¿Por fin se acabará la impunidad de Álvaro Uribe ante la justicia?

Expresidente Uribe ante la justicia. Aquí a la salida de la Corte Suprema de Justicia. Cortesía EFE.

Después de todas las acusaciones que se le había hecho antes, durante y después de ocupar la primera magistratura, la comparecencia del expresidente Uribe ante la justicia es un hecho histórico y políticamente trascendental. Si la Corte Suprema de Justicia lo llamó a indagatoria, es porque tiene evidencias de sus delitos.

¿Por qué es histórico? ¿Por qué es políticamente trascendental? En este artículo te lo vamos a explicar con claridad. Al estar el expresidente Uribe ante la justicia, sentado en el banquillo de los acusados, comenzaría una década de decadencia. Su poder se transformaría en un hueco negro que succionaría a los líderes de la guerra. Incluso, caerían destacados empresarios copartícipe de los grandes crímenes de Estado de los cuales se le acusa al expresidente.

César Augusto Reyes, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, fue la persona que le hizo una cadena de preguntas al expresidente Uribe. Éste se limitó a responder, «no», «no sé», «no me consta». Respuestas prefabricadas y aconsejadas por sus abogados.

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Expresidente Uribe ante la justicia

Es histórico que esté el expresidente Uribe ante la justicia. Muy a pesar de tener en su contra muchas denuncias y acusaciones nacionales e internacionales, las autoridades competentes no habían iniciado ningún proceso formal. La Corte Suprema de Justicia lo recibió en su seno el pasado martes 8 de octubre. Su comparecencia ante el magistrado que conoce las denuncias, pone de manifiesto que por primera vez un expresidente de la República debe responder penalmente por su conducta.

El general Gustavo Rojas Pinilla fue el primer presidente procesado. Pero este juicio fue considerado netamente político. El Congreso Nacional lo condenó el 18 de marzo de 1959. Siete años más tarde, el Tribunal Superior de Cundinamarca le devolvió sus derechos políticos el 20 de diciembre de 1966. Luego la Corte Suprema de Justicia confirmó la absolución el 18 de octubre de 1967.10

La indagatoria

Casi una semana después que el expresidente Álvaro Uribe Vélez compareciera ante la Corte Suprema de Justicia, no se conoce sus resultados. Algunos rumores de prensa, como los de Vicky Dávila de la Rw, indican que no le fue bien.

Quiere decir que, una vez cumplida la indagatoria, la Corte Suprema de Justicia puede iniciar un juicio formal contra el expresidente Uribe. El mandatario, en sus dos períodos consecutivos, desestructuró el Estado colombiano. Uribe puso el Estado colombiano al servicio del proyecto paramilitar y desnaturalizó la democracia.

Por primera vez, en la era moderna de la democracia colombiana, se enjuiciaría a un jefe de Estado. Este es el valor histórico del acontecimiento judicial, más allá de las impresiones de prensa y las especulaciones de lo declarado por el expresidente.

El cargo

Si Al Capone se cayó por evasión de impuestos y no por las masacres que ordenó para preservar su imperio económico del contrabando de whisky, con Uribe pasaría lo mismo. En este caso sería por manipulación de testigos para esconder sus verdaderos crímenes de Estado.

¿Por qué colocan al expresidente Uribe ante la justicia? De acuerdo a la información judicial, el senador Ivan Cepeda denunció hace varios años al exmandatario por una presunta manipulación de testigos. Con esta conducta buscaba modificar las pruebas sobre su autoría en la creación de grupos paramilitares.

Cepeda señaló a Uribe de utilizar al abogado Diego Cadena para torcer las declaraciones del exparamilitar Juan Guillermo Monsalve, quien había declarado que el exjefe de Estado participó en la creación de un escuadrón de la muerte de la Autodefensa Unidas de Colombia (AUC) en Antioquia.

Sea lo que sea, el expresidente Uribe está ante la justicia. No lo estuvo por sus colaboraciones con la mafia del narcotráfico cuando fue director de Aerocivil. Tampoco porque había utilizado el helicóptero del narcotraficante más grande que ha tenido colombia, Pablo Escobar. Mucho menos cuando instrumentalizó el DAS para desarrollar una campaña de escucha contra sus enemigos políticos.

El abogado Cadena visitó a los exparamilitares en las cárceles y les ofreció dinero con tal de que cambiaran sus declaraciones judiciales. Cepeda recogió las pruebas y las presentó ante la Corte Suprema de Justicia. Pasaron varios años, y solo hasta ayer se pudo hacer comparecer al expresidente Uribe ante la justicia.

Trascendencia política

De igual manera, al estar Uribe en el banquillo público respondiendo a los interrogantes de la Corte Suprema de Justicia, tiene una trascendencia política. Los dos bandos opuestos (uribistas y contrauribistas) se entrelazan en una pelea para capitalizar a su favor el hecho. Ambos bandos están cortados por la misma tijera. Son intolerantes, dogmáticos y fanáticos.

Sin embargo, el hecho tiene una indiscutible trascendencia política. Se confirma lo dicho antes, durante y después de los dos gobiernos de Uribe: coadyuvó a la creación de los escuadrones de la muerte de campesinos, trabajadores y líderes políticos de izquierda.

Nadie hasta ahora había personalizado las acusaciones contra Álvaro Uribe Vélez. Solo hasta ahora se individualiza y se concreta. Este hecho hace que las acusaciones contra Uribe trascienda el marco político para convertirse en un hecho jurídico. Y el hecho jurídico trasciende al fenómeno político.

Comienza el principio del fin de Uribe. Dos décadas de convulsiones políticas, protagonismo populista de derecha y de persecuciones políticas contra los que consideraba sus enemigos, están por terminar. Son dos décadas de impunidad judicial pero también política, porque la sociedad colombiana siempre ha sido generosa con Uribe en las diferentes elecciones, hasta el punto de haber puesto presidente, Iván Duque.

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About Author

Lucio Torres, nació en Magangué se formó en Barranquilla. Pasó parte de su infancia en Cartagena, y retornó a esta ciudad en 2000. Siempre ha sido un emprendedor en las comunicaciones y, particularmente, en el periodismo. Cuando apenas iniciaba sus estudios en la Uniautónoma (1979) emprendió con Surcando el Espacio (Todelar Barranquilla). Luego trabajó en El Heraldo, Diario del Caribe, Radio Sutatentaza, Caracol, RCN y Olímpica. En Cartagena inició el proyecto Vox Populi en Todelar -2000.