El cuarto de hora de Quinto con un gabinete de medio pelo (I)

A pesar de su muestra de autoritarismo, Quinto refleja un actuar vacilante. La administración distrital está en el limbo, paralizada.

Antonio Quinto Guerra Varela, conocido en el mundo político como Quinto, mantuvo a los cartageneros a la expectativa, ya que el día de su posesión, como alcalde de Cartagena, no presentó el gabinete que lo iría a acompañar  —si lo dejan— hasta el resto del período constitucional. Pero tal expectativa se convirtió en una frustración más, porque sus integrantes confirmaron las sospechas que los analistas políticos tenían de su factura: Es un gabinete eminentemente político y —para más piedra— de medio pelo.

Como periodista mi deber es captar la verdad en una inspección directa con la gente.

Fui al Palito de Caucho, centro Histórico de Cartagena, donde suele ir Quinto a consumir el consabido matrimonio que vende la mamá del exconcejal Alfredo Díaz Ramirez: Patacón con queso o con salchichón. Hice una auscultación con varios “analistas políticos populares” que pululan en el lugar y nos encontramos que casi todos coincidieron en decir que es uno de los peores gabinetes. Asimismo, me fui a altos estratos de la reflexión política, y me encuentro que el equipo de gobierno de Quinto para enfrentar su cuarto de hora no goza de popularidad. Sin entrar a juzgar u opinar si es malo o bueno, debemos decir que no cayó bien entre los pensadores de la cosa pública. Por ejemplo, una fuente de entero crédito, manifestó que hasta su mentor empresarial, Rodolfo Segovia Salas, está cabrero. Aunque Segovia está entrado en años y parecería que su vida se le acorta —el haber donado en vida su extensa biblioteca lo dice todo— sueña que el partido conservador se mantenga en el poder en el período siguiente de Quinto. Por esta razón —dice la fuente que no quiere dar a conocer su nombre— había considerado que su mentorado político debió salir con una nómina de lujo para que se pavoneara en el ámbito bogotano y pudiese gestionar recursos con motivo de los megaproyectos, los cuales ameritan en forma inmediata cerca de $1.5 billones.

Pero no. Quinto salió con un disparo de traqui-traqui: Una nómina eminentemente política, es decir, en representación de la maquinaria política que aplastó las intenciones de Andrés Betancourt. Quinto no quiere improvisar. La distribución de su gabinete tiene una milimetría con el fin de satisfacer principalmente a la voracidad burocrática de la Bestia política. Son 20 meses que estará en el lomo de la Bestia y no quiere improvisar. Quinto y su equipo van a lo que van, a lo que habíamos sospechado: ¡Despedazar el presupuesto distrital en su corto período que tendrá un monto global de $2.5 billones.

La Quinta Columna de Quinto

En una gerencia pública se debe tener en cuenta los siguientes cargos fundamentales, que se convierten en la Quinta Columna de un gobernante del orden distrital: El alcalde y sus secretarios de Hacienda, Planeación, General y Talento Humano. De aquí dependerá lo pertinente, eficaz y eficiente de la gestión pública del mandatario. La Quinta Columna de Quinto quedó así:

Hacienda: William Valderrama, de la Casa Montes—Gatos—Quinto. (Sobre William Valderrama favor leer la próxima entrega: La Hacienda de Quinto).

Iván Castro Romero, el planificador de Quinto muy cercano del empresario Hilsaca y del concejal César Pión.

Planeación: Iván Castro Romero, quien es arquitecto especialista en Urbanismo y Gerencia de Proyectos, con amplia experiencia en formulación de Planes de Ordenamiento Territorial y Planes Parciales, está afiliado al partido de la U y milita en el grupo del concejal César Pión González. Tuvo una OPS por varios años en Planeación y se desempeñaba últimamente como Gerente de Espacio Público. Su legado: Las calles y plazas del Centro Histórico fueron invadidas por bares y restaurantes. Algunas fuentes me dicen que es muy cercano al empresario Alfonso Hilsaca Eljadue. Castro Romero jugará un papel importante para la redefinición del Plan de Ordenamiento Territorial-POT y del Plan Especial de Manejo del Centro Histórico—PEM. 

Talento: Christian Herazo Miranda, presidente del Directorio Distrital del partido Conservador. Muy amigo de Quinto. Herazo debe manejar más de 8 mil órdenes de servicios (OPS) que serán esenciales para elegir al nuevo alcalde de Cartagena (2020—2023), y para ello el partido conservador apoyará a Pedrito Pereira, quien no va a repetir en la Cámara de Representantes. 

Secretaria General: Martha Seidel Peralta, seguidora de Pedrito Pereira, representante a la Cámara del partido Conservador. Esta secretaría tiene bajo su organigrama a Talento Humano y Logística del Distrito de Cartagena. En logística llega Jacqueline Ortega Díaz, una chica muy inteligente y preparada, recomendada del exconcejal conservador Adolfo Raad Hernández, quien se encuentra inhabilitado por la Procuraduría General con una sanción de 12 años.

Un andar vacilante

Quinto al impartir la orden a su nuevo director del Dadis, Antonio Sagbini.

