Chao, Manolo, !habemus elecciones! La triste despedida del alcalde de las dificultades. Despeluque (3).

La última ceremonia de Manuel Vicente Duque como alcalde reseñada por su gobierno Primero la Gente. Cortesía prensa alcaldía.

Manolo se va, se va, se va y se fue… ¡jonrón! ¡Chao, Manolo!  ¡Habemus elecciones! La historia se repite en forma de tragedia o de comedia.

Es un hecho —como lo dije ayer— que mueve el cotarro político de la Cartagena del Despeluque, ya que fue una brizna, un sueño efímero, la Era de Duque. Su renuncia es un jonrón con bases llena: una oportunidad para derrotar a la Bestia.

Las casas políticas se estremecieron en la tarde de hoy con la confirmación de la renuncia de Manolo.  Los financistas se tocan sus bolsillos de cristal. Juancho García Romero, Daira Galvis y Lidio García se ponen nerviosos. Cáceres y Blel siguen de cerca el episodio. Tendrán que gastar más dinero de lo presupuestado con unas elecciones atípicas que no habían previsto, y todavía no han alcanzado a disfrutar las mieles esperadas. Quinto Guerra respira profundamente. Andrés Betancourt se frota las manos, y el pastor Miguel Arrázola con el senador Fernando Araújo miran a ver si lanzan a su gallito. Los puya ojos se alegran porque tendrán plata para el despeluque, y se abre el abanico de candidatos con otros nombres —algunos más conocidos que otros—que quieren hacer sonar: Alcides Arrieta, Alejandro Lozano, Carlos Ngchin.

Así sería la campaña a la alcaldía de Luz Estela Cáceres.

Pero la que puede salir al frente es Estelita Cáceres, ya que no estaría inhabilitada para cuando se convoquen las elecciones atípicas de Cartagena de Indias. Todo depende de lo que decida el presidente. Si las elecciones son en los primeros días de enero de 2018, Estelita podría ir, ¿quién se lo impediría?

Al respecto les digo que la tercera causal de inhabilidad dice que no puede ser alcalde quien haya ejercido jurisdicción o autoridad civil, política, militar o cargos de dirección administrativa en el respectivo municipio, dentro de los seis meses anteriores a la elección. (Ley 136 1994).

Si el exsecretario de Hacienda del Distrito de Cartagena, Napoleón de la Rosa, hubiese renunciado cuando lo hizo Estela Cáceres, estaría en el abanico de candidatos.

Cuando dije que, si hay elecciones atípicas, el movimiento político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común —FARC— se podría quedar con la alcaldía de Cartagena, algunos dijeron que decía «ñoña». Lo dije porque en todo proceso de paz reverdece la política de izquierda, como sucedió con AD—M-19 cuando triunfamos con el padre Hoyos en la Barranquilla corrupta de 1991 contra los Name Terán, Roberto Gerleín, Juan Slebi, Próspero Carbonel, entre otros. (Aunque algunos de izquierda salieron más rateros que los de derecha).

Pero estuve investigando, y el movimiento en Cartagena parece que ha nacido muerto: no hay líderes. El reverendo Fredy Tobías Polanco no vendría a La Heroica junto con Julián Conrado a hacer campaña. Polanco tiene una culebra con el excanciller Fernando Araújo, quien lo acusó (2008) ante la Juez Especializada, Mercedes Bueno, de ser el jefe guerrillero de las FARC que lo tenía secuestrado en el frente de Martín Caballero que operaba en los Montes de María. Polanco —a quien conozco desde que éramos líderes y rivales estudiantiles en el liceo— había sido detenido con dos guerrilleros más. En tanto Conrado, cuyo verdadero nombre es Guillermo Torres (arjonero), se encuentra muy enfermo y no podría afrontar una campaña electoral. Torres tomó el nombre de Julián Conrado, compañero de actividad política revolucionaria asesinado por organismos del Estado. ¡Tranquilos, la FARC en Cartagena está muerta!

