Elecciones parlamentarias 2018, prevén un final presidencial Vargas Lleras — Gustavo Petro

Gustavo Petro

Contrario al análisis dominante en los medios nacionales sobre las elecciones parlamentarias 2018, los resultados nos hace presagiar una final presidencial Vargas Lleras—Gustavo Petro. Vargas Lleras podría ganarle el puso a las tres fuerzas que integran el eje dominante del país: Extrema derecha (Uribe y sus aliados), y los sectores de centro derecha que son Sergio Fajardo y Humberto de la Calle. ¿Por qué? Ya se lo voy a decir.

En el panorama político nacional, hay cuatro grandes fuerzas políticas que se pueden reducir a dos en las elecciones presidenciales.

Hay una fuerza de extrema derecha liderada por Álvaro Uribe Vélez, la cual es encarnada por su pupilo Iván Duque del Centro Democrático—CD. Filosóficamente es retrógrada, sin escrúpulo, cínica y su base social es la oligarquía emergente del narcotráfico, el paramilitarismo y la corrupción político-administrativa acumulada en los 8 años de gobierno de la seguridad democrática. Es una enemiga acérrima de la paz y de la reconciliación, ya que le haría perder capacidad de maniobra política.

La segunda fuerza es una especie de híbrido político, puesto que muchos de sus integrantes provienen de una oligarquía emergente, pero no están casados con las grandes mafias del narcotráfico y del paramilitarismo. Este sector es más institucional y de tradición democrática, contrario al CD de Uribe. Cambio Radical (CR), liderado por Germán Vargas Lleras, fue el partido que más creció en el parlamento, ya que casi triplica su votación de 2014, al pasar de 996.872 a 2’131.905 votos, 200 mil menos que Centro Democrático (CD) de Uribe, y pasó de 9 a 16 curules.  El CD solo creció un 8% en la votación pero disminuyó el número de curules en el senado, puesto que pasó de tener 20 a 19. No bastó que su candidato Iván Duque (4.017.989 votos) haya ganado la consulta de la derecha integrada por Marta Lucía Ramirez (1.531.840) y Alejandro Ordoñez, (383.130). La mayoría de estos votos son de personas temerosas de que Petro gane las presidenciales, y no porque Iván Duque represente para ellos el destino de su decisión política.

La tercera fuerza está agrupada alrededor de Sergio Farjardo y Humberto de la Calle Lombana. El partido Liberal funge como el sector democrático, cuya bandera de reconciliación y paz se mantiene. Además observamos que la Alianza Verde con Antanas Mockus tomó otros aires para duplicar su representación en el senado de la República y puede tener mayores bríos si estos dos personajes (Fajardo y De la Calle) se unen. ¿Quién tendrá la grandeza de dar el paso de la unidad y garantizar un gobierno de transición que reduzca la polarización nacional que nos propone Iván Duque—Vargas Lleras—Petro?

La cuarta fuerza la lidera Gustavo Petro, y lo demostró no solo con la victoria de la consulta  Inclusión Social por la Paz, sino porque además sacó 4 senadores, y dejó en el camino no solo a la Farc sino al Polo Democrático, cuyas aspiraciones presidenciales se diluyeron en el acuerdo con la Alianza Verde a favor de Fajardo. Hasta aquí,  Petro podría tener asegurado su tiquete a la segunda vuelta presidencial,  ¿pero es suficiente para ganar la presidencia? La respuesta es no. En el fondo, Gustavo Petro lo sabe y por eso llama a Humberto de la Calle y Sergio Fajardo a la unión. ¿En nombre de qué y de quién se hará la unión?

De estas cuatro fuerzas, ¿cuál es la que tiene posibilidad de crecer más? Indudablemente que la tercera fuerza. Si hoy los medios son sorprendidos por Fajardo diciendo que se adhiere a  De la Calle, y Petro posteriormente se suma a esa decisión, sería un golpe duro a las fuerzas retrógradas representadas por Iván Duque (Uribe Vélez) y Germán Vargas, y el nuevo presidente se elegiría el 5 de mayo, y nos ahorraríamos una segunda vuelta. Humberto de la Calle tiene el compromiso de mejorar en las encuestas, y ser corresponsable con la fuerza electoral del partido Liberal y seguramente le apoyaría la U. Debe ser más atrevido, porque tanta mesura no le sirve de nada para conquistar el querer de las mayorías que quieren la paz y la reconciliación, y él las representa por ser uno de los padres de los acuerdos de La Habana. Estas banderas han sido enarboladas exitosamente por Petro. Con un pequeño giro hacia el pueblo, De la Calle podría mejorar ostensiblemente en la percepción ciudadana.

Tal decisión política podría aparecer como un sacrificio de Fajardo y Petro, pero no puede interpretarse así. Sus aspiraciones presidenciales se postergarían por un interés supremo como es la reconciliación y la paz que solo puede darse mediante un gobierno de transición que tenga como eje la implementación de la paz. Además, un gobierno de inclusión que prepare el terreno para aspirantes de ideas brillantes como las del mismo Gustavo Petro, pero que en un ambiente como el actual despierta mucho miedo entre la clase media,  exacerbado por una oligarquía que teme perder sus históricos privilegios. Y si gana Petro, se repetiría la misma situación como sucedió con la alcaldía de Bogotá: Todos los oligarcas contra Petro, y éste defendiéndose con un discurso incendiario.

Las elecciones parlamentarias nos dejó un ganador indiscutible, Cambio Radical. Con este resultado Vargas Lleras asegura su tiquete a segunda vuelta, porque Iván Duque no es gallito que le de la pelea al gallo jugado que es el nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo. Si Vargas Lleras atrae a sectores de centro de la oligarquía colombiana, será Presidente de la República en segunda vuelta, y aseguraría 8 años consecutivos para la extrema derecha, y nosotros estaríamos más viejitos esperando una oportunidad para construir la paz y llegar a una verdadera reconciliación.

Compartir.

About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.