Blas de Lezo II.

La suerte inmediata del alcalde de Cartagena de Indias, Manuel Vicente Duque Vásquez —popularmente conocido como Manolo— se resolverá este 21 de julio, y lo más probable es que se vaya, pero podría regresar el 19 de agosto de 2017. O podría ser lo contrario: se quedaría el 21 de julio y se iría definitivamente el 19 de agosto, siempre y cuando así lo quiera el procurador Fernando Carrillo Flórez, un verdadero animal político.

¿Manolo Duque, se va o se queda? Esta pregunta la resolveremos con un análisis político —más que jurídico disciplinario.

Se agita el cañaveral

Ahora se vuelve a agitar el cañaveral. El Consejo Superior de la Judicatura anunció que este viernes 21 de julio se reunirá extraordinariamente para estudiar un solo caso en la agenda: definirle la suerte inmediata al alcalde distrital de Cartagena.

 Magistrados del CSJ.

El futuro inmediato de Manolo está en manos de los magistrados de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura (CSJ) Julia Emma Garzón de Gómez, Pedro Alonso Sanabria Buitrago, María Lourdes Hernández Mindiola, Magda Victoria Walteros, Camilo Montoya Reyes, Julio César Villamil Hernández, y, como magistrado ponente, Fidalgo Javier Estupiñán.

En los medios nacionales se filtró la información según la cual la sentencia proyectada revocaba la decisión de primera instancia que trajo de regreso a Manolo a la alcaldía, decisión tomada por los magistrados de la Sala Disciplinaria del CSJ seccional Bolívar, Sergio Sánchez (ponente) y Orlando Díaz Atehortúa; éste último aclaró su voto invocando el principio pro homini para interpretar ampliamente la norma a favor de los derechos fundamentales del implicado.

La información oficiosa indicó que debido a que uno de los magistrados manifestó “no tener suficiente ilustración sobre el caso”, se había aplazado para el lunes, pero debido a la importancia del tema se decidió que finalmente fuera el viernes 21 de julio la fecha para tomar una decisión a favor o en contra.

Este hecho, le dio un respiro a Manolo Duque, interpretado por sus seguidores como un indicio de que la decisión le vendría a favor. Sin embargo, como lo dijimos en un escrito anterior (Ver ¿Regresará Manolo Duque a la alcaldía si la Procuraduría lo suspende?), la situación no es fácil, ya que existe un antecedente con el caso del exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, cuyas tutelas a su favor fueron tumbadas un mes después en segunda instancia. Claro, cuando eso ocurrió, ya Petro estaba de regreso en su alcaldía gracias a una medida cautelar tomada por el Consejo de Estado que admitió una demanda de acción de nulidad y restablecimiento del derecho, tal como lo hizo el concejal de Cambio Radical, Carlos Barrios, para regresar a la corporación, aunado a la acción de tutela que tuvo el mismo esquema utilizado por Manuel Vicente Duque en la tutela de primera instancia otorgada por el CSJ de Bolívar.

La decisión del CSJ es solo un escollo de los dos que debe enfrentar el burgomaestre de La Heroica en su agitado período, que muchos de sus detractores le apuestan a su salida sin retorno. La otra valla que debe saltar el alcalde en su carrera hacia el 2019, es la decisión que en última instancia debe adoptar el procurador Fernando Carrillo Flórez, luego de que se conozca la decisión que tome el procurador delegado para lo Administrativo, Giancarlo Marcenaro Jiménez, quien suspendió provisionalmente al burgomaestre y es la principal amenaza para que el alcalde regrese a su sillón del Palacio de la Aduana.

Marcenaro siempre ha sido un escudero de Carrillo. Aquí lo posesionó como director de Derecho de Autor en el Ministerio del Interior. En manos de ellos dos, está la suerte definitiva de Manolo como alcalde de Cartagena.

Si Marcenaro confirma la suspensión de Manolo en la decisión de fondo que se debe esperar antes de Navidad de este año, o puede ser en el mes de agosto —una vez termine el período de suspensión provisional del burgomaestre—  la encrucijada quedaría viva, ya que su suerte estará ligada al procurador Carrillo Flórez. El Procurador General de la Nación es un animal político — a la manera de Aristóteles— y en la práctica responde a los lineamientos liberales del presidente Santos y de la ideología neoliberal. (Cabe recordar que fue la punta de lanza del presidente César Gaviria —1990/994—  en el revolcón neoliberal).

En definitiva, Manuel Vicente Duque Vásquez —como lo dijimos en una oportunidad—  pedalea en una bicicleta con ruedas cuadradas hacia 2019. La decisión del CSJ no será definitiva; ésta solo resuelve el caso de la tutela. Si sale airoso, se mantendrá sin problemas hasta el 19 de agosto, fecha en la cual se le vence la suspensión provisional. Si es desfavorable, igualmente debe esperar. Es muy probable que el procurador delegado en lo Administrativo le confirme la suspensión en la decisión de fondo que debe conocerse antes de Navidad, diría, que en octubre ya tendríamos decisión de primera instancia. Si la decisión de Marcenaro es adversa, Manolo puede apelar en segundo instancia ante el procurador Fernando Carrillo, quien tendrá dos meses para tomar una decisión.

Como Carrillo es un animal político, en la mejor acepción de la expresión, su decisión —¡no lo duden!—  será política más que jurídica. ¿Hacia dónde se inclinará su decisión? La respuesta no es fácil. ¿Por qué? Porque diciembre de 2017 será la víspera de un año locamente electoral. Primero serán las elecciones parlamentarias y todos los aliados y no aliados de Manolo le estarán chupando rueda al Procurador General de la Nación para no tener ningún tropezón disciplinario como lo tuvieron los parlamentarios de izquierda o contrarios a la ideología del anterior procurador Alejandro Ordoñez; Piedad Córdoba fue víctima de la justicia selectiva del Procurador sin tener ninguna evidencia de su responsabilidad disciplinaria, tal como lo demostró posteriormente el Consejo de Estado que la exoneró de cualquier cargo, y la restituyó en su investidura senatorial. 

Ello indica la complejidad del Caso Manolo que no se puede mirar solamente a la luz del derecho disciplinario sino a la luz del análisis de la realidad política nacional. Tanto como que el fiscal general Néstor Humberto Martínez quiere traer su “Bolsillo de Cristal” a Cartagena y Bolívar para tomar aire luego del golpe certero que sufrió su credibilidad con la caída del Zar Anticorrupción, Luis Gustavo Moreno, quien al meter las manos en sus bolsillos salieron ensangrentadas por los cristales rotos en su interior y muchas de las esquirlas le han caído al jefe máximo de la Fiscalía General

Conclusión: la encrucijada de Manolo solo la resolverá el procurador Carrillo. Y los animales políticos generalmente se caracterizan más por su apetencia al poder que de hacer justicia. Y éste es el verdadero escollo del alcalde para romper la dictadura de la encrucijada a la que está sometido por el Procurador General de la Nación. Por esto, regresamos a lo mismo: Manolo, ¿se queda o se va? Como su suerte depende de un animal político, cualquier cosa puede suceder.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.