Mientras tanto, la noticia sorprende al alcalde encargado, Sergio Londoño Zurek, quien estaba fuera del país cumpliendo funciones de su cargo como director de la Agencia Presidencial de Cooperación (APC), en tanto que algunos políticos querían armarle un escándalo por haber salido del país sin la autorización del concejo, no sabiendo que es un alcalde encargado y no designado. No necesita permiso del concejo sino del Presidente. Londoño, quien estaba reunido con el primer ministro de Holanda, me dijo desde el exterior:

“Dentro de la misión de APC está la de movilizar recursos de cooperación internacional. Por ello, no puedo dejar de viajar porque es parte fundamental de mi trabajo.”

Londoño no es ningún pitado en la pared. De pendejo no tiene nada, sabe lidiar con los toros que tiene a los costados, y aprovecharía este período prelectoral para empoderarse y empoderar a sus amigos políticos. Recuerden, Londoño Zurek, es un político de alto turmequé que se codea con altos funcionarios.

La carta de Manolo

Manuel Vicente Duque dio la media vuelta cuando la noche lo sorprendió prematuramente y solo llevaba 17 meses de dificultades en su mandato. Algunos supersticiosos decían que era un alcalde salado, porque no terminaba un problema cuando aparecía otro, hasta cuando se cayó el edificio de los Quiroz en su barrio Blas de Lezo, es decir, frente a sus narices, y el mundo se le derrumbó con todos sus sueños.

La carta de renuncia irrevocable reposa en el escritorio presidencial desde las 15:28:56 (3:28 p.m.) de hoy 1 de noviembre de 2017 bajo el radicado Ext 17-00128221, (ver facsímil) y de inmediato se la pasaron a la Oficina Jurídica de la Presidencia para que tome las decisiones de rigor durante las fiestas novembrinas. La ley de garantía entrará en vigencia este 13 de noviembre, y el alcalde encargado le pedirá la renuncia protocolaria a todo su gabinete. ¿Quiénes saldrían? La respuesta se la dejo para el próximo informe.

Manuel Vicente Duque dice en su carta al presidente Santos:

«Sin embargo, debo reconocer que las dificultades que enfrenta la persona natural de Manuel Vicente Duque Vásquez no pueden generarle un trastorno de gobernabilidad a Cartagena, ciudad que tanto quiero».

A pesar del sufrimiento en la cárcel, del vilipendio y de estar en la picota pública, Manolo se va y hace énfasis en su amor por Cartagena:

«Me voy sin odios, sin rencores, como un gesto de amor por mi ciudad. Gracias a quienes me acompañaron y me siguen acompañando en este camino que la vida me ha trazado».

Manuel Vicente Duque reconoce ser el hombre de las dificultades y de haber fracasado en su empeño por servirle a su ciudad:

«Ha (he) tropezado con múltiples dificultades y vicisitudes que en un principio enfrenté con resuelta voluntad porque sabía de los retos y desafíos que me imponía voluntariamente y que acepté con toda la fuerza de mi alma y de mi corazón, aunque no sería tarea fácil».

Claro que nunca fue fácil ser alcalde. Su formación intelectual y mental construyó sus limitaciones y dificultades que no supo descifrar. Cuando uno es consciente que enfrenta una ciudad caótica como Cartagena, sabe de antemano de las grandes dificultades que debe afrontar y debe prepararse para poner el pecho, aunque sepa que le van a tirar afrecho, y mucho dolor le podrían dejar nefastos hechos. En la fiesta carnavalesca no le echarían maizena sino afrecho.

Manolo, si supieras de filosofía política —¡te lo aseguro! — te hubiese ido muy bien en la alcaldía. Lo siento, te rajaste como alcalde, y la ciudad rescató un buen comentarista deportivo, oficio que nunca debiste abandonar. ¡Chao, Manolo!

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.