Zucardi-García, procesada por parapolítica, se queda con la Cartagena de la champeta y el despeluque

Piedad Zucardi con su esposo Juacho García, es la pareja que marca la pauta en la Cartagena de Sergio Londoño.

Nadie sabe para quién trabaja. José Julián Vásquez fue el estratega de la victoria de su hermano Manuel Vicente Duque en la alcaldía de Cartagena. Sus principales aliados fueron los senadores Felipe García Zucardi (Piedad Zucardi y Juancho Garcia), Daira Galvis Méndez, y Lidio García. Hoy, la alcaldía quedó en poder de los García Zucardi, tal como lo analizamos en luciotorres.co.

Si con la renuncia de Manuel Manolo Vicente Duque, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común-FARC se podría quedar con la alcaldía de Cartagena en unas elecciones atípicas; con su reticencia a renunciar, beneficiaría principalmente a sus aliados, pero en especial a la casa García Zucardi dirigida por su patriarca Juancho García —condenado por corrupción en 2012— y la exsenadora Piedad Zucardi, a punto de ser condenada por paramilitarismo y concierto para delinquir agravado.

¿Cuál es el querer de los cartageneros? ¿La renuncia o no renuncia de Manolo? ¿To be or not to be? Pero a Cartagena hay que decirle la verdad y mostrarle todos los escenarios posibles sin ningún temor a causar escozor o malestar a la gente que siempre ha vivido en su zona de confort y no se inmuta por la mala situación que vivimos o se la pasa criticando sin hacer lo que debe hacer para darle a la ciudad lo que necesita.

Cuando la gente recibe una información con un enfoque distinto, su mente se remueve y se retuerce. Su cerebro comienza a pensar de una forma diferente, siempre y cuando se detenga a analizar lo difundido. Y puede haber alguien que califique de “noña” el análisis que hice en el escrito Las Farc se podría ganar la alcaldía de Cartagena en elecciones atípicas, sí Manolo renuncia. Lo califica así porque su mente no le permite discernir más allá de la información a la cual está acostumbrado por el sistema político y social en que se encuentra inserto; o su razonamiento está preso de alguna ideología o resentimiento.

La revocatoria

Adolfo Vanegas, uno de los líderes de la revocatoria a Manuel Vicente Duque

En una sociedad diferente, un proceso de revocatoria sería un sentimiento generalizado y masivo de la gente cuando hay causas justas o cuando sus líderes son libres de cualquier sospecha. Pero en Colombia, como en Cartagena, solemos criticar, descalificar y condenar al contrario sin el beneficio de la duda, pero al momento de la acción cuestionamos a quien toma una decisión sobre la coyuntura política. Es el caso de la revocatoria liderada por Roberto Pérez y Adolfo Vanegas que apenas pasó rasante por el colador de la Registraduría, hecho que la hace débil para revocar con contundencia —no el mandato de Manolo Duque— sino a toda la clase política y empresarial que han sido incompetentes e inconsecuente para sacar adelante a la Joya de la Corona sometida a una dictadura de una pequeña mafia política que se ha incrustado desde hace tres décadas en el poder local.

No basta con revocar a la administración de Manolo, es necesario revocar a toda una clase política, cuyo poder público lo ha ejercido como si fuera un poder privado. Sus empresas y sus capitales han crecido proporcionalmente a la depredación de los presupuestos oficiales de la Cartagena olvidada. Ellos son los que ponen fiscales, jueces, procuradores contralores, superintendentes y han cooptado a una dirigencia popular que antaño era independiente y activa, pero hoy reciben las migajas que caen de la mesa de los grandes.

Entre la verdad y el espejismo

Si bien es cierto que el pueblo ha girado hacia propuestas alternativas, no ha tenido la capacidad de distinguir entre la realidad y el espejismo. Votamos por Juan Manuel Santos por miedo al uribismo que nos dejó una experiencia fatal en la sociedad y en la democracia. Se votó por el NO, en el plebiscito, por miedo a las FARC, y no supimos que dicha decisión era una talanquera para que el proceso de transformación del país se realizara, proceso que está en morosidad y es incierto que se haga. El problema es que emocionalmente el electorado cartagenero es similar al del país. En la Era Digital las cosas deberían ser a otro precio, puesto que los medios están al alcance de la gente.

