El estudio patológico de UdeC no es tan malo como se hizo creer, pero es un chicharrón politizado

Lucio Torres
En el Conversatorio de Prensa con Vox Populi (el original) participaron el director de IHSA, Alfonso Arrieta, el director científico del estudio, Guilliam Barboza Miranda y el coordinador Arnoldo Berrocal Olave.

En honor a la verdad, luego de escuchar a los especialistas del Instituto Hidráulico y Saneamiento Ambiental (IHSA) de la Universidad de Cartagena sobre los hallazgos y cómo realizaron los estudios patológicos de los 16 edificios piratas de los Quiroz, se le despejan muchas dudas a una persona que busca las verdaderas razones del informe técnico, el cual lo presentarán  al Distrito de Cartagena oficialmente el viernes 2 de febrero.

El informe preliminar no solo fue objeto de difamación sino que también se politizó, cuando candidatos de todas las especies pontificaron sobre su fiabilidad y a partir de allí cuestionaron la idoneidad del estudio y de la universidad. Por ejemplo, la senadora Sandra Villadiego (partido de la U) solicitó la intervención de la Procuraduría General de la Nación (PGN) con el fin de que se castigue a los responsables del estudio. Esto le dijo a la prensa regional y en particular, a El Universal:

“Este caso deja en entredicho a la ingeniería de Cartagena. No es posible que el rector no conozca estos estudios para lo que se contrató a la Universidad. Me pregunto entonces, ¿quién firmó el documento preliminar que fue entregado al Distrito?»

Cuando uno tiene rabo de paja no se acerca a la candela. Y esto es lo que está haciendo mla senadora Villadiego. Su sede principal en el país está en Cartagena en la avenida el Lago con callejón Mendez, Pie de la Popa. Es una construcción nueva que a todas luces viola en forma grosera las normas urbanísticas. Este edificio, donde está un gigantesco pendón de la senadora que muy poco se le escuchó en el congreso, es el que más se ha robado —literalmente— la zona verde.

La gran sede de la senadora Sandra Villadiego en un edificio a todas luces ilegal. Observe cómo se tomó la zona verde. Puede comparar esta foto con la que tomó google cuando estaban construyendo el edificio de la sede de la senadora: (https://www.google.com.co/maps/@10.4154056,-75.532643,3a,75y,73.82h,92.51t/data=!3m6!1e1!3m4!1shlrCZtV6R9SPLB4ARVi2lA!2e0!7i13312!8i6656?hl=es-419).

La avenida El Lago se había caracterizado por tener una generosa zona verde, pero los constructores inescrupulosos la han colonizado ampliando la cerca más allá de lo que la norma urbanística se lo permite. ¿Por qué Sandra Villadiego cuestiona unos estudios que están certificando la estafa y la conducta de unos constructores piratas y se calló en el debate de la ley anti Space que busca ponerlos en cintura? ¿Doble moral? ¿Conflicto de intereses? ¿Qué dicen sus electores? ¿Qué dice la Corte Suprema de Justicia, su juez natural? Si yo fuera alcalde, todos esos edificios que violaron la norma, después de un debido proceso, iría con una mona gigante derribando esos entuertos, como una vez lo hizo Don Quijote de la Mancha seguido de su fiel Sancho Panza en una lucha tenaz contra los gigantes que no eran más que los molinos de viento.

A pesar de reconocer que es un estudio preliminar, la senadora lanzó una puñalada directa contra el prestigio de la universidad al poner en «entredicho» la cuna de la ingeniería de la Región Caribe, desconociendo la realidad. Uno como investigador, sabe que lo fundamental son los hechos y a partir del estudio de los mismos se construye unas tesis que podrían despejar las hipótesis que se confeccionan antes de iniciar la esencia de la investigación. En este caso concreto, la hipótesis fue que los edificios no eran habitables por sufrir una patología determinada. Entonces el estudio no solo confirmaría dicha patología sino hasta qué grado la padecían y qué debería realizarse en caso de que no reunían las especificaciones normativas que establece el NSR—10. De aquí surgió el convenio interadministrativo Distrito—UdeC que costó $998 millones.

Pero la opinión pública se conmovió al escuchar ingenieros que expresaron su opinión sin haber leído siquiera el estudio preliminar, y sin constatar lo que parecería evidencias de la rigurosidad científica de la investigación de IHSA. Por ejemplo, Jorge Rocha, quien fuera asesor de la alcaldía y recibe jugosos contratos, se apresuró a controvertir el estudio sin realizar, por lo menos, una lectura al informe y de inmediato lanzó misiles al corazón de la idoneidad científica de su Alma Máter y en una forma canibalesca levantó una polvareda sin darle el beneficio de la duda a sus colegas ingenieros.

Los periodistas y los medios de comunicación —que en su mayoría tragan entero— le creyeron a Rocha, ya que si lo dice un ingeniero estructuralista, ¿qué puede opinar un periodista? De hecho, con la existencia de las redes sociales de Internet, los secretos trascienden fácilmente a la luz pública, ya que en esta sociedad líquida —parodiando el concepto de modernidad liquida del sociólogo y filósofo polaco Zymut Baumael derecho a la intimidad, la fama, la sexualidad, el conocimiento como la educación, sufren una ruptura con su pasado inmediato, y nacen nuevos paradigmas que hacen explotar las tradiciones y los conocimientos anteriores. Mi periodismo es un producto de esa ruptura y, por tanto, podrían etiquetarlo como «antiperiodismo», ya que ni me gusta tragar entero ni utilizo mi profesión para intereses mezquinos y personales.

En ese sentido, un especialista de la materia que quiere el bien colectivo y no la fama personal, debió sentarse a reflexionar sobre el informe preliminar y entregar sus recomendaciones a los autores del mismo para que corrijan el yerro. El director de IHSA, Alfonso Arrieta, lo confirmó en el conversatorio de prensa con Vox Populi (el original), y donde tuvimos la oportunidad de preguntar y contrapreguntar sobre el «informe preliminar». De la misma manera lo hizo el director científico del estudio, Guilliam Barboza Miranda y el coordinador técnico, Arnoldo Berrocal Olave, quien es jefe del Departamento de Estructuras del programa de ingeniería civil de la Universidad de Cartagena. (Pueden escuchar las entrevistas de estos especialistas, responsables del estudio de IHSA, luego del conversatorio de prensa realizado en la sede de esa institución).

Las especies falsas que se difundieron que pude categorizar —costumbre de uno de rotular— fueron:

En cuanto a la evacuación de los edificios, la decisión de la alcaldía distrital estaba justificada a instancia de la fiscalía que busca proteger el derecho superior a la vida, pero ello debió realizarse gradualmente, tal como está categorizada la patología en el «informe preliminar»: Muy grave, grave, medianamente grave. Los apartamentos muy graves deben ser inmediatamente evacuados sin esperar el «informe definitivo». Así lo señala el Sistema Nacional contra el Riesgo

Defintivamente, el estudio realizado por la Universidad de Cartagena, fue un chicharrón, tal como literalmente lo manifestara el ingeniero Arrieta en el conversatorio de prensa con Vox Populi. Si fue un chicharrón para la UdeC, ¿cómo será para Sergio Londoño, alcalde (e) de Cartagena, quien debió tomar una dura decisión de ordenar la evacuación de los edificios por decisión preliminar de la fiscalía? El derecho a la vida prima sobre cualquier especulación, incluso, sobre el derecho a una vivienda digna. Se lo dice este periodista que tiene experiencia en la docencia de derechos humanos (ESAP y Defensoría del Pueblo) y, lo que es más importante, en el ejercicio de la defensa de los derechos fundamentales.

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