¡Cartagena es mi pasión!

«Mas hoy, plena de rancio desaliño,
bien puedes inspirar ese cariño
que uno le tiene a sus zapatos viejos…»

Luis Carlos López, poeta del siglo pasado.

Una declaración de amor:

Cartagena es mi pasión y no el fútbol. Fue un amor a primera vista. Me pregunto, ¿por qué? Una ciudad es como si fuera una mujer: cuando me atrae, cuando me gusta, cuando la deseo, la amo con mucha pasión. La consiento, la acaricio y le recorro todos sus accidentes y me detengo en sus pliegues hasta hacerla llegar al cielo. Y yo también llego al cielo al sentir lo que ella siente. Indica que estamos en presencia del amor.

Cuando uno está enamorado de una mujer, no la maltrata. Por el contrario, cuando ella sufre, uno sufre. Ninguna de mis mujeres fue un objeto sexual o doméstico. Soy un hombre libre y deseo una mujer libre. Si ella está conmigo es por gusto o por amor. Si. El gusto fue primero que el amor. Amas a una mujer porque te gustó. Ahora entiendo por qué Cartagena es mi pasión. Me gustó desde el primer momento.

La primera vez que la vi

Si, Cartagena es mi pasión y recuerdo cuando la vi por primera vez. Fue un deseo a primera vista. Cuando llegué a Cartagena habría cumplido 13 años. Como hablaba diferente, los chicos del barrio me decían cachaco. Pero yo venía de Magangué. Más costeño ¿para dónde? Y comencé a trabajar en un almacén llamado «Bazar El Sol», ubicado en la Calle Media Luna del barrio Getsemaní. Por las noches me iba a clases en la Escuela La Milagrosa donde terminé mi primaria. En ese entonces, La Milagrosa funcionaba en el claustro San Francisco. Viví en una casona centenaria de la Calle Real de lo Amador.

Al mediodía iba al parque Centenario para leerme dos o tres paquitos (cómics), y mi fantasía crecía. Me apasionó leer. El tiempo se me pasaba, y cuando me daba cuenta del reloj, ya era hora de entrar al trabajo. Y no almorzaba. ¡No comía! Y has de creer que yo era muy hartón. Todo lo que me ponía mi madre Teresa de Jesús Moreno, me lo comía, y quedaba pidiendo más. Estaba apasionado con la lectura y con las historias de Memín, el chico afrodescendiente huérfano que en una oportunidad fue internado en una correccional de menores. Pero también me leía con pasión Arandú, Supermán, Mandrake, Flash, y otros superhéroes que defendían, de los malhechores, a los más débiles y a la ciudad.

Loco enamorado

Esta es una estampa de La Fantástica, patrimonio cultural de la humanidad.. Aquí no se ve el 30% de su pobreza. Cortesía.

Soy un loco enamorado. Apasionado. Y cuando uno está enamorado, lo da todo sin escatimar esfuerzos. No mira el lado malo de la ciudad: la ingratitud de la gente que no la quiere. Es realmente apasionado. Lo que más me imanta de esta ciudad es su gente buena. Pero también su territorio. Su historia. Sus voluptuosidades. Sus curvas, y sus fantasías, porque Cartagena es mi pasión.

El amor que siento, porque Cartagena es mi pasión, lo reflejo cuando me hace llorar el drama que vive la gente más empobrecida, la que tiene un ingreso diario de un poco más de 1 dolar ($3.800). Diferente a la situación del 1 por ciento que recibe todos los días un ingreso de más de $48 millones. Y pensar que los ricos hablan de superar la pobreza. Cuando regresé a la ciudad (año 2.000), combiné mi rol de periodista con la docencia de derechos humanos. Y pensé que no era suficiente. Y me hice defensor de los derechos humanos. Ahora pienso que es mejor disputarle el poder a los corruptos para ponerlo al servicio de Cartagena.

Las corruptas y corruptos no me quieren

La misma gente pobre recoge firmas para que Cartagena Heroica inscriba a Edison Lucio Torres. Aquí con Hilda del barrio Policarpa.

Como vi tanta corrupción y pobreza, hice un periodismo contrapoder y de investigación, comprometido con los más débiles. Lo mismo que hice cuando viví en Barranquilla. Y esto me significó consecuencias fuertes para mi: atentados contra mi integridad física, amenazas de muerte, desplazamiento forzado, persecuciones, más de 12 procesos judiciales por injuria y calumnia. He salido indemne. Y todo porque Cartagena es mi pasión.

Enamorarse no es fácil. Hay que vencer el temor y tener dos pelotas bien puestas. Cartagena está en poder de los abusadores machistas que la violan diariamente con la complicidad de algunas malas mujeres que son como viudas alegres que después de saciarse, eliminan a su marido.

Los corruptos y las corruptas no me quieren. No me importa, porque Cartagena es mi pasión. ¿Tú defiendes a la mujer que amas? ¡Claro que sí! Y en esto quiero hacer una aclaración: hay tantas corruptas como corruptos, porque la corrupción no tiene géneros ni condición social. La cuestión no es que tú seas hombre o mujer, rico o pobre. La cuestión es que tú seas integral, una persona de valores.

El sí

Y aquí te digo una cosa para que se te grabe. En estas épocas electorales hay quienes pretenden a Cartagena como el pederasta pretende a la niñez, o como la viuda alegre pretende a su amante. Los primeros abusan de la niñez, y las viudas alegres pretenden la fortuna de la ciudad.

Cartagena es mi pasión. La amo. Y ahora cuando La fantástica me diga el SÍ el 27 de octubre, me casaré con ella. El 1° de enero invitaré a un pastor bueno (me fijaré que no sea un Arrázola) y a un cura seguidor de Camilo o del obispo Romero. También a un sacerdote indígena y a un palenquero. Nos bendecirán hasta alcanzar la gloria eterna.

Y yo le haré el amor a Cartagena todos los días, 24/7, hasta subirla al cielo. Y seremos dos enamorados a orilla del mar Caribe escuchando una champeta de transformación creativa. Seremos felices comiendo perdices. ¡Te amo Cartagena! Te lo dice el próximo alcalde, Edison Lucio Torres.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.