La joya de la Corona (II): Fiscalía sin prueba para mandar a la cárcel al alcalde Manolo

El presidente Santos y el fiscal Néstor Humberto Martínez se ríen ahora.

El Triunvirato Presidencialista (presidente Juan Manuel Santos, Fiscal Néstor Humberto Martínez y procurador Fernando Carrillo) está preocupado: La fiscal Liliana Velásquez está sin prueba reina para que el juez de garantía mande a la cárcel a Manuel Vicente Duque Vásquez, alcalde de Cartagena de Indias, como sí creen tenerlas contra los demás procesados por la elección ilegal de la contralora distrital, Nubia Fontalvo.

Si carecen de esa prueba, las miles de horas de escucha y los esfuerzos que han hecho durante meses de investigación se les vendrían abajo, porque el juez de garantía no puede adoptar una decisión tan trascendental si no tiene la evidencia cierta de que Manolo hurgó el complot. Les contaré las razones de esa preocupación. En esta entrega me referiré exclusivamente a la situación de Manuel Vicente Duque, quien es el objeto de la acción del  Triunvirato Presidencialista

Un paréntesis aclaratorio

Más allá de mi compromiso y responsabilidad como periodista, soy un ciudadano que quiere lo mejor para nuestro país y, en especial, la ciudad donde vivo y disfruto mis días. Nunca he tenido temor de expresar mis ideas, porque las considero justas y necesarias de que se conozcan. En un poco más de un mes, mis escritos han tenido 176 mil lecturas, no es porque transmito basura informativa. ¡No! Cada artículo está cargado de un trabajo intenso de investigación y ponderación de los resultados. Juré a sí mismo no ser instrumento de nadie, y si me equivoco en mi apreciación, tengo el valor de aceptarlo. No me tiembla el dedo ni la voz para escribir o decir la palabra precisa que describe lo que considero la verdad, la cual es relativa porque está en la dimensión del libre discernimiento.

Cuando muchos piden cárcel para Manuel Vicente Duque, es supremamente importante que la gente tenga acceso a la información y el conocimiento de calidad sobre uno de los procesos más importantes de la historia política reciente de Cartagena de Indias. Aquí no se trata de cuestionar solo al popular Manolo sino a una clase política que ha creado mecanismo de gobernabilidad que desborda la legalidad del control político para convertirse en una captura descarada del poder, cuyo fin es ponerlo a su servicio. No juzgo a nadie. Mi deber es investigar y analizar. Pero no deben olvidarse que Cartagena siempre ha sido gobernada por una élite de viejo y nuevo cuño, clasista y discriminadora. Enjuiciaron a Campo Elías Terán Dix (q.e.p.d.) con un rasero diferente a Otero Gerdts (q.e.p.d.) y Dionisio Vélez. ¿Acaso porque lo que tienen los pobres es robado? No se trata de ser alcahueta de los rateros pobres, pero tampoco ciegos para saber que los grandes corruptos son los que más plata han amasado en Colombia. ¿Quién inventó Odebrecht, Reficar, Interbolsa, Agro Ingresos Seguros, y un mil de etc.?

¿Quién inventó el sistema de empaquetado para capturar la administración y construir una falsa gobernabilidad como la que se descubrió  en la elección de la contralora Distrital de Cartagena? Dionisio lo puso en práctica siguiendo el esquema de gobierno de Alex Char en Barranquilla. ¿La Fiscalía se ha preguntado cómo es el modus operandi para la elección del contralor de Barranquilla? Allá es peor. Alex Char es un hampón de cuello blanco que tiene decenas de investigaciones y ninguna prospera, como efectivamente se lo voy a demostrar en otras oportunidades. Pero nada de esto puede cambiar si la gente sigue haciendo lo mismo. ¡Cierro paréntesis!

La escucha como prueba

Debemos informar que el proceso contra el alcalde, su hermano, la contralora y el concejal Useche, está en la etapa de acusación e imputación de cargos y la decisión de mandar a la cárcel al burgomaestre depende de la decisión del juez de garantía. Ya actuó la fiscal, ahora vienen los defensores, y por último el juez toma su decisión.

En el derecho procesal —según opinión de los expertos— la concepción doctrinaria de la prueba se refiere a los motivos o razones aportados al proceso por los medios y procedimientos aceptados en la ley penal colombiana que permitan convencer al juez de la certeza sobre los hechos que se le han imputado al alcalde Manuel Vicente Duque en este sonado escándalo de la elección de la contralora Distrital.

