La Supersalud le entregó la Ese de Magangué a «Los gatos» que la administran desde la cárcel (I)

El nuevo Superintendente de salud, Fabio Aristizábal, tiene el deber moral de ponerle correctivo a esta historia que pasa en la Ese de Magangué. Cortesía Superintendencia.

Esta historia demuestra que la Supersalud le entregó la Ese de Magangué a los Gatos. Luz Estella, la Chachy Sierra, directora Administrativa y Financiera de la Ese Río Grande de la Magdalena de Magangué, seguramente pensaba irse dos días al Festival de Jazz de Mompox, pero todos sus planes cambiaron desde el mismo momento en que recibió un recado en forma directa de una persona muy allegada a la familia López Romero:

«El man de Sabanalarga quiere que renuncies de inmediato».

Jorge Luis Alfonso López está pagando una condena de 30 años por el asesinato de Rafael Prins. Desde la cárcel manda en la Ese de Magangué.La interventora es una pelele de Alfonso.

Una persona del círculo de amigos de la Chachy que supo la noticia, dijo que se puso nerviosa y hasta se incapacitó. Pero el «man de Sabanalarga» quería que se fuera antes de recibir el giro directo del 10 de septiembre. Dicho y hecho, la Chachy se fue y no pudo manejar ni un solo peso de los $594 millones que recibió por giro directo del Sistema General de participación del mes de septiembre, de acuerdo a la plataforma Adres del Ministerio de Salud. ¿Quién despedazó ese dinero? Siga la pista Superintendente Fabio Aristizábal.

La Ese Río Grande de la Magdalena de Magangué fue intervenida por la SuperSalud a través de la resolución No 004937 del 2 de octubre de 2017. El superintendente delegado para intervenciones, Javier Villarreal, tomó posesión y se encargó a la agente interventora Yadira Mayerly Blánco Hernández. Como medida inmediata fue declarar la caducidad a 117 contratos de prestación de servicios que estaban vigentes hasta el 31 de diciembre, quedando igual número de familias sin su sustento. Al mismo tiempo, contrataron otro personal y realizaron el contrato de prestación de servicios No 042 de 1 de junio de 2017 con el Sindicato SINTRASOHOP por valor de $780 millones para hacer lo mismo que estaban haciendo los trabajadores contratados. Sintrasohop es un sindicato que tiene varios contratos cuestionados en Sucre, se encuentra en el top 5 de los mayores contratistas del sector salud de este departamento con $16.668 millones, y en todos los contratos ha quedado mal con los trabajadores, según informe de la Agenda Anticorrupción de la Auditoria General del 5 de mayo de 2017. Además tienen decenas de quejas que llegan a las regionales del trabajo.

La mayoría de funcionarios conocen la verdadera realidad de la Ese Río Grande la Magdalena. Algunas quejas las han presentado a la Supersalud, pero se hacen de la vista gorda. Lo supo el Superintendente de Salud saliente, Luis Fernando Cruz Araujo,  pero calló. En Magangué nadie se atreve a delatar a los cerebros, unas veces por miedo y otras porque tienen la boca llena. Casi todos se encuentran maniatados. Incluso a seis directivos del sindicato de la Ese le callaron la boca con dádivas y les nombraron familiares en el mismo hospital local. María Helena Sarariego, hija de Téofilo Sarariego, presidente de ANTHOC seccional Magangué, fue nombrada en facturación con un ingreso mensual de $3 millones. De igual manera Oscar Torres pasó de ganar $1.7 a $2.8 millones; Una hija de Luis Baldovino la nombraron con salario de $3.2 millones. Igualmente Fredy Hurtado y Yanedis Payares se alternan en la jefatura de Talento Humano. (Ver nómina).

La nómina creció al 50%. El valor de la nómina del mes de abril de 2017 —cuando el gerente era Wilder Lagares Gulloso— fue de 102 millones mensuales. Después de la intervención, la nómina de agosto de 2018 (10 meses de intervención) pasó a $157.604.000. De igual manera podemos señalar otros indicadores financieros y de atención médica. El deterioro de los equipos, de los puestos de salud y la falta de pago a proveedores es una situación diciente. Estos datos los divulgaremos en el próximo informe con otras pruebas contundentes sobre el estado de destrucción de la Ese Río Grande de la Magdalena.

