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Crónica

El gusto por la forma, una manera de alegrarse la vida comenzando el año en Cartagena

La misma Julia Salvi (Fundación Salvi) supervisa los ensayos de la Orquesta Sinfónica de Cartagena, un producto del Festival Internacional de Música de Cartagena.

¡La música me alegra la vida! Cuando estoy reflexivo, un andante me hace reflexionar mejor. Cuando estoy triste, escucho un allegro. Cuando estoy muy triste, prefiero un presto y la tristeza desaparece como un acto de magia. Es que la música es magia, y de la buena. Tiene el poder de transformar tu vida al instante. Un concierto para trompeta en allegro del austriaco Joseph Haydn en la mañana, despierta tus neuronas dormidas.

Les voy a contar brevemente el poder de la música con esta historia que sucedió en el fragor de la Segunda Guerra Mundial.

Las tropas alemanas habían sitiado a Leningrado (San Petersburgo, Rusia) en el verano boreal de 1942. Gran parte de la población había muerto, la mitad estaba enferma y todos sufrían el azote del hambre (¿Te acuerdas del sitio a Cartagena 1815?). La Orquesta de Leningrado quiso estrenar la Séptima Sinfonía del compositor Dimitri Shostakovich. ¿Con qué músicos contamos?, podría ser la pregunta que el director, Karl Eliasberg, se hizo. Según la BBC, el registro histórico de la orquesta decía:

«No hubo ensayo. Srabian ha muerto. Petrov está enfermo. Borishev ha muerto. La orquesta no trabaja».

Un aspecto del ensayo de la Sinfónica de Cartagena que se prepara para para participar en el Festival Internacional de Música.

El hambre era el lugar común como cuando Morillo sitió a Cartagena y la mitad de sus habitantes murieron por inanición, porque ya las ratas, gatos y perros se habían acabado. Solo quedaban las suelas de cuero de los zapatos y de las abarcas que podían sancochar para calmar el concierto musical que armaban las tripas llenas de gases. Un músico de la orquesta fue a reparar su oboe para tenerlo listo en el concierto. Luego de que se lo repararon, el músico preguntó «¿Cuánto le debo?»; el técnico le dijo:

«No me debe nada, solo tráigame un gatito»

Los soviéticos dieron la orden de que, quien fuera músico, se presentara en la sede de la orquesta con el fin de suplir a los músicos que habían muerto por hambre o aquellos que no podían soplar sus trompetas.

Llegó el día del concierto, 9 de agosto de 1942. Una sola vez la orquesta había tocado la sinfonía completa en un ensayo realizado tres días antes. En la vispera, las tropas de resistencia soviéticas realizaron un duro bombardeo a las fuerzas nazis con el fin de reducir el ruido de la guerra y no afectara el concierto. Según la BBC, en el público estaba Olga Kvade, 18 años, quien 72 años después dijo:

«Los candelabros brillaban, era una sensación tan extraña… Por una parte no podía ser posible –el bloqueo, los entierros, las muertes, la hambruna y la Sala Filarmónica-, era simplemente increíble».

Esa noche los habitantes de Leningrado solo querían una cosa: Escuchar la Séptima Sinfonía de Shostakovich. Olga lo resumió así en ese documental de la BBC:

«Por un lado quería llorar, pero al mismo tiempo había un sentimiento de orgullo. ‘Maldita sea, ¡tenemos una orquesta! Estamos en la Filarmónica así que ustedes los alemanes ¡quédense donde están!’. Estábamos rodeados de alemanes. Nos estaban bombardeando pero había una sensación de superioridad».

Cuando finalizó el concierto, de la multitud que lo presenció, salió una niña con flores frescas para el director Eliasberg. Así lo testimonia Ksenia Matus en el mismo documental:

«Una niña apareció entre el público con un ramo de flores y se lo dio al director de orquesta. ¿Se puede imaginar? ¡Flores frescas durante el bloqueo! Era insoportablemente alegre».

¡Viva la música, la buena música! Nos alegra el alma en los momentos más tristes. La música nos hace llorar de alegría. Gracias Julia Salvi por regalarnos cada año unos días de alegría en medio del caos, la corrupción y la violencia. Hoy es la obertura de la alegría. A las 7 es la cita en el teatro Adolfo Mejía con el concierto de la Münchener Kammerorchester y su director Clemens Schuldt, escucharemos de Haydn «Sinfonía concertante en si bemol mayor Hob. 1:105 (Allegro/Andante/ Finale: allegro con spirito).

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En Magangué, la «revolución del cemento» llega a los barrios de invasión

En Magangué, avanza la «revolución del concreto».

