Los cristianos se quieren liberar del lefebvrista Ordoñez para aspirar a la presidencia

Edgar Palacio Mizrahi, ideólogo de Libres./ Cortesía la chachara.

Como los pastores del No se plegaron como perritos falderos al exprocurador Alejandro Ordoñez, expulsado del Ministerio Público por inmoralidad pública, en sus aspiraciones presidenciales, resurge el movimiento Libres con el fin de crear el primer partido cristiano evangélico de Colombia. 

El 15 de julio tendrá lugar en Cartagena una asamblea de cristianos con el líder evangélico Ricardo Arias Mora, quien fue uno de los fundadores de Libres y en su trayectoria política alcanzó a ser concejal y senador. El gobierno de Santos lo nombró gerente del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), y aparece como uno de los precandidatos presidenciales que le harán el contrapeso al lefebvrista Ordoñez, cuya candidatura no refleja el interés de los más de 10 millones de cristianos evangélicos que recuerdan la persecución ideológica desatada por el catolicismo oficialista y que luego del Concilio Papal II, fue impulsada por el arzobispo ultraconservador Marcel Lefebvre.

Alejandro Ordoñez, según la denuncia del periodista Daniel Coronel, fue uno de los promotores de la quema de libros y revistas en Bucaramanga el 13 de mayo de 1978. En su juventud el exprocurador inició su militancia rabiosa en la tendencia integracionista del catolicismo lefebvrista. Era la época en que uno de sus jefes espirituales, el obispo Floriano Abrahamowicz, echó a la hoguera muchos libros del Concilio Vaticano II porque era “comunista” y una “cloaca” de Satanás. Sin embargo, el concilio aceptaba a las otras iglesias cristianas del mundo y era una especie de autocrítica de la iglesia Católica por la persecución contra los protestantes y de otras fe, la cual causó millones de muertos, como el holocasuto de la Alemania Nazi.

¿Qué pasaría si Ordoñez es presidente?

Esa misma pregunta se la hice a varios líderes de Libres. La respuesta es unánime, temen que Alejandro Ordoñez se vuelque contra los evangélicos una vez se posesione en el sillón presidencial, y regrese a la época en que quemaba los libros y revistas que consideraba “comunistas”,o “pornográficas”, como es el caso de la revista Vea de la época.

La lucha por los votos cristianos se ha hecho tan evidente luego de las jornadas del 2016 protagonizadas por aquella muchedumbre que se notó en las movilizaciones contra las cartillas de educación sexual del ministerio de Educación de Gina Parody y en el triunfo del No en el plebiscito de octubre para votar por el Acuerdo de Paz de Cartagena. Si bien los cristianos fueron movilizados con falsos preconceptos y apelando a la emoción más que a la razón, es un peligro en el manejo de las masas como ocurría en el medioevo donde la ideología dominante católica llevaba a sacrificar a hermanos por el solo hecho de profesar una fe distinta. Por ejemplo, en las guerras católicas contra el protestantismo (cristianos evangélicos) muchas fueron las muertes injustas que esa mala práctica de la fe produjo.

Los precandidatos presidenciales del cristianismo

Luego de descartar su voto por Ordoñez y en franca rebeldía a la decisión de los pastores del No (John Milton Rodrguez, Miguel Arrázola y Eduardo Cañas Estrada), los cristianos evangélicos abrieron una convocatoria para elegir su candidato presidencial. Varios nombres suenan: Ricardo Arias Mora (exsenador), Víctor Velásquez (exsenador), Samuel Diaz Escandón, cofundador de la Unión Cristiana con Jaime Ortiz. Ninguno de ellos es pastor.

La asamblea política cristiana de Cartagena podría marcar el inicio de la campaña presidencial del cristianismo evangélico por fuera del uribismo y el lefebvrismo, y tendría un candidato secular libre de los pastores del No, cuyos corazones están repletos de preconceptos diferente a la fe cristiana que habla de amor, perdón y paz.

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.