El poder de los Gatos

Como el presidente Duque (22.184 votos) le ganó por pocos votos a Gustavo Petro (20.362) en Magangué con el apoyo de Enilse López y de las colonias paisas, tal como lo divulgué oportunamente (¿Miau! Revivió Enilse López para impulsar campaña de Duque) se está viviendo un despertar del movimiento La esperanza de un Pueblo que parió en 2004 la empresaria del chance, Enilse López Romero, la popular Gata. Por ejemplo, la Ese Río Grande de la Magdalena ha servido de escampadero a los antiguos líderes de Jorge Luis Alfonso López, quien está pagando en la cárcel de Sabanalarga una condena larga de 30 años por el asesinato de Rafael Prins Velásquez, director del periódico comunitario Apocalisis.

A sotto voce se dice al interior de la Ese Río Grande de la Magdalena que un año de intervención de la Supersalud sirvió  para que se reacomodaran Los gatos, ya que las órdenes manan directamente desde la cárcel de Sabanalarga donde se encuentra recluido Alfonso López. Una fuente de entero crédito, le dijo a este periodista que el exalcalde de Magangué e hijo mayor de Enilse López es el patrón de la Ese Río Grande de la Mgdalena, una vez el exsenador Antonio Correa fuera vinculado al proceso donde se encuentra preso el alcalde de El Peñón Arling Arias García y dos contratistas, Vanessa Margarita Deyongh y Carlos Celestino Martelo, por el caso de una cancha de fútbol por valor de$ 3.490 millones. Se compulsó copias a la Corte Suprema de Justicia para que inicie un proceso penal contra el exparlamentario costeño.  En forma descarada Alfonso manda sin considerar que es un ente nacional el que tiene intervenida a la Ese. Una fuente, que no quiso que lo identificara, me dijo:

«Toño Correa se ha perdido, y al Gatico le ha tocado salir al corte»

La Chachy Sierra cogió sus motetes y se fue de la Ese Río Grande de la Magdalena luego de que el Gatico le pidió la renuncia. (Ajá ¿y porque no se la pidió la agente interventora de la Supersalud, Yadira Mayerly Blanco?

Jorge Luis Alfonso no solo mandó a renunciar a Luz Estella Sierra sino que también puso su reemplazo, Luis Nieto, uno de sus calanchines (cómplices) directos del Gatico, me dice otra fuente que conoce perfectamente al que va a ser su reemplazo. Cuando esto escribo, la fuente me dijo que ya es un hecho de que Nieto asumirá las funciones de la Chachy, ya que ésta desde el jueves de la semana pasada no ha regresado ni para entregar el cargo.

La Chachy fue secretaria de educación del que fuera alcalde de Magangué, Arcesio Perez Bellos, cuya campaña electoral fue financiada directamente por Jorge Luis Alfonso López, de acuerdo a informantes bien enterados. Fue candidata a la alcaldía de Magangué en 2015 por Autoridades Indígenas de Colombia—AICO que sacó 1.250 votos. Al parecer, a oídos de Jorge Luis Alfonso le llegó la información según la cual la popular Chachy no estaba siguiendo las directrices que salían desde la cárcel de Sabanalarga y por algún incidente de manejo de dinero o de contrato, no la querían en el cargo que venía asumiendo desde la intervención por parte de la Supersalud.