El derecho como el periodismo de investigación tienen grandes similitudes sobre la prueba. Ésta se mueve en tres dimensiones: la prueba como tal, el medio de prueba y la interpretación que se hace de la misma. De esas tres dimensiones —y entramos en el mundo de la semiótica— existe un recurso que yo llamo hilo conductor que nos lleva a la prueba reina, la cual no está en la dimensión de la prueba misma sino de la interpretación que el juez o el periodista hace de la misma. Hay jueces que le muestran la prueba, pero ello por sí solo no basta para convencerlo si no existe una excelente argumentación de quien acusa (la fiscal Liliana Velásquez) o defiende (los abogados defensores), ya que ambas partes pretenden convencer al juez de la justeza —no de la prueba— de lo que se quiere probar.

Recuerden, en el derecho penal colombiano la carga de la prueba es del fiscal, porque es el ente acusador, aunque con la modificación de la jurisprudencia de la Corte Constitucional y la Corte Suprema ha primado la carga dinámica de la prueba en perjuicio de la presunción de inocencia, según algunos estudios académicos sobre esa materia. (Cito la investigación de Néstor Raúl Caro Espitia, 2013, de la Universidad Libre: La carga de la prueba frente a la presunción de inocencia). Esto es, el deber de la Fiscalía es demostrar que la prueba debe inferir inequívocamente que los procesados —en particular a Manolo ciertamente son los autores de los cargos que se les indilga. ¿Cuáles son esos cargos? Cohecho por dar u ofrecer dinero, tráfico de influencias y concierto para delinquir.

Hay periodistas que tienen prueba de lo que publican, pero no tienen la argumentación clara, evidente y convincente para que “su verdad” sea aceptada por la sociedad que se entera del hecho transmitido. A veces usted escucha una noticia de un medio de información, pero debe leerla en otro para creer que es verdad. De la misma manera, hay fiscales que tienen la prueba reina, pero carecen de postura en la argumentación para convencer al juez de su verdad. Hoy, ya no es verdad absoluta el aforismo según el cual dame la prueba que te doy el derecho. Grábense esto: Si no hay argumentación convincente, la prueba pierde su espíritu de veracidad.

En mis estudios de derecho constitucional —aunque no sea abogado profesional pero sí docente de derechos humanos— comprendí una gran realidad en el ejercicio de la defensa: la validez de la argumentación como hecho cierto para demostrar la verdad. Y de esto aprendí de un gran maestro, Alexei Julio, exmagistrado auxiliar de la Corte Constitucional, hoy en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al lado de expresidente de la Corte Constitucional Humberto Sierra Porto.

De esa dicotomía (contradicción entre la prueba y el convencimiento de la misma) surgió un principio que se ha vuelto una muletilla en el ejercicio del derecho: Una cosa es la verdad procesal y otra la verdad verdadera. Por ejemplo, considérese que es un fiscal y quiere acusar a un victimario cínico defendido por un abogado idem porque hubo un testigo que lo sorprendió sacándole el cuchillo de su vientre. Evidentemente el testimonio del testigo no puede convertirse en la prueba reina por sí sola. El victimario —con una buena asesoría jurídica— podría decir que él no le enterró el cuchillo sino que lo estaba auxiliando y como le vio el cuchillo enterrado sólo se lo iba a extraer para llevarlo al hospital. 

Si el testimonio es cierto o no, depende de la argumentación de las partes, y esperar que el juez se lo crea. En otras palabras, la plena prueba está en una dimensión subjetiva y no en los meros hechos, quiero decir, en las meras escuchas.

Con ese ejemplo quiero significar que las escuchas de la fiscalía no se constituyen por sí mismas en una prueba reina contra Manuel Vicente Duque para concluir en forma cierta que él fue el determinador del complot para eligir a Nubia Fontalvo. ¿Dónde están las pruebas? Lo que sí está demostrado es un entramado de corrupción en la manera cómo se construye gobernabilidad en Colombia, y en Cartagena, y cómo se captura los aparatos oficiales para ponerlos al servicio de particulares.

No hay prueba reina

Napleón de la Rosa, Secretario de HaciendaJosé Julián Vásquez, hermao del alcalde.

De las escuchas hasta ahora publicadas y presentadas por la fiscal Liliana Velásquez al juez, no hay ninguna que de la cual se pueda inferir con certeza —aunque sea débilmente— de que Duque sea el determinador de ese complot. Que su hermano José Julián Vásquez hizo los arreglos y componendas para la elección de la contralora hay mayor probabilidad de probar ese hecho imputado por la fiscal, que inferir que haya sido ordenado por Manolo.

Seleccionemos —a guisa de ejemplo— un diálogo de José Julián Vásquez (J.J.), quien llama a Napoleón de la Rosa, Secretario de Hacienda del Distrito:

— ¡Quibo, Jose!— dijo De la Rosa.

— Napo, el Dr Nando Pertúz me esta llamando que debe estar en Bogotá mañana, que una vaina…

— ¡Si!, ya hablé con ellos. El tema, Jose, es que están necesitando una información que supuestamente se la pidieron de hoy para mañana.

— Si, hoy le llamaron, me consta.