El periodismo que hacemos es un ejemplo de que sí se puede. Fui empleado de los monopolios de la información cuando era estudiante universitario. Pero al poco tiempo, me di cuenta que para ejercer un periodismo independiente y libre, basado en la verdad, debía romper con los grandes medios de comunicación. Y desde entonces hago un periodismo libre. ¿Cuándo un periodista independiente de los grandes medios de comunicación —hace 5 años— hubiese soñado tener 176 mil lecturas, y su trabajo reproducido por varios portales digitales nacionales con un espectro de lectores que llega a más 500 mil? ¡Nunca! La Era Digital nos da una gran oportunidad para difundir un trabajo periodístico de calidad directo a la conciencia de los lectores que en su mayoría se hace viral espontáneamente sin usar las herramientas de marketing de las redes sociales. Pero lo importante no es que te lean tus informes periodísticos más personas, sino el impacto que ello tiene para la toma de decisiones y para el imaginario popular.

Si Manolo no renuncia

Manolo Duque, alcalde de Cartagena, no fu

Si el acalde elegido por los cartageneros no renuncia, Juancho García —exconvicto— definitivamente se queda con la alcaldía en alianza con los otros senadores, así como se quedó con la alcaldía en las crisis de Nicolás Curi (Gina Benedetti, 1999) y Campo Elías Terán (Carlos Otero, 20013). Cuando iban a meter preso al alcalde Carlos Diaz Redondo (2003) por orden de la que fuera fiscal 14, Carmen González, de la Unidad de Delitos contra la Administración Pública, por no aceptar las pretensiones de Alfonso Turco Hilsaca de que contrataran el relleno La Paz. Lo que no sabía la gente es que la González estaba, al parecer, confabulada con Hilsaca para utilizar la fiscalía con fines particulares. Juancho García ya tenía listo su candidato de una terna que debían entregarle a Álvaro Uribe Vélez (2003). Pero Carlos Diaz prefirió negociar directamente con Uribe y sacar del camino a Juancho García, quien junto con Piedad Zucardi ya habían hablado con el presidente para nombrar a un alcalde encargado de sus entrañas. (Esta historia la publicaré en otra ocasión). CarlosDíaz se mantuvo en el cargo hasta cuando dejó como encargado a Rodolfo Díaz, puesto que se había cumplido su período legal. Luego Albeto Barboza fue elegido alcalde para el siguiente período.

Si Manuel Vicente Duque no renuncia, se verá enfrentado a los procesos penales y disciplinarios que se le siguen, los cuales podrían mantenerse vivos hasta el primer trimestre del próximo año. Es decir, que cuando se resuelvan, ya no se podrían hacer las elecciones atípicas por haber sobrepasado la barrera de los últimos 18 meses de la terminación de su período. Entonces, el presidente Santos colocaría el alcalde de sus afectos, y la Joya de la Corona la seguirá ostentando la Casa García Romero—Zucardi con sus aliados.

Conclusión. Vemos dos escenarios con la renuncia de Manuel Vicente Duque: la FARC o los gremios se quedarían con la alcaldía de Cartagena. Si no renuncia, quedaría en manos de los García. ¿Qué prefieres tú?

La solución a la crisis de gobernabilidad de Cartagena son las elecciones mediadas por una revocatoria no solo de la administración de Manolo sino de toda la clase política. Sería lo ideal. Pero la realidad es otra.

Cartagena es la ciudad de la champeta y del despeluque —parodiando al poeta Antonio Machado— y nos olvidamos de nuestra mala situación. Estamos como el viejo dicho machista español: “En Andújar la que no es puta es bruja”.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.