La escucha de la Fiscalía es una múcura de sorpresas: develan el entramado de la corrupción local

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Fiscalía: El alcalde es determinador del concierto para delinquir

Manolo Duque sale en hombros el día de su posesión. Lo extraño es que ahora ha quedado soloCortesía.

La fiscalía abrió una múcura de sorpresas al dejar salir las escuchas legales con las que pretende meter preso a los implicados en la elección de la contralora Distrital Nubia Fontalvo, una militante cristiana que quedó enredada en una pelea de tigres por el poder.

Liliana Velasquez, fiscal 53 Seccional Bolívar, en sentido figurado, le dio un gancho directo al hígado del alcalde distrital de Cartagena de Indias, Manuel Vicente Duque Vásquez, y a sus compañeros de desgracia, cuando consideró que José Julian Vásquez, su hermano de crianza, era solo un instrumento de aquél para lograr beneficios de su actuación como burgomaestre.

A contrario sensu, hasta esos momentos se consideraba que las escuchas legales donde aparece J.J. Vásquez dando órdenes, arreglando situaciones y definiendo políticas públicas del resorte del burgomaestre, era una atribución arbitraria del hermano del alcalde que le suplantaba sus funciones públicas. Si esto fuera así, para los abogados de Manolo Duque su defensa sería pan comido, ya que no aparece ninguna voz del burgomaestre haciendo arreglos indebidos. Y si no aparecía, era menos difícil sacarlo de esa situación.

No obstante, la tesis de la Velásquez le cambió todo el panorama a la defensa de los encartados en esta conducta criminal como determinador de los delitos que la fiscal ha imputado al alcalde: concierto para delinquir, cohecho, y tráfico de influencia. Los abogados defensores debieron pedir un plazo hasta el 26 de agosto para preparar la defensa frente a las acusaciones de la fiscal, y ser convincentes ante al juez de garantía para que no le den cárcel a los imputados.

De acuerdo con las teorías criminológicas imperantes en Colombia, la fiscal considera que el determinador (Manolo Duque) indujo a su hermano José Julián Vásquez para que a su nombre hiciera todas las componendas que develaron las escuchas legales difundidas hasta el momento. Esto es, que JJ solo fue ejecutor de la conducta punible o criminal ideada por Manolo Duque.

La múcura de Pandora

En diciembre de 2016 cuando el concejo de Cartagena se disponía a realizar las últimas sesiones del año, dos hechos rompieron la calma que reinaba: la captura de la familia del concejal Américo Mendoza, y la de Jorge Useche, también concejal, en plena sesión del concejo distrital. Ambos hechos, le permitió a la Fiscalía abrir una múcura de sorpresas de 70 mil llamadas, de las cuales seleccionaron algunas centenares que han sido fuentes de la veta investigativa para imputarle a Manolo Duque y sus compañeros de infortunio los delitos ya anunciados.

En efecto, los audios utilizados por la Fiscalía en aquella época sirvieron de cabeza de proceso para estremecer el sistema electoral local y regional por el delito de fraude electoral contra Jorge Useche y su tío Jorge Correa; los delegados de la Registraduría de Bolívar, Patricia Jiménez Massa y Humberto Ceballos, y el presidente de la Comisión Escrutadora, Alfonso Camerano. Del acervo probatorio solo seleccionaron 150 llamadas que comprometieron a los funcionarios señalados. Patricia Jiménez terminó recluida en su casa con un deshonroso brazalete electrónico. A Useche solo le restringieron su salida del país. Ceballos tiene casa por cárcel, lo mismo que Camerano. El proceso sigue vigente y en cualquier momento revienta.

Pero el arduo trabajo del CTI para recolectar las escuchas legales fue codificado, rotulado, analizado y depositado bajo una cadena de custodia que no solamente sirvió para poner al descubierto el presunto fraude electoral de las elecciones de 2015, sino para desentrañar el modus operandi del teje maneje político del Distrito. Esta labor la realizaron peritos provenientes de Bogotá pero que necesariamente contó con el apoyo de algunos funcionarios de la Costa Caribe para descifrar el costeñol, como dicen los interioranos.

De esas escuchas se podría formar una matriz de investigación de la cual saldría varias investigaciones, tal como sucedió con el caso de la parapolítica que permitió a la Cortes Suprema de Justicia procesar y condenar a 42 parlamentarios, o del proceso 8.000 donde condenaron a 21 parlamentarios por recibir dineros del narcotráfico para la financiación de sus campañas políticas.

