¿Por qué el CD de Uribe y CR de Vargas han callado frente al escándalo del Zar Anticorrupción?

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La caída del Zar Anticorrupción, Luis Gustavo Moreno, pone al descubierto las verdaderas razones por las cuales los procesos anticorrupción no prosperan en la Fiscalía, ya que de 50 mil investigaciones (a corte 2016) solo han condenado a funcionarios de tercera categoría en 1660 procesos. O sea que la impunidad es muy superior al 90%. “Bolsillo de Cristal” parecería un producto de marketing político para posicionar la figura del Fiscal General de la Nación (FGN) que una herramienta para erradicar la corrupción.

¿Cómo llegó Luis Gustavo Moreno —caído en desgracia por exigir soborno y a punto de ser extraditado a los Estados Unidos—a ser director de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía General de la Nación-FGN? Para responder a esta pregunta es menester resolver una más compleja: ¿Por qué la Corte Suprema de Justicia eligió casi por unanimidad a Néstor Humberto Martínez como Fiscal General? Lo primero que tenemos que decir es que a estos cargos no se llega simplemente por la buena hoja de vida del personaje sino básicamente por los acuerdos políticos que se dan en las altas esferas del poder.

La actual fiscalía está milimétricamente distribuida según los intereses políticos de los grupos de poder del país. El mismo fiscal Néstor Humberto Martínez es un producto del poder político y económico que centenariamente domina al país. Cuando solo había dos partidos dominantes (Liberal y Conservador) Martínez era liberal. Luego dejó este partido para fundar, junto con Germán Vargas y Alfonso Valdivieso, a Cambio Radical. Dentro de su palmaré profesional, ha sido asesor de grupos económicos del país. Como Superministro renunció 10 meses después de ser nombrado por el presidente Santos para dedicarse a la firma DL Piper con ingresos brutos de US 2.240 millones, hasta el 2011, como producto de las conciliaciones amigables de los diferendos público-privado donde siempre el Estado colombiano ha sido perdedor.

El fiscal Martínez es de la misa extirpe del Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo, quien unas veces lo vemos en alto cargo del Estado y otras veces como representante del sector privado. Se rotan en ese perverso círculo público-privado para ponerse al servicio de los potentados. ¿Por qué Carrillo, por ejemplo, no ha cuestionado al Fiscal General por la actuación de su subalterno directo, Luis Gustavo Moreno? ¿Por qué Carrillo sí lo hizo con el alcalde de Cartagena, Manolo Duque, cuando el subalterno de éste falló en el control y vigilancia de la construcción ilegal? ¿Es el fiscal general responsable directo de la actuación del director de Anticorrupción Luis Gustavo Moreno?

En realidad, Moreno llegó a ese alto cargo para preservar los intereses de quienes se han beneficiado ilegítimamente del Estado. Sus intereses van en concordancia con los partidos Centro Democrático de Uribe y Cambio Radical de Germán Vargas. Justamente fue candidato a la personería de Bogotá con el apoyo de la bancada de Cambio Radical y del Centro Democrático-CD. De acuerdo a las fuentes políticas, llegó a esa instancia de la fiscalía como cuota del CD y de Germán Vargas. Recordemos que fue apoderado del exgobernador uribista de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, quien finalmente fue absuelto por sus nexos con el paramilitarismo.

¿Por qué cayó?

Las promesas incumplidas en la posesión del Fiscal General de la Nación, Nestor Humberto Martínez.

Por las mismas razones que Odebrecht, el fiscal anticorrupción cayó porque la justicia norteamericana inició la investigación, ya que parte de los casi $500 millones los entregó el exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, en Miami al ser detenido debido a 20 investigaciones de corrupción que adelanta la Fiscalía General. Luis Gustavo Moreno recibió en Miami —según fuentes de la misma Fiscalía— 30 mil dólares como parte del soborno.

Así como Odebrecht, Nestor Humberto Martínez, se vio en la necesidad de iniciar la investigación contra su subalterno porque ya la justicia norteamericana lo tenía en la mira. Los grandes medios de comunicación de Colombia presentan el hecho como una conquista de la política anticorrupción del fiscal Martínez, pero en realidad es el resultado de la presión ejercida por la justicia del Sur de La Florida que tiene bien documentado el proceso. Como Lyons pasó a ser colaborador de la DEA y, por supuesto de la Fiscalía, para ganar indulgencias debió entregar la cabeza del Zar Anticorrupción con el fin de salvarse de una pena mayor.

Lyons, un exgobernador rico

Alejandro Lyons llegó a la gobernación de Córdoba en el 2012 de la mano del partido de la U con el apoyo del Ñoño Elías y Musa Besaile, y ficha directa del expresidente Álvaro Uribe. Era la promesa joven de la nueva política cordobesa, exponente de los nuevos ricos que dejó el exterminio paramilitar.

Uno de los casos por los cuales debe responder el exgobernador es el del “Cartel de la Hemofilia” que permitió desfalcar al departamento por la suma de $44 mil millones. Para lograr esta defraudación utilizaron la IPS Unidad Integral de Terapias de la Costa, cuya gerente Diana Carolina Spath Espinosa, es familiar de Sami Spath Storino, de acuerdo a la información entregada por la Contraloría General.

También está  el caso de los convenios 733 y 734 de 2013 que pudieron desviar más de 60.000 millones de Ciencia y Tecnología. Este hecho sería la razón por la cual fue asesinado el director de Regalías de Córdoba, Jairo Zapa, por el jefe paramilitar Joyce Hernández, quien arrojó su cadáver cerca de la quebrada La Cárcel en la finca del papá de Alejandro Lyons, donde probablemente lo tenían secuestrado.

igualmente por regalías fueron detenidas prestantes damas de la sociedad cordobesa como  María Fátima y Mara Bechara (familiares de Rolando Bechara, rector de la UniSinú de Cartagena que también firmó muchos convenios en la era de Álvaro Uribe) por dos convenios con la Universidad del Sinú: (1) Por $3.176 millones firmado en diciembre del 2013 con el gobernador Alejandro Lyons y la Fundación para el Conocimiento y Desarrollo de la Diversidad Biótica de Colombia George Dahl, con sede en Montería, y (2) Convenio No 744 con la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Forestal (CDF) por $ 7.659 millones.

 Hoy, Luis Gustavo Moreno —¡quién lo creyera! — se encuentra desfilando en el pabellón de extraditable a espera de los trámites correspondientes para que comparezca ante un tribunal de La Florida por el delito de lavado de activos. Pero lo que los medios de comunicación nacionales no han explorado es que realmente el Zar Anticorrupción se arriesgó a ayudar a Lyons no solo por el dinero sino también porque los poderosos de la política le pidieron ese favor. ¿Qué político poderoso lo hizo? Luis Gustavo Moreno debe hablar y entregar la cabeza de sus jefes, así como Lyons lo hizo con él.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.