¡Imagínate esa vaina! y no es tanto… ya hay una información que se puede mandar, porque están pidiendo los montos de los proyectos. Esa información de los proyectos todavía no la tenemos. Si me entiendes, vamos a tratar de mandar lo que podamos.

— ¡Ok, ok!

— Te voy a explicar las razones . . . (J.J. le interrumpe)

¡Hombe!, lo que yo quería es decirle a Nando que tu ya sabes . . . (Napoleón le interrumpe)

¡Esperate un momento! Es que te quiero dar una buena noticia. ¡Cálmate!, tu sabes que no te doy malas noticias (jejeje!). ¿Sabes que el sistema se había caído?

¿Y que no han pagado internet?

 No, pero ya. ¿Tu crees que a esta mujer se le olvidó esa vaina?

¡Yerda! ¡Dios mío! (JJ se echa a reir))

¡Oye, desde octubre! (se echan a reir los dos y sigue un diálogo irrelevante).

— Hay varias cosas que te debes enterar para que le digas a Manolo, porque lo vi esta mañana … el sistema se ha estado cayendo por parte de nosotros, pero también cuando se ha ido solucionando, todo el mundo ha llegado a los bancos al mismo tiempo. Tu sabes, José Julián, ¿cuánto recaudamos hoy?

— ¿Cuánto?, Napo

¡$22 mil millones en un día!

— ¡No joda, que buena noticia!

¡Record, record en la historia, oíste!

¡Que buena noticia!

¡El sistema estaba colapsando porque todo el mundo quería pagar al mismo tiempo!

— Oye yo creo que hay que cambiar la pauta

 Dile a Manolo la buena noticia, porque no se la he dicho todavía.

Lo demás es algo sin importancia para el ejemplo. Pero saquemos unas conclusiones de la interpretación del anterior diálogo.

Primero, Manuel Vicente Duque no mandó a J.J. Vásquez hacer ese mandado. ¿De dónde se infiere esta conclusión? Cuando De la Rosa le Dice a Vásquez: 

“Dile a Manolo la buena noticia, porque no se la he dicho todavía”.

Segundo, J.J. Vásquez es hermano y líder de la campaña “¡Manolo Va!” , y es un asesor a la sombra de su hermano alcalde. ¿Es ilegal? No lo es. El problema legal que se presentaría es si el fiscal consigue una prueba donde haya una escucha donde Manuel Vicente Duque le esté dando orden a J.J. para presionar una decisión oficial o un acto administrativo determinado y constriña la voluntad del funcionario público para que se vea obligado a cometer determinada acción. O, por ejemplo, que J.J. suplante al secretario de Hacienda para fines particulares.

Tercero, ¿que le esté dando información a un particular? No es ilegal, siempre y cuando no sea información privilegiada que sea utilizada para un beneficio económico particular o uso indebido. Es la misma información que me entregó Napoleón de la Rosa en una entrevista publicada el 4 de junio de 2017 que puede leer y escuchar en este enlance: Con el alcalde Manolo en el tibiri-tabara, Cartagena tiene las finanzas en verde. O también pueden escuchar la entrevista  Napoléon de la Rosa, el mago de las finanzas.

Aquí no se trata de hacer de abogado del diablo, lo que quiero significar es que el Fiscal General de la República, Néstor Humberto Martínez, podría sufrir una derrota estruendosa si el juez desestima las pruebas presentadas por la fiscal del caso, Liliana Velásquez, para sustentar la tesis según la cual Manuel Vicente Duque Vásquez es el determinador del complot descubierto con la elección de la contralora Distrital de Cartagena.

La suerte de Manuel Vicente Duque podría ser la misma del magistrado de la seccional del Consejo Superior de la Judicatura, Sergio Sánchez, quien fue declarado insubsistente por haber expedido una complicada tutela que le protegió los derechos fundamentales al alcalde. El presidente Santos solo espera el guiño del procurador para sellar su suerte: si sale libre por el caso de la elección de la contralora, lo inhabilitarían. Quedará como en el viejo cuento cuando el campesino se montó en un árbol huyéndole a un oso, pero arriba lo esperaba un tigre, y al lado de la rama, se encontraba una gran serpiente. ¡Manolo no tiene escapatoria!

Pero el Triunvirato Presidencialista teme que el juez desestime las pruebas y argumentaciones de la fiscal Liliana Velázquez. Sería un gran golpe para su Bolsillo de Cristal que está roto con la desgracia de su Fiscal Anticorrupción, Luis Gustavo Moreno.

Si eso es así, Manuel Vicente Duque se va para su casa a comer chicharrón este fin de semana. Y no quiere decir que su calvario se acabe. ¡No! Recuerden, el proceso de las construcciones ilegales, la fiscalía está investigando. Si Manolo sale libre, la Procuraduría lo esperaría con una inhabilidad que lo sacaría de circulación como alcalde. Si lo meten preso, ¡chao, pescao!

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.