Lotes de engorde, la economía parásita de los especuladores de tierra (I), Caso Barbur

Este es uno de los lotes de engorde de los Barbur. Está al lado del antiguo Tránsito de Bolívar carrera 49 No 30A-33 Piedra de Bolívar Sector Armenia de Cartagena.

Detrás de los lotes de engorde siempre hay un negocio especulativo de la tierra urbana que va en detrimento del desarrollo urbanístico de las ciudades.

Los Barbur imigrantes sirio-libaneses que se asentaron a comienzo de los 50 en Cartagena en búsqueda de prosperidad entendieron que invertir sus ganancias de su duro trabajo como comerciantes en compra de inmuebles y tierra, sería un paso indudable no sólo para ser incluidos en la sociedad, sino para enriquecerse.

El problema es que su descendencia sólo ha visto el engorde de lotes como la única manera de sacarle rentabilidad a las propiedades ocasionando un problema social y sanitario a la comunidad. Varios lotes de los Barbur tienen más de 40 años sin ser intervenidos para el desarrollo de la ciudad convirtiéndose en un atentado contra el bienestar de la ciudadanía, y un parásito para la economía cartagenera.

Pero no sólo es el caso de los lotes de Barbur Hermanos y/o de Barbur Chejuan, sino de centenares de propietarios de lotes que no pagan predial ni ningún impuesto distrital, ya que esperan la prescripción de los mismos o una oferta jugosa para ser vendidos. 

22 años sin escuchar a la comunidad

Sixta Tulia Ojeda, hoy pensionada, lleva una batalla de 22 años para que el Distrito intervenga el lote de los Barbur y ha sido en vano.

La negligencia, la falta de respeto y de autoridad en Cartagena se ha reflejado con la incapacidad de los diferentes alcaldes de hacer cumplir una simple orden: encerramiento, orden y mantenimiento de un solo lote de engorde: el lote de los Barbur.

Sixta Tulia y Vicky Ojeda, dos hermanas gemelas que viven diagonal a los Barbur, vienen desde 1995 actuando para que le hagan una intervención al predio o le apliquen las medidas correspondientes, ya que les está afectando en su integridad física y medioambiental por el estado de abandono. Les contaré una breve cronología de la omisión administrativa del Distrito de Cartagena que ha ido en detrimento de la comunidad.

El 20 de octubre de 1995 presentaron una queja ante la Defensoría del Pueblo de Bolívar, ya que el alcalde de ese entonces, Guillermo Panizza, fue renuente a intervenir el lote. En mayo 6 de 1998 el Juzgado Tercero Civil del Circuito tuteló los derechos de los vecinos por la salud, y la alcaldía no actuó. En octubre 24 de 2005, la Personería Distrital a cargo de Fabio Castellanos Herrera, le solicitó al alcalde de la localidad 1, Juan Alíes Vergara, para exigirle a Edmon Barbur Chejuan e hijos que cumpliera con el Decreto 191 de 1987 que obliga encerramiento e intervención del lote. Tampoco cumplió. Muy a pesar del seguimiento que le hizo el personero delegado Luis Villa Orozco. En 2008 se le pidió la intervención al gerente de Aseo Arturo Vásquez. En 2010 Surtigas instaló una válvula de gas en el predio que es sometido a quemas periódicas. Surtigas ofició a la Secretaria del Interior del Distrito de ese entonces, Sindy Meza Ospino, para que tomara las medidas pertinentes, y se hizo la vista gorda. El EPA le ofició al alcalde local de 2010, José Raimundo Ricaurte, y nada. En 2012 la Personería presentó la queja No 884232 de 2012 al alcalde local de ese año, y se encontraron sin una respuesta. En agosto 2013 se le presentó una solicitud de intervención al inspector 9, Eusebio Pernett, y se quedó mudo después del incumplimiento de un acta que firmo uno de los dueños. El 28 de febrero de 2014, los vecinos presentaron una queja por incumplimiento al alcalde Dionisio Vélez, y fue peor, porque no le pararon bola.

