¿Primará en Elsa Noguera su amor al príncipe para renunciar al ministerio de Vivienda?

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Así como Vivian Morales renunció como Fiscal General cuando se supo de sus amoríos con el exguerrillero y exparamilitar Carlos Alonso Lucio, ¿lo hará la ministra de Vivienda, Elsa Noguera, por su amor por Juan Carlos Hernández, exnarco y condenado por concierto para delinquir?[/caption]

 Así como Vivian Morales renunció como Fiscal General cuando se supo de sus amoríos con el exguerrillero y exparamilitar Carlos Alonso Lucio, ¿lo hará la ministra de Vivienda, Elsa Noguera, por su amor por Juan Carlos Hernández, exnarco y condenado por concierto para delinquir? Tomada de la página Social ElHeraldo.

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El pasado no perdona. Es lo único seguro que los seres humanos tenemos en este reino. Cuando uno se casa, también se casa con el pasado de la pareja. Elsa Noguera, ministra de Vivienda,  Ciudad y Territorio, debía saberlo con claridad, pero todo hace indicar que no le importó un bledo ese principio, ya que está enamorada de su príncipe azul, Juan Carlos Hernández Lucarini, quien cogió clínica luego de destaparse su pasado non sancto.

¿Qué culpa tenemos los periodistas al destapar estos escándalos? No tengo nada particular con los protagonistas de esta historia de poder, amor, droga y crímenes. Al respecto, el Tribunal Superior de Cartagena en sentencia de segunda instancia y definitiva, me absolvió frente a una denuncia por injuria y calumnia instaurada por el presidente del Congreso de aquella época (2009), Javier Cáceres Leal:

Edison Lucio Torres, en su calidad de periodista profesional, estaba en el deber de informar sobre los encuentros de un representante de la comunidad, como lo es un senador, con grupos al margen de la ley”.

¡Y esa sentencia demostró que todo lo que dije era verdad! (Ver ¡LA VERDAD ME HA HECHO LIBRE!).

La vida íntima de Elsa Noguera de la Espriella no le debe importar a nadie, y mucho menos a mí, porque solo a ella le compete. En el derecho garantista, el Estado debe respetar el libre desarrollo de la personalidad, y cuando debe entrar en el ámbito personal, las altas cortes constitucionales deben abordarlo desde el test de proporcionalidad, es decir, si se justifica que el Estado invada su ámbito íntimo para protegerlo de sus propias acciones, por ejemplo, suicidarse.

No obstante, la Noguera no es una mujer común y corriente, es nuestra gran ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio con un gran poder para erradicar los pésimos indicadores sociales que viven las ciudades en el país, por ejemplo, su natal Barranquilla, de la cual fue su alcaldesa llevada a dos manos por el dinero de sus amigos y el poder de Alex Char y de su llave (amigo y socio) Germán Vargas Lleras.

Barranquilla, ciudad en declive social

¿Dónde están los billones de pesos que se han invertido en Barranquilla en las últimas administraciones bajo el imperio de la Casa Char? ¿Por qué el modelo de ciudad de la Arenosa ha enriquecido a los más ricos, especialmente del comercial, inmobiliario y de la infraestructura? No son preguntas vacuas. Hoy, muchos barranquilleros se acuestan con hambre. Solo miremos los indicadores sociales de la ciudad. Barranquilla Cómo Vamos dijo que el Índice de Progreso Social (IPS) que mide el verdadero progreso social de un país o una ciudad, desde 2015, viene en franca caída. Incluso, Barranquilla tiene un indicador pésimo frente al nacional:

Barranquilla tiene un puntaje de 59,4 sobre 100 posible, mientras que el IPS de Colombia fue de 64,5 en 2015 con respecto al año anterior, lo que se traduce en una reducción del 1,2% en el promedio nacional.”

De igual manera esa caída se notó en el primer año (2016) de la administración del mejor alcalde de Colombia con el 90% de imagen positiva, Alejandro Char Chaljub. Esto quiere decir que la multimillonaria inversión social no se traduce en el mejoramiento de la calidad de vida del barranquillero que debe sobrevivir valiéndose de su capacidad creativa para el rebusque, la economía informal, y la delincuencia común.

Juan Cristóbal Birbuet, director del IPS Regional América del Sur, en una oportunidad al analizar este indicador dijo a los periodistas: 

“No nos interesa mucho saber cuánto se invirtió en la educación, pero sí qué tanto aumentó la tasa de escolaridad. Eso nos permite aproximarnos a lo que consideramos crecimiento”.

La pregunta lógica que surge, ¿hacía dónde se han ido los billones de pesos invertidos para superar la pobreza? Y la respuesta la podríamos tener en la contratación pública. Por ejemplo, ¿a quiénes han contratado para adjudicar los $365 mil millones aprobados por Findeter para financiar varios proyectos del Plan de Desarrollo Distrital “Barranquilla Capital de Vida”, entre los cuales se encuentra la construcción y rehabilitación de viviendas?

El miércoles 5 de julio de 2017, Findeter desembolsó la suma de $52.500 millones de los $365.000 millones aprobados para reducir la pobreza y la pobreza extrema, y su presidente, Luis Fernando Arboleda, le dijo a los colegas de Barranquilla lo siguiente:

“Nuestro compromiso en Findeter es hacer de esta ciudad un territorio sostenible a través de la financiación y la asesoría técnica en proyectos que mejoren la calidad de vida de sus habitantes”.

Con esos dineros se intervendrán 20 barrios pobres de la ciudad en educación y vivienda, también en vías y saneamiento ambiental. Todos estos rubros se consiguieron con el innegable y decidido papel desempeñado por la ministra de Vivienda, Elsa Noguera.

El esquema de ejecución de esos $365.000 millones ha sido el mismo que los asesores (allegados a Char) del anterior alcalde de Cartagena de Indias, Dionisio Vélez Trujillo, de la crema social cartagenera, le aconsejaron para ejecutar las obras de infraestructura de Educación, Salud y vías por valor de $250.000 millones, cuyo destino mantiene sobre las cuerdas al pupilo de Alex Char ante la Fiscalía y Contraloría.

Vivian Morales, prefiere a un exparamilitar a que un gay adopte a un niño. Cortesía.

Ahora se entiende por qué razón nos hemos detenido un poco en la boda de la Rapunzel barranquillera que descubrió a su príncipe amado con un pasado verdaderamente tenebroso al ser parte del círculo de uno de los más sanguinarios jefes del narcotráfico colombiano, y cuyo dinero empapado de sangre ahora buscan lavarlo con negocios privados y públicos. 

Elsa Noguera está enamorada, no se duda de ello. Pero, ¿debe someter a los colombianos a esta situación cuando vivimos una de las peores crisis de moralidad pública producto de la corrupción público-privada? ¿Qué tanto es su amor por Juan Carlos Hernández Lucarini?

Las personas pueden liberarse del pasado y transformarse en hombres nuevos. ¿Pero no sucederá lo mismo como cuando el pastor Arrázola, líder de la iglesia Ríos de Vida, me amenazó de muerte cuando lo puse al descubierto?

Una última pregunta, por ahora, ¿Elsa Noguera de las Espriella tendrá la misma valentía para decidirse por el amor a su esposo, como la tuvo Vivian Morales cuando renunció a la Fiscalía General cuando se supo que se había casado con Carlos Alonso Lucio, exguerriellero, exparamilitar y ahora pastor de iglesia cristiana evangélica? Un dilema donde podría primar el amor.

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.