Bossio busca frenar el fantasma de la intervención de la Supersalud en la Ese Cartagena de Indias

Roque Bossio Bermúedez, como gerente, tiene la finalidad de sacar adelante a la Ese Cartagena de Indias que hoy se encuentra en alto riesgo financiero.

Austeridad es el arma principal que tiene el gerente de la ESE Cartagena de Indias, Roque Bossio Bermúdez, para enfrentar el fantasma de la intervención forzosa de la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), siempre y cuando fracasa el Plan de Saneamiento Fiscal y Financiero (PSFF), que fue enviado esta semana al ministerio de Hacienda y Crédito Público para su aprobación.

El plan —que tiene la aprobación de la junta directiva, incluyendo a la directora del DADIS, Adriana Meza— está basado en 4 puntos fundamentales:

  • Reorganización administrativa: Se trata de reducir gastos de funcionamiento, especialmente en el personal administrativo. Se trabajará con lo necesario para cumplir con su papel misional.
  • Racionalización del gasto: Los gastos superfluos no van más. Austeridad total.
  • Saneamiento de pasivos: ¿Cómo reducir los $17 mil millones de pasivos que arrastra la Ese Cartagena de Indias? ¿Cómo resolver el déficit de $5.6 mil millones que registró el ejercicio financiero 2015-2016?
  • Fortalecimiento de los ingresos de la ESE: Mejorar la facturación y promover los servicios para incrementarla en el próximo período.

Esta metodología es de obligatoria aplicación de la Empresa Social del Estado (ESE) que ha sido categorizada en alto riesgo por el Ministerio de Salud y Protección Social. El esquema metodológico se elaboró de conformidad con las Leyes 1438 de 2011 y 1608 de 2013, y con el Decreto 1141 de 2013. Esos cuatro (4) puntos se convierten en una camisa de fuerza para que la ESE Cartagena cumpla en 2018 con los parámetros generales de contenido. El ministerio de Hacienda le toca realizar monitoreo permanente y evaluaciones periódicas: mensual, trimestral y semestral. Al final se busca el saneamiento fiscal y financiero de la ESE.

¿Por qué el alto riesgo de la ESE?

Verena Bernarda Polo Gómez, exgerente de la Ese Cartagena de Indias se quiso atornillar en el puesto.

Los pésimos indicadores financieros del hospital local datan desde la administración de Verena Bernarda Polo Gómez (2012—2016), quien comprometió más en los gastos que los ingresos y, al parecer, maquilló el informe financiero. Esta situación se hizo evidente en el período  del gerente (e) Álvaro Ruíz Campillo, (2016) quien fue nombrado por el alcalde Manuel Vicente Duque Vásquez, después que a la titular se le venció su período legal el 31 de marzo de 2016.

Álvaro Ruíz Campillo, en sus manos explotó la crisis de la ESE.

Un ejemplo de la anterior premisa resulta del análisis financiero del período 2015-2016. En el 2015 terminó en un superávit de $20 mil millones,  y extrañamente en 2016 finaliza con un déficit de $5.6 mil millones. ¿Cómo se pudo pasar de un año a otro a tan tamaño déficit? ¿Cómo se escondió esa falencia durante la administración de Verena Polo y Álvaro Ruiz? No hay otra explicación, el presupuesto fue sometido a una alta intervención cosmética. Se infló el presupuesto y el rubro de reconocimiento de pagos, ya que se espera determinados ingresos, y el presupuesto se consolida con el rubro de cuentas por cobrar.

La cartera morosa de la ESE Cartagena de Indias —a corte 2016— es de $34 mil millones. El mayor acreedor es la desaparecida Caprecom que le debe $4 mil millones, seguida de la intervenida ENDI con $3.5 mil millones. Es una cartera de dudoso cobro. Sin embargo, en 2016 se logró cobrar $1.5 mil millones, y en este año de 2017 llegará a más de $6 mil millones. Es decir, el crecimiento fue del 400%. Si se aplica la metodología del ministerio de Hacienda y se hace un cobro efectivo de la cartera, es probable que en 2018 disminuya considerablemente la cartera morosa y se pueda resolver satisfactoriamente el déficit.

