Esteban, el pastor que hace tirar las muletas y el bastón

Cuando el pastor Esteban Acosta y la iglesia La Unción llenaron la Plaza de Toros.

Una tarde de Milagros. Vi a Petronila, 66 años, caminar arrastrándose con unas muletas. Vi a un señor de 70 años llegar en sillas de ruedas y en su rostro se dibujaba el dolor y la angustia. Vi a un joven que lo llevaban amarrado por la crisis de esquizofrenia. ¡Milagro! Tiraron las amarras, las sillas de ruedas, las muletas y el bastón. Y dijeron:

«¡La gloria es de Dios!»

Sin sillas de ruedas, sin muletas y sin bastón se pavonean en el púlpito, mientras los tres mil feligreses apretujados gritaban, lloraban de alegría y aplaudían el milagro recibido.

El poder de la Palabra

¿Qué pasó? Vi al pastor Esteban haciéndoles imposición de manos, invocando el poder sobrenatural del Espíritu Santo. Y gritar:

«¡Hay poder en la sangre de Cristo! ¡Sanarás ahora!»

Pastor Esteban Acosta, iglesia La Unción.

Luego los vi, a todos ellos, tirar la silla de ruedas, las muletas y el bastón. Y los vi danzar de alegría pero no bailando champeta ni son, sino música gospel.

¿Es un milagro? Si, para cada una de esas personas es un milagro tirar las muletas y el bastón, y caminar con alegría y sin dolor. En el púlpito del pastor Esteban Acosta está una joven médica que certifica en forma inmediata el estado de salud de la persona que acaba de recibir el beneficio.

También se encuentran los pastores Julio César Pérez, Alex Avendaño y Eduardo Vallejo. Ellos narran y documentan cada caso con el apoyo de la médica Jenny Junco. Llegan muchas personas para dar testimonios del milagro recibido.

Tiran las muletas y el bastón

Petronila tiró el bastón, alzó sus brazos para glorificar a Dios, una vez el pastor Esteban Acosta le hizo la imposición de mano. El pastor Alex Avendaño recogió el bastón y se lo sostiene.

Vi a Petronila tirar el bastón, alzar los brazos hacia el cielo y dar las gracias por el milagro recibido. La vi bajar con agilidad la escalera, la misma que pocos minutos antes subió con la ayudada de dos personas. Al verla bajar, me le acerqué. Y le pregunté todo incrédulo: ¿Señora, usted está bien?

¡Estoy feliz! Se acabaron mis dolencias en las rodillas, ¿no vio que tiré el bastón?

Petronila.

Si, claro que la vi. Tiró el bastón. Dio un paso, dos , tres y alzó los brazos. Y esto tiene una explicación sobrenatural que la ciencia apenas se interroga en estos tiempos donde la tecnología avanza a pasos agigantados.

¿Por qué más gente busca de Dios?

En los últimos 30 años hemos avanzado tanto como que la humanidad necesitó más de 200 años para obtener los logros de hoy. En los últimos 30 años hemos avanzado en pobreza extrema, educación básica, alfabetización, personas que viven en democracia, vacunas y mortalidad infantil.

La esperanza de vida para nuestra población es de 75.4 años. (Instituto Nacional de Salud-INS). En la última década creció 3.4 años. La expectativa de vida de las mujeres llega a 81 años, más de 5 años que los hombres.

Pero, al mismo tiempo, hay más gente que busca de Dios. Las iglesias cristianas evangélicas se llenan de creyentes. Por ejemplo, en la iglesia La Unción un miércoles a las 5:00 de la tarde los feligreses hacen una fila de dos cuadras, en pleno sol, para entrar. Son más de 15 mil fieles que tiene la iglesia.

En los barrios populares de Cartagena abren las puertas nuevas iglesias evangélicas. Igualmente crecen los colegios y escuelas guiadas por la doctrina cristiana. Las iglesias mueven más personas que los sindicatos y partidos políticos.

Existe una crisis de confianza en las instituciones gubernamentales, en los partidos y sindicatos. Hay una crisis del tejido social de la ciudad. Una desesperanza aprendida. Y el último recodo que ve la gente es la fe en Dios. Y por eso surgen líderes espirituales, como el pastor Esteban Acosta Amel. Un hombre sencillo, de baja estatura y grande corazón, que surgió de un barrio pobre de la ciudad, La María, al lado de «Kalimán» o del propio William García Tirado.

El milagro

Después de recibir la oración de sanación del pastor Esteban, este señor se levantó de su silla y caminó hasta el púlpito de la iglesia.

