Sergio Londoño, ¡vuelve para quedarse!; y Manolo “da papaya” para decirle adiós a la alcaldía

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Sergio Londoño Zurek, el notetaker de Cartagena.

Mientras el Consejo Superior de la Judicatura (CSJ) le compulsará copia a la Fiscalía General para que investigue al alcalde titular, Manuel Vicente Duque, por un presunto fraude a resolución judicial al no darse por notificado del fallo de segunda instancia de la tutela que interrumpió la suspensión provisional determinada por la Procuraduría, Sergio Londoño Zurek es desde hoy 29 de julio por segunda vez, alcalde encargado de la martirizada Cartagena. 

La nueva llegada de Londoño marca un hito de 9 posesiones en La Heroica: por primera vez una misma persona es nombrada alcalde dos veces en un breve lapso (menos de un mes), y todo hace presagiar, que también será miembro de la terna de Primero la Gente de la cual se nombrará al encargado mientras el titular regrese o, en su defecto, si su ausencia es absoluta, lo reemplazará hasta cuando se elija y posesione un nuevo alcalde, después de las elecciones atípicas.

La situación se le ha complicado más a Manuel Vicente Duque, porque su hermano José Julián Vásquez, se ha alejado del poder real de la alcaldía de Cartagena, debido a las críticas que se han arreciado luego de la suspensión provisional del mandatario. Se podría decir que el error de no darse por notificado el 24 de julio, no lo hubiese cometido si su hermano estuviese cerca de él. A pesar de su juventud, Vásquez es un destacado abogado de una ambición que lo puede llevar a un liderazgo político de gran altura. El hecho de venir de las barriadas de una ciudad, cuya élite es clasista, lo han considerado como el fantasma del poder real de la alcaldía. Pero en realidad, Julián Vásquez es un cachorrito frente a un Juan García Romero o un Turco Hilsaca, por ejemplo.  

A pesar de que Londoño había llegado a Cartagena el pasado miércoles, su nombramiento no se pudo dar, ya que Monolo Duque no se había dado por notificado de la providencia del CSJ emanada el pasado 24 de julio. Y si el otrora notetaker del presidente Santos aceptó por segunda vez, no lo hará por menos de un mes, porque llegó para quedarse.

Manolo se notificó a las 11:20 am y el presidente Santos al finalizar el viernes publicó su último tuit del día:

La respuesta de Londoño no se hizo esperar, lanzó cinco tuits, de los cuales destaco:

Y este sábado ante notario tomará posesión:

Manolo dio papaya

Manuel Vicente Duque es una persona muy cordial y de un temperamento bonachón y espontáneo. Eso lo lleva a decir, a veces, cosas que no tiene el filtro de sus asesores. Pero de allí a dar un papayaso al no darse por notificado el pasado lunes 24 de julio, es abrirle camino a sus detractores para tenerlo afuera de la alcaldía en forma absoluta. ¿Por qué razón? Le cuento.

El 24 de julio la secretaria judicial de la sala disciplinaria del CSJ, Yira Lucía Olarte Ávila, le notificó (notificación 160) el fallo de tutela de segunda instancia vía correo electrónico sobre la decisión de no amparar sus derechos fundamentales y, por tanto, darle la razón al procurador delegado en lo Administrativo, Giancarlo Marcenaro Jiménez, quien lo suspendió provisionalmente por tres meses. La notificación electrónica (que publico en este artículo) dice:

Primero. Revocar la sentencia de primera instancia que amparó los derechos fundamentales invocados por la señora Ketty Cabarcas Licona y Manuel Vicente Duque Vásquez, para en su lugar declarar improcedente la presente acción de tutela, de acuerdo a las motivaciones de este fallo. (…)”

NOTIFICACION-ALCALDE-DE-CARTAGENA

El 28 de julio, el presidente de la sala disciplinaria del CSJ, Pedro Alonso Sanabria Buitrago, entregó a la oficina de prensa de esa institución unas declaraciones donde manifestaba, entre otras cosas, que compulsará copias a la Procuraduría General de la Nación (PGN) y a la Fiscalía General de la Nación (FGN) para que investiguen disciplinaria y penalmente al burgomaestre cartagenero por fraude a resolución judicial, usurpación de funciones públicas y otros delitos conexos. Sanabria dijo que la conducta de Manolo Duque es grave y todo lo actuado después de la notificación, carece de legalidad.