Lo curioso es que, luego de su posesión el pasado 11 de mayo, hasta hoy 17 de mayo, Quinto no ha emitido el decreto de nombramiento de su gabinete. Se conoce la foto oficial difundida por su nuevo jefe de prensa. Se ha mencionado extraoficialmente varias versiones, pero el problema real es que Antonio Quinto Guerra todavía no se ha puesto de acuerdo con los representantes de cada uno de los integrantes de la maquinaria política a fin de que no sea engullido fácilmente por la Bestia antes de terminar su mandato. El nuevo jefe de Talento Humano no se ha posesionado pero ya comenzó a despachar. El director del Dadis entrante no se ha posesionado y ya hace presencia en actos oficiales, por ejemplo, en la Rendición de Cuentas del gerente de la Ese Cartagena de Indias, Roque Bossio Bermúdez, quien recibió un regaño público (al mejor estilo de Uribe) del alcalde Quinto. Aquí el mandatario mostró un talante autoritario al ordenar de inmediato que Antonio Sagbini convoque otra rendición de cuentas. El boletín oficial de la Oficina de Prensa —que precisamente ahora ocupa el periodista Anibal Terán Thom, quien al mismo tiempo (con todo respeto pregunto: ¿ya renunció? ¿liquidó su contrato? ¿hay inhabilidad sobreviniente?) es contratista de la Ese Cartagena— señala que Quinto dijo:

“El recién nombrado Director del Dadis, Antonio Sagbini, debe citar a una nueva junta extraordinaria de la ESE Cartagena donde analizarán todas y cada una de las actuaciones administrativas, jurídicas y financieras que se le han dado en esta entidad para atender la salud de primer nivel para los cartageneros”.

La que fuera directora del Dadis, Adriana Meza, presentó su carta de renuncia al nuevo alcalde, pero como el decreto de nombramiento no ha salido y hay instrucciones de congelar todo, no puede hacer más nada sino esperar que su reemplazo llegue. Una fuente me dice que lo hizo este 17 de mayo, pero Quinto se la pasó en Bogotá y, por esta razón, el decreto no salió —como habían dicho— y quizás lo dejen hasta la próxima semana, como lo anunció la Oficina de Prensa de la Alcaldía. Pero si el decreto de nombramiento no es publicado, el nombramiento del director del Dadis, Antonio “Toño” Sagbini no existe.

¿Cómo es posible de que Quinto dé una orden a un funcionario sin que esté nombrado y, mucho menos, posesionado? ¿Es una alcaldada? De hecho, la orden de Quinto a Sagbini no tiene ningún sentido administrativo o legal sino para demostrar que su talante es autoritario, casi arbitrario, porque siendo abogado le queda de quinta tener esas salidas en falso. Quinto quiere demostrar que quien manda en la alcaldía es él y no otro, pero tampoco puede exagerar.

Caras tristes de pacientes de diferentes Eps llegan al Dadis por estos días sin que le solucionen sus peticiones. Son pobres históricos que viven un drama cotidiano. El Dadis no tiene director ni tampoco el alcalde Quinto ha encargado a alguien.

Ese talante autoritario —que hasta ahora se desconocía del que fuera concejal por varios períodos— mantiene en el limbo a la administración distrital y lo está llevando a ser el rey de burla de las redes sociales. Mientras decenas de pacientes de la tercera edad de diferentes EPS se amontonan en el Dadis para que le entreguen medicamentos o productos como paños desechables, que no están en el Pos, o buscan una solución administrativa, no puede tener una solución porque hay una parálisis general sin director o directora. Así sucede en el DATT y en las demás dependencias donde hubo cambio de secretarios o de director, donde sus sucesores no han sido nombrados o no se han posesionados. La administración distrital está en el limbo.

Sin ánimo de crear zozobra política, el gabinete de Quinto no sirve para realizar gestión en el alto poder central. Tampoco podría generar confianza en el empresariado local. Pero al final, Quinto solo administrará los recursos que ya fueron gestionados por la administración de Manuel Vicente Duque y le tocará manejar alrededor de $1.5 billones por concepto de los macroproyectos priorizados con el concurso del gobierno nacional: Protección costera, Quinta avenida de Manga, Plan Maestro de Drenaje, entre otros.

Manolo Duque pisó fuerte —en el inicio de su mandato— con un gabinete de lujo. Quinto, no solo inició su gobierno muy cuestionado por cuenta de la Procuraduría y por una presunta inhabilidad, sino que ahora muestra una inseguridad política que le ha impedido firmar el decreto de nombramiento de su gabinete, el cual —hasta donde muestra la foto oficial—no solo es de medio pelo sino que lo está pegando con saliva de loro. ¿Desintitucionalidad?

Nota aclaratoria: 1. Valderrama llega al redil de Quinto con el apoyo de Giovanni Meza y Karen Cure, representante a la Cámara por Cambio Radical. 2. Jacqueline Ortega, militó en las huestes de Adolfo Raad, pero ahora pertenece al grupo de Quinto. 3. Sagbini de hecho es el director del Dadis, pero no se ha posesionado.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.