Arrázola, el falso profeta, ingresa al Frente Oligárquico, Religioso y Mafioso de Duque contra Petro

«Nadie puede servir como esclavo a dos amos; porque u odiará al uno y amará al otro, o se apegará al uno y despreciará al otro. No pueden ustedes servir como esclavos a Dios y a las Riquezas». (Mateo 6:24).

Decía mi abuelita Ana Luisa Martínez, fervorosa cristiana, cuando se juntaban personas de poca fe: “Los burros se juntan para rascarse”. Aquí Duque y Arrázola, la foto que no querían divulgar antes de las elecciones del 17 de junio de 2018.

Ahora sí, todos están juntos, en lo que un militante «castrochavista» (el venezolano J.J. Rendón) podría denominar «Frente Oligárquico, Religoso y Mafioso anti Petro-FORMAPETRO». Después del maullido de la Gata, el apoyo de Popeye y de los parapolíticos, el pastor de la prosperidad y de la apología al homicidio, Miguel Arrázola, refrendó su espaldarazo a Iván Duque por miedo a Petro, uno de los impulsores de la libertad de cultos en la constitución de 1991. La foto donde aparecen juntos, que no querían publicar, aquí se las presento para que no sigan manipulando al pueblo cristiano.

Ríos de Vida, de Arrázola, fue la última de las iglesias cristianas del bloque de la prosperidad en finiquitar los arreglos para apoyar abiertamente la candidatura de Iván Duque, ya que éste había recibido aparentemente el consejo de sus asesores de que el controvertido pastor restaba más de lo que sumaba en las cuentas electorales y, por esta razón, no se habían tomado las fotos juntos. Pero gracias a la intermediación de los pastores que firmaron el acuerdo con el candidato Duque (Eduardo Cañas y Jhon Milton Rodríguez), finalmente la foto se la tomaron el pasado fin de semana con la condición de darle poca publicidad o, si es el caso, solo divulgarla después que ganara Duque.

Hace más de un año —exactamente el 10 de marzo de  2017— Miguel Arrázola, el pastor de pensamientos homicidas que deseaba matar a este periodista en la Ciénaga de la Virgen, escandalizó al mundo cristiano por su espíritu de traqueto, al mejor estilo de Pablo Escobar o de sus amigos paramilitares. Como el pastor se sintió descubierto con las investigaciones realizadas y publicadas con el nombre (dele clic) El Roscograma del pastor Arrázola, reaccionó de una forma asesina, que contradice su labor de pastoreo, y cometiendo el delito de apología al delito, expresó:

“Como saben que no te puedo pegar… Qué bien te mereces un par de garnatá míos (bofetadas)… Y yo tengo unos manes tablúos aquí. Yo te puedo hacer la vuelta (matarte)”. Dale gracias a Dios que soy nacido nuevo. Tengo el espíritu santo y Jesucristo en mi corazón, porque hace rato estuvieras en la Ciénaga de la Virgen, metido ahí”

En aquella oportunidad puse al descubierto cómo Arrázola dilapidaba para su familia $200 millones provenientes de los diezmos de la feligresía. Y en la investigación hice varios interrogantes:

“¿Cuánto ingresa a la iglesia de los Arrázola?  No hay una cifra exacta. Cada fin de semana pueden llegar más de 5 mil feligreses a recibir los oficios de los pastores. Tiene 2.500 líderes, y una feligresía aproximada de 25 mil personas. Algunas personas que estuvieron como líderes señalan que el recaudo puede llegar a $1.250 millones mensuales. La inmensa mayoría de este dinero llega en efectivo. Otra parte se entrega con datáfono y en cheque. Dos veces a la semana llegan los camiones de la agencia de transporte de valores y se estacionan por el lado de la avenida Pedro de Heredia a cargar la plata que brilla”.

Pero Arrázola no aguantó la investigación y se le descorrió su maquillaje, y puso al descubierto su verdadera catadura: El espíritu maligno de un hampón. No era gratuito su alianza con Álvaro Uribe, el cerebro del triunfo paramilitar, y tampoco es gratuito que hoy se tome la foto al lado del candidato presidencial del uribista, Iván Duque. Pero esa foto tiene su historia y no fue fácil.

¿Un pastor maldito?