Al ver que esas personas tiran las muletas y el bastón abrazados en la fe de Dios, luego de la imposición de las manos del pastor Esteban, me pregunto si es una farsa o un verdadero milagro. O es un impostor de los tantos que abundan en iglesias que se constituyen en un plan de negocios para trasquilar la lana de sus fieles ovejas.

Pero no. En esta oportunidad me di a la tarea de dialogar con los beneficiarios del milagro. Dan testimonio de lo que puede alcanzar la fe en Dios, que por intermedio del pastor Esteban, llega el poder del Espíritu Santo invocado en la oración de la imposición de manos.

Ciertamente, existen numerosos estudios científicos para dar cuenta de la conexión del poder espiritual con la sanidad de los enfermos. Si Jesús curó a un paralitico (parapléjico) diciéndole:


5 Hijo, tus pecados te son perdonados.
11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.
12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.

(Marcos 2 Reina-Valera 1960 VR1960)

¿Qué diferencia existe entre el milagro de Petronila y el paralítico que Jesús hizo caminar en Capernaum con solo decirle «levántate, toma tu lecho y vete a tu casa»? Ninguna. Solo la fe. La Palabra poderosa pronunciada por un pastor que tiene fe en lo que hace y en lo que cree. La fe es una semilla de mostaza que se hace poderosa al invocar el poder de Jesucristo.

La ciencia y la fe

Uno de los libros que más me impactó este año es «Cúrate» de la científica Jo Marchant. Ella se pregunta en la página 352 :

¿Pueden afectar la experiencia y las creencias religiosas a nuestro cerebro y, a su vez, a nuestro cuerpo?

Jo Marchant. Cúrate. Editorial Aguilar, 2017. Pág 352)

Marchant, luego de entrevistar al científico Alessandro de Franciscis, jefe de la Oficina de Constataciones Médicas de Lourdes (Francia), llega a la conclusión que este tipo de tratamiento a la enfermedad, desde la perspectiva espiritual, es holístico y humano. Es la búsqueda de una nueva sociedad donde prime el amor eficaz.

Es la sociedad que Jesús predicó en los tiempos de escribas y fariseos preocupados por el diezmo y la vanidad. Distinto a cómo tratan a los pacientes en clínicas y hospitales donde el ser humano se convierte en una enfermedad. Por ejemplo, tú deja de ser Petronila y te conviertes en artritis.

Un modelo holístico de sanación

La existencia del milagro espiritual es producto de un modelo diferente de tratar la enfermedad. Hay que tratar la mente, sus emociones y su espíritu. Esta es la razón por la cual que cuando tú llegas donde el pastor Esteban se produce el milagro invocando el poder de la divinidad. Se construye la conexión mental, emocional y espiritual con una fuerza divina que elimina el mal. Esta fuerza divina invocada es Dios.

La misma Marchant lo constata con algunas investigaciones donde las personas que invocaron en sus meditaciones frases como «Dios es paz», «Dios es amor» soportaron dos veces más el dolor que las que usaban frases como «soy feliz», «la hierba es verde».

El científico que dirigió este estudio es Kenneth Pargament, quien le dijo a Marchant que este tipo de meditación u oración:

«Hace que la mente pase de centrarse en preocupaciones físicas y mundanas a hacerlo en el universo general y en el lugar que el individuo ocupa».

Pargament plantea que la perspectiva espiritual podría ayudar a reducir el impacto emocional del dolor, ya que lo coloca en un contexto más benévolo. Se podría inferir que cuando el pastor Esteban dice «hay poder en la sangre de Cristo para curar tu artritis«. Tú puedes tirar el bastón, y ponerte a bailar música gospel, champeta o son.

Nace el apóstol

¿Cualquiera puede ser guía de esta conexión espiritual con el Ser Superior? Para un cristiano solo es posible si el ministro de Dios está ungido del aceite divino y esté empoderado con el Espíritu Santos:

Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Hechos 1:8

Veo sinceridad en el pastor Esteban. No tengo que hacer mucho protocolo para hablar con él. Es sencillo. Le abrazo y le reitero que sus actuaciones me han impresionado. No le veo ninguna pizca de farsante. Es un verdadero apóstol al servicio de los más necesitados. Su iglesia cura más que un hospital de alta complejidad.

¡Miércoles de Milagro! Los que llegan achacados y vencidos por las enfermedades, reciben alivio y vencen el dolor. Es una conexión con el Espíritu Santos, una energía universal, que nos hace vencer el dolor y la enfermedad. Esto hace de La Unción un centro hospitalario donde los desahuciados vencen la fuerza de la enfermedad, botan las muletas y el bastón y se ponen a bailar góspel y son.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.