A manera de ejemplo, de la matriz de investigación pueden salir las siguientes investigaciones:

  • Elección de la contralora Nubia Fontalvo.

  • Elección del personero Distrital William Matson Ospino

  • Decisiones de la procuraduría y la contraloria de procesos importantes para Cartagena.

  • La contratación de Acuacar para el Nuevo Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado.

  • Investigación contra varios magistrados del Tribunal Administrativo.

  • Investigación a jueces y fiscales encargados de procesos contra la administración pública.

  • Intromisión del gerente seccional de la Contraloría,  Jesús María Caballero García, sobre la contraloría Distrital.

¿Las pruebas?

Indudablemente en las primeras de cambio, la Fiscalía no puede relucir todo su arsenal para sustentar las acusaciones. De hecho, si hay voluntad de llevar la investigación hasta las últimas consecuencias, necesariamente deben salir de muchos fiscales y jueces que hacen parte de la Red de Corrupción contra la Adminsitración Pública. La Fiscalía General de la Nación no tiene confianza en los funcionarios seccionales, el hecho de que se buscara un juez de Usiacurí para librar las órdenes de captura, lo dice todo.

La Fiscalía cuidadosamente dio a conocer más de 250 audios cotejados dialécticamente para demostrar su tesis. Por ejemplo, en la escucha a la contralora distrital, Nubia Fontalvo cuando conversaba con otra persona identificada como Carlos a quien se quejaba por el director de auditoría, Jairo Latorres, quien no asumía el cargo y se la pasaba fuera de la ciudad. El tal Carlos le preguntó que de quién era Jairo Latorre, la contralora dijo:

“De Manolo, Carlos. Pero por Dios, así no (…). Dile a Manolo que te mande a otro tipo”. 

Como pueden ver, la grabación menciona directamente a Manolo como determinador de ese arreglo, y no a José Julián. Y también que los acuerdos se concretaron en una reunión realizada en el despacho del alcalde. Son, entre otras, las pruebas que la Fiscalía ha presentado al juez.  

El gerente corporativo de Aguas de Cartagena, John Montoya Cañas, quien disfruta de un sueldo de $50 millones con su nuevo cargo especialmente diseñado para él, también fue mencionado en las escuchas de José Julián con una de las asesoras de la alcaldía de Cartagena. Si al alcalde le abrieron investigación, ¿por qué no lo han hecho con el que fuera gerente de Aguas de Cartagena?

El objetivo es el acalde

Pero el objetivo de la fiscalía es el alcalde, aunque se tenga que llevar por delante a varios funcionarios. Con la tesis de la Fiscalía de señalar que J.J. Vásquez no actuaba por sí solo sino que era mandado por Manuel Vicente Duque, cambia el panorama. Y los abogados defensores, Juan Carbarcas, Hernando Osorio Rico, deberán cambiar de estrategia. Por esta razón pidieron un plazo para preparar su defensa que debe conocerse el 26 de agosto. Si los defensores de Manolo Duque, José Julián, Nubia Fontalvo y Jorge Useche, rebaten la tesis de la fiscal, seguramente regresarán a casa. Si no es así, deberán reservar una habitación especial en Ternera Resort y un puesto en el restaurante de Johana Bahamón de la cárcel de San Diego.

De hecho, la fiscal Liliana Velásquez va por quien tiene el bolígrafo y no por los amanuenses. Pero en este caso específico, no solo se llevarán de los cuernos a Manolo Duque quien luce desorientado porque desconoce el berenjenal en que se ha metido sino también a su hermano y a los demás implicados, salvo que sus abogados le ablanden el corazón al juez para que no atienda la petición de la fiscal. Esto es, que no le den una medida de aseguramiento intramural.

La múcura está en el suelo. Se rompió con la caída del Portal Blas de Lezo II, al destaparse, comienza a salir los grandes males políticos administrativos que ha azotado Cartagena de Indias por muchísimos años. El azar rompió la múcura de sorpresas y la mala suerte de Manolo Duque lo puede llevar a la cárcel.

Como en la mitología griega, Pandora al destapar la caja que Zeus le había regalado para vengarse de Prometeo por haberle dado el fuego a los humanos salieron todos los males de la tierra, pero lo último que no perdió fue la esperanza.

Pregunto a mis lectores, ¿cree que a Manolo Duque lo manden a la cárcel?

 

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.