Cuando Arrázola enterró la Biblia, ¿empezó su maldición?

Resulta que Arrázola nunca había creído en Duque, porque se le veía blandengue con el concepto del matrimonio igualitario, ya que en una oportunidad le dirigió algunos tuits al presidente Obama felicitándolo por su posición respecto al matrimonio gay. La iglesia Ríos de Vida, en la consulta del Centro Democrático, apoyó a Rafael Nieto Loaiza.

En un foro de los precandidatos realizado en Ríos de Vida, los acólitos de Arrázola —especialmente el youtuber Vincent Ramos— se la enfilaron contra Duque, y a partir de allí, el hoy candidato presidencial de la derecha colombiana, lo mastica pero no lo traga. Duque rehuyó la foto con el pastor de la prosperidad, también porque ya pasó su época de gloria durante la campaña del plebiscito donde se hizo conocer por su posición contra los acuerdos de paz de La Habana. Pero luego de entrar en desgracia con su posición apologética al delito por quererme asesinar, su fama y prestigio se le vino por el suelo hasta el punto que su hermana Martha Arrázola, quien era candidata a la Cámara de Representantes en Bolívar, obtuvo en Cartagena solo 5.192 votos y  en todo el departamento 7.978. Igualmente su candidato al senado, el ultrahomofóbico Oswaldo Ortiz, solo recibió un poco más de 2 mil votos en Cartagena y se ahogó en la lista del Centro Democrático.

El Iván Duque senador (2014) pensaba así:

“Creo en una sociedad donde no existan dogmatismos religiosos y políticos que atenten contra la libre constitución de hogares y familias”. (Duque)

El tuit que devela la adaptabilidad camaleónica de Iván Duque para la manipulación del voto cristiano. El deber de todo cristiano es divulgar este informe que publico para que abran los ojos.

Uno de los que al principio le criticó más esta posición a Duque fue precisamente el pastor de la prosperidad.

Como ya se demostró en las pasadas elecciones del 11 de marzo, la iglesia Ríos de Vida y su pastor líder no tienen ningún peso específico en el poder electoral ni siquiera en Cartagena. En la campaña duquista cuando ven a Arrázola es como si vieran al mismo diablo, le huyen porque le puede quitar los votos cristianos que tienen atrapados con un amarre de vacas.

En La Heroica, donde se encuentra su magro rebaño, su fuerza electoral es lánguida. Cada día se extingue más y los diezmos escasean, porque los incautos feligreses ya no son tan pendejos. Ya pasó aquellos tiempos muy cercanos cuando hacían cuatro oficios y el carro de la Brinks pasaba dos veces al día a recoger el dinero. Algunos dicen —incluso, feligreses que todavía van a la iglesia— que al pastor Arrázola le cayó el pulgón desde que amenazó a este periodista.

Pero otros manifiestan que tomarse la fotografía con Arrázola fue un sapo que Duque se tragó.  El pastor Arrázola pareciera que tuviera una maldición desde el mismo momento en que enterró la Biblia en los terrenos  donde iban a construir la iglesia cristiana más grande de Colombia. La foto cuando enterraban la Biblia, la publiqué en uno de los informes periodísticos que divulgué, puesto que con la Palabra de Dios no se juega.

Ya nadie se quiere tomar la foto con el pastor por miedo a esa supuesta maldición que pesa sobre su alma. No se arrepintió ni tampoco le pidió perdón a Dios, ni a la victima de sus agresiones, y en especial, porque mantiene la Biblia sepultada para que la Verdad quede en el inframundo, como si fuera parte de un pacto con el mismo Satanás. No solo es un pastor que falsea la Biblia sino que la entierra para solazar al reino de las tinieblas.

Jesús de Nazareth (agradezco a los hermanos Raúl y Carlos) le habló al pueblo hebreo en parábolas para abrirle los ojos, porque estaban ciegos de entendimiento y no de los ojos (Mateo 13:16-17):

«16 Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron».

Los cristianos deben abrir bien los ojos con la luz de la lámpara divina. Y para reflexionar sobre juntar la política con la Biblia que enceguece a muchos pastores, les dejo esta Palabra:

«Pero el profeta que hable con presunción en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, o que hable en el nombre de otros dioses, ese profeta morirá». (Deuteronomio 18:20).

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.