En enero de 2017, la junta de acción comunal se dirigió al EPA y a Manolo Duque, y el lote sigue siendo una cueva de malandros, olla de bazuqueros, peligro ambiental y nido de ratas. ¿Quieren más documentación? ¿Quieren más pruebas de su negligencia y omisión administrativa? Si hubiese justicia, todos los funcionarios públicos que debieron actuar y no actuaron, hubiesen sido destituidos por negligentes y omisos, y si alguna desgracia hubiera ocurrido, todos se hubiesen ido a la cárcel. Pero en Cartagena y Colombia la justicia es para los de abajo que no tienen dinero o poder político.

¿Qué dice el alcalde (e) Sergio Londoño Zurek de esta omisión administrativa que ya cumplió 22 años? ¿Entrará a la historia de la alcahuetería de la economía parásita? En una semana lo sabremos para saber su verdadero talante como administrador de la cosa pública. Si quieren pruebas, se las entrego todas en orden cronológico para que no hagan mayor esfuerzo.

El negocio de los Barbur

El último lote que los Barbur Hermanos vendieron para el desarrollo habitacional de la ciudad fue en 1973. Lo tenían en El Laguito con escritura No 1435 de 1973 de la notaría Tercera de Cartagena, el cual fue englobado con los lotes de Yolanda Pupo Mogollón, y vendidos a la firma Promotora Internacional del Caribe que construyó el edificio El Conquistador.

La otra venta se la hicieron a la Mutual Ser en una transacción multimillonaria que culminó en los últimos meses, pero está mediatizado de un conflicto con organizaciones sociales y deportivas que en los últimos 26 años vienen usando el predio como escenario deportivo. En su lugar se construirá una de las grandes sede de la Eps. Esa venta ha tenido muchos conflictos, porque los líderes deportivos consideran que a la comunidad se le priva de un escenario natural que tenían.

Por su parte, el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Armenia, Carlos Vanegas, estimó que la Mutual Ser manifestó que dentro de los diseños se creará un centro comunitario para atender las necesidades de la comunidad. Por eso considera de suma importancia que Iderbol y el Ider construyan una cancha múltiple en el lote de al lado que también es de los Barbur y el cual se encuentra enmontado. Ya le enviaron una propuesta de proyecto a esas entidades.

De la venta hecha por los Barbur a los dueños de la Mutual Ser surgen varias preguntas que rd imperativos que las autoridades las resuelvan en las próximas entregas: ¿Los Barbur pagaron todos los impuestos del predio que tenían de engorde? ¿Qué indemnización pagó a los organizaciones deportivas y sociales que mantuvieron el predio por más de 20 años? ¿Qué tipo de compensación le hizo a la comunidad como consecuencia de tener unos predios de engorde que luego fueron vendidos a precios comerciales de la actualidad?

Si bien los Barbur realizan otras actividades económicas, esas propiedades les sirven de respaldo financiero para las actividades que adelanten, pero esta modalidad de engorde va en detrimento del desarrollo social de la propiedad y, especificamente, de la densidad habitacional de la ciudad para vivienda de interés social. ¿Puede el Distrito intervenir y embargar a los Barbur por la deuda adquirida durante los últimos 30 años? (Ver la deuda de un solo predio).

774 millones debe del predial

En el barrio Armenia de Cartagena, en la parte de atrás donde se encontraba el Transito Departamental que también está abandonado y es cueva de rateros y adictos, está otro lote de engorde de referencia catastral No 01-03-0331-0013-00 con matricula inmobiliaria No 20301140180968000 a nombre de Elías Barbur Haick, quien le debe al tesoro del Distrito de Cartagena  la suma de $774.882.470 por concepto de impuesto predial. Los Barbur solo esperan venderlo al buen postor cuando los precios del suelo estén por las nubes. El avalúo comercial se encuentra situado en $1.760.927.

Los lotes de engorde perduran por muchísimos años, la mayoría sin ser cercados, esperando ser vendidos a precios exorbitantes para obtener la mayor rentabilidad del suelo, que en Cartagena es superior que ciudades como Barranquilla y la mismísima Bogotá.