Peor la cura que la enfermedad

Las últimas intervenciones que se conocen de la Supersalud son para tomarse a las Eses y ponerlas al servicio de otra casta más depredadora que de la que se quiere salvar. Así sucedió con el Hospital Universitario del Caribe intervenido el 28 de noviembre de 2016 mediante resolución No 006539, y nombró como agente interventor a Fernando Enrique Trillo Figueroa, quien se ha mantenido hasta ahora sin que haya podido sacar adelante al centro asistencial. Por el contrario ha retrocedido:

  • Falta de pago de las EPS, muy a pesar de la resolución 6066/2016 que depuró la cartera de difícil cobro, cuya deuda supera los $92.000 millones.
  • Déficit financiero, ya que hoy el HUC necesita más de $67 mil millones para resolver sus problemas financieros y administrativos.
  • Morosidad en el pago de sus obligaciones y crecimiento de su pasivo.
  • La asistencia médica y clínica se realiza con mayor dificultad que antes.
  • Es el mismo modelo de operación.

Es la misma suerte que está viviendo la Ese Hospital Local de Magangué, que atiende a cerca de 150 mil usuarios empobrecidos del casco urbano y rural. Da tristeza que una entidad del orden nacional, como la Supersalud, se preste para tamaña afrenta para que despilfarren los recursos de la salud de los más pobres y enriquezcan a personas condenadas por sus crímenes. En una forma inmisericorde se desnaturaliza la misión médica. No hay prevención y promoción de la salud, los centros de salud se siguen deteriorando y los que fueron intervenidos en la época de Lagares no los han puesto a funcionar. La ESE se deteriora más y los funcionarios de Bogotá no tienen vista para acá. No la tienen, porque hacen parte de la «mermelada tóxica» a costa de la salud y de la vida de la población del Sisben I y II. Todo esto lo he constatado por mis propios medios y ojos.

De la misma manera cómo se administra desde la cárcel de Sabanalarga a la Ese de Magangué; la Ese Hospital la Divina Misericordia es administrada a control remoto por el mismo Gabriel Antonio García Romero, luego de que Lucio Rangel cayera en la cárcel. Pero estamos en Colombia, mientras desde Bogotá hablan contra la corrupción, sus entes de intervención —como la Supersalud— que están para curar la enfermedad, lo que hacen es entregársela a otro nido de víboras más sedientas y sangrientas.

La Chachy Sierra no va más. Fue una orden de Jorge Luis Alfonso desde la cárcel de Sabanalarga, por lo menos eso fue lo que le dijo el emisario en voz baja. Aunque seguramente ella no lo admite, los círculos cercanos conocen la verdadera historia, historia que podré contar para que el mundo la conozca y vean lo cruel y triste cómo se administra la salud en un pueblo mancondiano como Magangué. Un pueblo comunicador, hablador, dicharachero, pero cuando se trata de hablar de Los gatos, lo hacen a sotto voce. ¿Miedo? Si, miedo. El pueblo se acuerda que entre 2004 y 2010 fueron asesinados lideres populares que se atrevieron a desafiar el poder de Los gatos, como Prins.

La mayoría de los que administran la salud no tienen vergüenza para enriquecerse con la enfermedad y la muerte de una población muy necesitada. Si un criminal y matón como Jorge Luis Alfonso López no tuvo escrúpulos para mandar a matar a Rafael Prins Velásquez, mucho menos lo tendrá para quedarse con la plata de la salud de los más pobres. Si esta es la esperanza de un pueblo, ¿cuál será el infierno?

Nota al Margen:

Al nuevo director de la Unidad Nacional de Protección, Pablo Elías González, le digo que si el gerente de la Ese de Dibulla-La Guajira, Edgar Moscote, me amenazó con darme tiros y que si llego allá no saldré vivo, y solo por dirigirle un derecho de petición, ¿cómo será con Jorge Luis Alfonso López —quien tiene fama de matón— ahora que lea este artículo.

Una pregunta para el nuevo Superintendente Fabio Aristizábal, quien fuera asesor durante la presidencia de Uribe:  ¿Por qué la Supersalud se convirtió en instrumento de los criminales?

Una pregunta para el fiscal general, Néstor Humberto Martínez: ¿Por qué no se han atrevido a desmantelar a la mafias que funcionan desde el poder central, como el caso de la Supersalud? Otra pregunta: ¿Por qué la Fiscalía no dice ni muuú!

Pregunto: ¿Puede haber democracia si no se garantiza el ejercicio libre del periodismo?

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.