Frente a esa declaración, la oficina de prensa de la alcaldía expidió copia del recibido de la notificación en la oficina de Archivo y Correspondencia:

La oficina de Prensa de la alcaldía publicó esta copia del recibido a las 11:20 am del 28 de julio de 2017.

¿Estaba notificado?

Para darle respuesta a esa pregunta, hice varias consultas a diferentes jurisconsultos. Los dos consultados coincidieron en su concepto: Manuel Vicente Duque había quedado notificado el 24 de julio. El abogado Fernando Marimón Romero dijo:

El Código General del Proceso establece que puede ser notificado por vía de correo electrónico (…) Mi interpretación es que si lo notificaron al correo personal o institucional quedó debidamente notificado el pasado 24 de julio, habida cuenta que el código dice ‘al correo que la parte suministre o al correo que la parte viene recibiendo notificaciones’; si el alcalde Manolo Duque recibió notificaciones anteriores al correo usado por el CSJ y se dio por notificado, quedó plenamente notificado el 24 de julio de 2017.”

Si el alcalde Manuel Vicente quedó notificado el pasado 24 de julio como lo dice el CSJ, el papayaso será muy grave, ya que la Procuraduría y la Fiscalía no desaprovecharán la oportunidad para venirse con todo contra el burgomaestre.

Al respecto el artículo 454 del código penal modificado por la ley 1453 de 2011 contempla el delito de fraude a resolución judicial de la siguiente manera:

 El que por cualquier medio se sustraiga al cumplimiento de obligación impuesta en resolución judicial o administrativa de policía, incurrirá en prisión de uno (1) a cuatro (4) años y multa de cinco (5) a cincuenta (50) salarios mínimos legales mensuales vigentes.”

Si la PGN atiende la petición del CSJ, le puede seguir a Manolo Duque otro proceso disciplinario de carácter verbal, y la falta se la podrían calificar de gravísima a titulo de dolo, que lo llevaría definitivamente a una suspensión absoluta de su cargo y una inhabilidad de hasta de 15 años, según la dosificación que en última instancia Fernando Carrillo le aplique.

Pero allí no quedaría todo. Vendría una investigación penal contra la conducta de Manolo Duque que aunque el delito no da para ser internado en la cárcel, lo mandaría a su casa con medida de arresto extramural. Y allí se acabaría el sueño de Manuel Vicente Duque Vásquez, que había comenzado a materializarse a las 6,45 pm de ese 25 de octubre de 2015 cuando la Registraduría Distrital entregó el penúltimo boletín que lo daba como ganador frente a Quinto Guerra, su inmediato seguidor.

María Eugenia García, jefe de la oficina jurídica de la alcaldía de Cartagena lo sabe muy bien, y no se entiende por qué no le advirtió esto al mandatario, cuya vulnerabilidad frente al poder central, lo pone en un estado francamente de indefensión, y parecería que su suerte está echada para no regresar más como titular de una alcaldía que ganó en franca lid. 

No obstante, no todo está perdido. Personalmente le dije al alcalde de los cartageneros, Manuel Vicente Duque, (quien se acercó a nosotros en una tertulia informal en todo el centro de la Plaza de la Aduana donde nos encontrábamos el personero distrital William Matson, el asesor de la alcaldía, Amaury Julio, y otros contertulios ilustres), que debe buscar un encuentro directo con el presidente Santos para lograr un Pacto por Cartagena asechada —como ya lo había dicho por hienas hambrientas. En ese encuentro debe demostrar su calidad de líder para salir de este trago amargo, que no solo bebe Manolo Duque, sino los cartageneros que vivimos en una ciudad eternamente martirizada.

Sea lo que sea, el problema es político más que jurídico. Estamos siendo gobernados por un triunvirato (Santos, Carrillo y Martínez) donde el poder presidencialista puede más que los votos populares de las regiones donde la justicia está al decir de nuestros campesinos— como huevo curruto

 

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.