Estas tierras urbanas son guaridas de malandros, viciosos, de personas en condiciones de calle, ollas de estupefacientes, y prostitución popular. Además, son nidos de roedores y sirven de basureros satélites con quemas periódicas que agudizan los problemas ambientales. Los predios de engordes afectan a la economía, el desarrollo urbanístico, la construcción de viviendas de interés social, la salud y la seguridad ciudadana. 

Combatir el déficit habitacional

El desarrollo urbanístico de Cartagena está guiado por dos locomotoras: la construcción pirata y el encarecimiento del suelo. Frente a esa situación, Bogotá desarrolló una acción intensiva para combatirlas, pero en La Heroica tales actividades económicas y urbanísticas han sido estimuladas por la alcaldía a lo largo de 40 años. 

Mientras existen suelos sin uso social engordando la economía parásita, la ciudad vive una crisis de suelo causando un déficit de 65 mil viviendas, según uno de los últimos estudios. Pero el DANE nos dice que el déficit a diciembre de 2016 es de 78 mil viviendas. Los esfuerzos de Casa Pá Mi Gente —programa dirigido por el gerente de Corvivienda, Willliam García Tiradoque pretende construir más de 9 mil viviendas, se verían boicoteados por la escasez de suelo urbano, lo que obligaría a una expansión de la ciudad provocando mayores problemas urbanísticos y medioambientales. En este sentido, se necesitaría instrumentos administrativos para atacar la propiedad parásita en favor de la misión social de la propiedad privada del suelo, y para esto el concejo podría aprobar ese instrumento.

Uno de esos instrumentos es el cobro del impuesto predial, desarrollar las acciones pertinentes en forma cabal y recuperar aquellos inmuebles y suelos que podrían pasar a propiedad del Estado por razones de deuda fiscal y destinarse a la vivienda urbana. Otro instrumento podría ser recurrir al concepto de utilidad pública del suelo urbano, el cual no tiene ningún objetivo confiscatorio sino social de su uso.

Durante la administración del alcalde Gustavo Petro se utilizó un instrumento efectivo para combatir los lotes de engorde. Por ejemplo,  se implementó una figura jurídica que se denominó “declaratoria de desarrollo prioritario” aprobada (2008) en el gobierno de Lucho Garzón para habilitar 900 hectáreas destinadas a la vivienda, cuyo déficit estaba alrededor de 116.000 unidades. Es así como 116 hectáreas fueron urbanizadas y edificadas, y otras 235 fueron o están en proceso de ser subastadas.

Si el concejo de Cartagena le aprueba un instrumento similar a la administración Distrital y a Corvivienda, haría factible el plan de construir las 9 mil viviendas de interés social, ya que el área construible se expandiría dentro del casco urbano aumentando la densidad y, por tanto, un uso racional y social de la tierra que ha servido de engorde.

Detrás de los lotes de engorde se encuentra toda una economía parásita y financiera que solo vive de la renta, se beneficia de la valorización del suelo y especula con los precios de la tierra en detrimento del desarrollo de la ciudad, Como ñapa, le provoca un gran malestar a la comunidad, puesto que esos lotes en su mayoría no están cercados, y los han convertido en ollas de drogadictos, malandros y basurero satélites.

La época (1950) en que Enrique Zurek Meza llegó a Cartagena para montar Indusfrial y ser pionero de la industria de la refrigeración y estimular la economía local, ya pasó; como también cuando el difunto José Tabet Barbur se asentó en estos lares, después de cavar trincheras en el norte de África para los aliados en la Segunda Guerra Mundial, y desarrollar la economía regional de La Heroica.

La mayoría de sus descendientes o quebraron sus empresas o se dedicaron a vivir de la renta o de su abolengo y de su estatus pelatus. Otros se han dedicado a especular con la propiedad urbana y a vivir de la economía parásita como el caso de los Barbur y de sus lotes de engorde.

Espero que uno de los descendientes de los Zurek (el alcalde) haga honor a su apellido y emprenda una solución.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.