Pánico político en el concejo de Cartagena por rumor de capturas

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Una de las últimas sesiones del concejo de Cartagena. El temor asecha a los concejales.

 A las 7:30 de la mañana de este miércoles 26 de julio, algunos concejales de Cartagena recibieron en sus teléfonos móviles un mensaje del secretario de la corporación edilicia, Aroldo Coneo, quien informó que no había sesión. Para algunos fue extraño el mensaje, porque ya se estaban alistando para asistir a la sesión. ¿Por qué razón fue aplazada? Regresó el temor de nuevas capturas en plena sesión.

De acuerdo con una fuente altamente informada, al interior del concejo se filtró una especie según la cual había más de 9 órdenes de captura contra concejales de la ciudad. Esas mismas especies indicaban que los iban a capturar en plena sesión como cuando sucedió con el concejal Jorge Useche en diciembre de 2016. ¿El motivo? Se desconoce exactamente de qué proceso penal viene, pero otra fuente considera que podría ser de los procesos penales que se originaron a raíz de las denuncias entabladas por algunas personas que participaron como candidatos en el proceso de elección  el 8 de enero de 2016  del personero, William Matson, y la contralora distrital, Nubia Fontalvo, y por la repetición de la elección de la contralora, ya que una acción de tutela obligó a los concejales a respetar el debido proceso.

Las denuncias penales

Hasta donde se tiene entendido, Fabio Castellanos Herrera y Milton Fernández Grey fueron los únicos que presentaron sendas denuncias ante la Procuraduría y la Fiscalía. Es el caso de la denuncia de Castellanos cuya investigación realiza la fiscal Seccional 40 de Bolívar, Dora Cáceres. De acuerdo a una fuente, que tampoco quiso identificarse, este proceso va muy avanzado. Recordemos que Dora Cáceres fue la fiscal que mandó a la cárcel a la familia del concejal de ASI, Américo Mendoza, pero después un juez de control de garantía le dio la libertad. En una audiencia de legalización de captura e imputación de cargos, cuestionó fuertemente la conducta de la familia del concejal Mendoza al calificarla como una “unidad familiar a modo de organización delictiva para la alimentación de la primera infancia en 10 municipios en Bolívar”.

Los concejales que votaron por Nubia Fontalvo, la actual contralora distrital, son los siguientes:  Zaith Adechine, Edgar Mendoza y Jorge Useche (conservasdores); Erich Piña, Javier Curi y David Dager (liberales), Antonio Salim Guerra, Luis Cassiani,(Cambio Radical) Ronald Fortich (Cartagena con Firmas), Angélica Hodeg (Partido Verde) y Américo Mendoza (Asi), Duvinia Torres y William Pérez, (partido de la U), Lewis Montero (Opción Ciudadana), y Américo Mendoza. De esta esta lista ya no están como concejales, Zaith Adechine y Ronald Fortich.

Si el proceso penal que conoce la elección de contralora, todos los que votaron por la Nubia Fontalvo se irían a la cárcel, según esa especie que hasta ahora no está confirmada. Los que sobrevivirían de esta hecatombe del concejo, serían: Vicente Blel, Carlos Barrios (Cambio Radical), César Pión (U), y Rafael Meza y David Caballero, del partido conservador. Es decir, que de los actuales concejales —si la especie es cierta se irían a la cárcel 12. (Ver:¿Prevaricó el concejo en la elección de Personero y Contralora?).

Ahora bien, si se trata de una unificación de los procesos, todos deben ser conocidos por un mismo fiscal; entonces, se juntarían los proceso de personero y contralora.

La denuncia de Castellanos

Las denuncia de Castellano no fue dirigida contra determinados concejales, fue indeterminada. O sea, que estaba a juicio de la Fiscalía determinar el número de concejales comprometidos en el presunto ilícito. La base de su denuncia es que se había contratado a Neurominds SAS, pero resultó Unicolombo haciendo el examen sin ninguna explicación legal. Castellanos consideró que el concejo estaba cometiendo un prevaricato por omisión y, además, había un conflicto de intereses, ya que uno de los dueños de Unicolombo tiene una relación de parentesco con el presidente del Concejo de la época, David Dager.

Castellanos denunció 13 presuntas irregularidades, de las cuales la fiscalía puede establecer varios delitos: prevaricato por omisión, cohecho y celebración de contratos sin el lleno de requisitos. Este último podría ser el contrato con Neurominds S.A y Unicolombo para realizar los exámenes teóricos, cuyos computadores estaban muy contaminados, al decir de Milton Fernández, uno de los denunciantes. (Vea la denuncia de Catellano ante la Procuraduria que es la misma que presentó a la Fiscalía: Denuncia).

Sea la especie cierta o no, lo real es que causó pánico entre los concejales. El temor se ha generalizado. Los 12 concejales del Distrito de Cartagena pareciera que fueran los 12 del patíbulo, esperando la horca.

Nota aclaratoria.-

Por petición respetuosa del concejal del partido conservador, Jorge Useche, hemos modificado una construcción lingüística que construimos con su apellido para denotar “temor a ser capturado en plena sesión”.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.