Barrio Costa Azul, municipio de Magangué. Un ambiente febril se percibe en lo que anteriormente fuera una prolongación verde del barrio Versalles que conduce al sitio que se conoció como El Torno. Era una especie de reserva natural cruzada por un canal que comunicaba a la Ciénaga de Versalles con el río Grande de la Magdalena. Las familias que buscaban resolver sus anhelos de vivienda invadieron esos terrenos que los chicos de hace 30 años usaban para jugar fútbol, cazar pájaros, corretear a «María Casquito», o hacer cualquier travesura que era una recreación sana para la población joven versallera.

En mi visita, veo a un grupo de trabajadores alimentando con agua, cemento y arena la barriga de un trompo (mezcladora de cemento) y otros iban y venían con sus carretillas llenas de materiales de construcción. Mientras que otros regaban el concreto que vomitaba ese aparato, que alguna vez lo pintaron de amarillo. El material quedaba uniformemente esparcido en el área que previamente había sido adecuada, nivelada y demarcada. Miro a la izquierda, y me topo que se encuentra el alcalde Pedro Alí Alí al lado de algunos de sus colabores de la Secretaría de Planeación Municipal y del despacho de la alcaldía. Su secretario Pedro Gutiérrez le entrega un cartapazo de documentos que comienza a firmar compulsivamente, mientras atendía a alguien de la comunidad; en tanto, uno de los asesores, Augusto Salas Badrán, realiza varias llamadas para contactar a otros funcionarios con los cuales el alcalde necesita hablar.

Al llegar, alguien me contó que el alcalde había tenido una fuerte discusión con uno de los residentes del lugar a quien le apodan «Bocarajá», y que había estado vinculado en el servicio a la familia de Los Gatos de Magangué. «Bocarajá», había desafiado al primer mandatario de los magangueleños, porque no estaba de acuerdo con participar en la iniciativa del ente territorial denominada la «Revolución del concreto». Excepcionalmente hay personas de los barrios que no quieren participar del programa de pavimentación del municipio, porque se abstienen de contribuir en los costos que ello demanda. Se tiene en cuenta que en cada casa, la familia debe participar aportando la mano de obra, y si ninguno de sus miembros lo puede hacer, debe asumir su costo.

Pedro Alí, trasladó su alcaldía, por tres horas, a Costa Azul, un barrio de invasión de Magangué. Aquí aparece con dos de sus asesores: Pedro Gutiérrez y Augusto Salas.

El caso de Magangué me hace recordar los viejos tiempos de la primera administración del cura Bernardo Hoyos Montoya en Barranquilla, y de Nicolás Curi, en Cartagena de Indias, cuando se propusieron llevar el cemento a los barrios populares de la ciudad. La idea fue bien recibida, porque en épocas de lluvias salir o entrar a esos barrios era muy complicado. Curi creó un modelo donde la comunidad aportaba al proyecto de pavimentación de su calle a través de la mano de obra, y el distrito aportaba el resto. Fue un modelo exitoso para mejorar las vías de esos barrios olvidados históricamente. Igualmente sucedió en Barranquilla donde se pavimentaron kilómetros de vías.

Cuando veo que el alcalde de Magangué ha firmado todos los documentos que le pusieron en su regazo, le pregunto, ¿por qué razón inició lo que llamó «la Revolución del cemento»?

«Estoy poniendo en práctica un mecanismo de participación comunitaria donde la comunidad pone una parte del costo y nosotros asumimos el resto. La gente solo aporta la mano de obra. Esto ha permitido que el costo por metro cuadrado de pavimentación sea mucho menor que contratar la obra a un contratista de infraestructura, por lo cual podemos expandir el beneficio. Es un pavimento de calidad, de 400 psi«.

Aun cuando algunos cuestionan el programa, porque no solo de cemento se nutre el desarrollo de una ciudad, es una iniciativa que ha traído entusiasmo y sentido de pertenencia en los barrios que aumenta el autoestima de la comunidad. Este programa es muy popular, el cual le ha dado unos punto de buena imagen al alcalde Alí, pese a tener una fuerte oposición de un sector importante de la Junta Administradora Local que siente que el primer mandatario no la tiene en cuenta en la concreción de una política de participación ciudadana.

Alcalde Pedro Alí Alí, ¿cómo le fue con Bocarrajá?:

«Yo no entiendo por qué hay personas que no quieren el desarrollo para su sector y se molestan porque la mayoría reciba con entusiasmo una iniciativa que le va a beneficiar a todos, como la Revolución del Cemento que estoy promoviendo en estas comunidades de Magangué«.