La historia del alto riesgo

Nuestro periodismo tiene alta credibilidad no solo porque partimos de premisas objetivas y ciertas, sino también porque los hechos y pruebas son sometidas al rigor de la ponderación y el análisis. Al respecto, el ministerio de Hacienda tiene categorizada —desde el punto de vista financiero— a las ESEs en riesgo bajo, medio y alto. La Ese Cartagena de Indias se ubicó en riesgo alto, lo cual es gravísimo para que cumpla con su misión, y para salir de ello tiene dos salidas: o la Supersalud la interviene o el Ministerio de Hacienda y Crédito Público ejerce su función de control fiscal para su saneamiento. El camino que se optó fue este último.

En ese sentido, se entiende por Programa de Saneamiento Fiscal y Financiero un programa integral, institucional, financiero y administrativo que debe ejecutar la ESE, y tiene como finalidad restablecer su solidez económica y financiera para asegurar la continuidad en la prestación del servicio público de salud.

El alto riesgo no se entendió porque Verena recibió de su junta directiva alta calificación en su desempeño. Y para tener alta calificación las finanzas de la empresa debían estar saneadas. Algo debió fallar en la ejecución presupuestal de esos períodos. Sin embargo, el reemplazo de Verena Bernarda Polo Gómez no fue fácil, porque se hizo traumático, al quererse atornillar al puesto mediante acciones judiciales, incluso una tutela, que finalmente no les sirvió para su propósito.

Duque Vásquez emitió el decreto 0216 del 10 de febrero de 2016 mediante el cual inició un proceso de selección del remplazo de Polo Gómez y nombró como encargado de la gerencia a Álvaro Ruiz Campillo. Posteriormente, con el Decreto 1711 del 9 de diciembre de 2016, el alcalde reemplazó a Ruíz por la subgerente científica de la ESE Cartagena de Indias, Mónica Jurado Márquez, quien finalmente le entregó al actual gerente Roque Bossio Bermúdez, quien fue nombrado en propiedad por el alcalde Manuel Vicente Duque Vásquez.

Esta situación de inestabilidad le causó un daño irrepareable a la Ese Cartagena de Indias, porque fue el período donde no había autoridad administrativa, que finalmente profundizó los resultados financieros que hoy la tiene con una amenaza seria de intervención.

No obstante, mediante Decreto 0216 del 10 de febrero de 2016, el mandatario de los cartageneros negó dicha solicitud e inició el proceso para seleccionar y designar un nuevo gerente en propiedad. Mientras se surtían los pasos correspondientes, Duque Vásquez encargó en la Gerencia de la ESE al médico Álvaro Ruíz Campillo.

El fantasma de la intervención

Luis Fernando Cruz, Superintendente (e) es responsable de la continuidad de la intervención del HUC que ha sido peor la medicina que la enfermedad. No hay ninguna duda que pasaría lo mismo con la ESE Cartagena de Indias si es intervenida.

¿Quién de las casas políticas que se encuentran en la actual administración está interesada en la ESE Cartagena de Indias? Independientemente de quien la pretenda debe tenerse en cuenta que estamos en un situación donde se presentarían unas elecciones atípicas para elegir nuevo alcalde distrital que reemplazaría a Manuel Vicente Duque. Lo lógico es que la Supersalud deberá permitir que el nuevo alcalde defina una nueva ruta de desarrollo local para la salud sin la política intervencionista fatalista que rige actualmente en la Supersalud, como ha sucedido con el Hospital Universitario del Caribe – HUC.

La interinidad de la alcaldía incide sustancialmente en la estabilidad de la ESE, pero el Plan de Saneamiento debe realizarse indepedientemente de lo que suceda en el gobierno distrital. Ante esa situación, es necesario que el nuevo alcalde asuma el control de la ESE, ya sea ratificando al actual gerente con el fin de que cumpla a cabalidad el PSFF durante el período de 2018, y si no responde frente a los indicadores esperados y planificados, entonces, debería reemplazarlo. Pero esta decisión debe tomarse con base en el análisis objetivo de su desempeño y respetando los principios de la administración pública.

El fantasma de la intervención de la Supersalud solo se puede conjurar con un buen desempeño del gerente Roque Bossio Bermúdez. Pero esto no basta. Es preciso neutralizar intereses externos que atentan contra la estabilidad y el buen desempeño de la ESE. Se necesita un sólido y fuerte control social donde las asociaciones de usuarios y la ciudadanía en general, puedan jugar un papel preponderante.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.