El alcalde de Magangué, Pedro Alí, despachó dos o tres horas en el barrio de invasión Costa Azul, cuyo nombre se debe a que es una zona que se encuentra entre dos cuerpos de agua de la ciénaga de Versalles y del barrio Sur. La gente alegre y bullera recibe con beneplácito que el municipio llegue a sus lares aunque sea en forma de cemento.

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Crónica

Ministra del Trabajo y directora del Sena, «dos locas» por emprender 420 nuevas empresas

La ministra del Trabajo, Griselda Yaneth Restrepo, y la directora general del Sena, María Andrea Nieto, dos locas por emprender.

Griselda Yaneth Restrepo, Ministra del Trabajo y María Andrea Nieto, directora general del Sena, son dos locas por emprender 420 nuevas empresas que generen 2.100 nuevos empleos decentes para contribuir en la construcción de una Colombia en Paz.

Si, son dos locas en el mejor sentido de la palabra, como lo explica Linda Rotemberg en su último libro best-seller «Loco por emprender», porque la verdadera esencia del Sena es formar para generar un país en paz con empleabilidad y emprendimiento. Hasta ahora se ha invertido mucho por generar empleos, pero los jóvenes también están locos por construir sus propias empresas. Como el desarrollo de la economía mundial presagia profundos cambios estructurales en la generación de empleo, se necesita reinventarse en un mundo cambiante que la Era digital crea nuevas oportunidades para ideas locas que miles de personas tienen en estos momentos en Colombia.

Estas dos mujeres, muy locas para hacer el lanzamiento en la terraza de un hotel del Centro Histórico de Cartagena en medio de un sol canicular que nos achicharraba la piel, explicaron la metodología de la gran convocatoria pública y exhortaron a los mandatarios regionales y locales (que brillaron con su ausencia) para que se metan en este tren de la locura emprendedora con el fin de crear 420 nuevas empresas y generar 2.100 empleos  con $36.367 millones de capital semilla.

El lanzamiento del plan nacional de emprendimiento se hizo este jueves 27 de julio bajo una temperatura ambiente de 36 grados que llenó de lluvia la terraza tropical del hotel, desde donde se oteaba cómo el mar se entregaba a los filos espolones que protegen como espadas las murallas de Cartagena. El acto sirvió para que el gobernador Dumek Turbay (ausente) por medio de su funcionaria Viviana Bayuelo, le entregara una condecoración a las dos altas funcionarias.

La ministra del Trabajo, Griselda Yaneth Restrepo y la directora general del Sena, María Andrea Nieto, en medio del director regional, Jaime Torrado y Viviana Bayuelo.

Para ese acontecimiento económico se presentó la ministra del Trabajo ataviada de una chaqueta de lino blanco que combinaba con su vestido negro ceñido a su piel. En su discurso emotivo reconoció los indicadores sociales del proceso de paz y del papel que han jugado las víctimas para la construcción de un nuevo país. La ministra fue enfática en señalar la importancia del emprendimiento para las víctimas, no solo por su capacidad de perdonar, sino también por hacer realidad el surgimiento de una vida en paz:

«Nosotros debemos impulsar esa fe interior, que mueve a cada uno de manera distinta, para creer en este proceso de paz. Los indicadores económicos favorables demuestran al país que existe una vocación de emprendimiento. Termino diciendo:  me da gusto estar en esta Cartagena calurosa, con lluvia, resistiendo esta tormenta, pero con fe en el país, porque estoy convencida que vamos a entregarle el más importante legado a nuestros hijos, una nación con oportunidades y en paz».

El discurso de la ministra del Trabajo se salió de lo tradicional. Su emotividad concentró la atención de los presentes que no les importó ni el calor ni la lluvia.

Por su parte, la directora general del Sena, María Andrea Nieto, en su breve disertación, consideró que esta es una oportunidad para que los mandatarios locales y regionales se apunten en esta iniciativa para impulsar el desarrollo del país.  Se necesita más disciplina y constancia para generar una cultura de emprendimiento. Manifestó que los emprendedores también tendrán una oportunidad de cumplir sus sueños de empresarios. ¿Cómo se hace para participar? Fue la pregunta obligada que le hice en la entrevista que me concedió. Y ella me lanzó esta respuesta:

«La gran oportunidad es que este fondo ahora es más democrático, porque cualquier egresado universitario o del Sena puede presentar su idea de negocios. Primero, en ocho minutos debe hacer un  business pitch (una especie exposición de la estrategia de negocios); luego, una vez aprobada su idea, pasa a la formulación del proyecto con el fin de competir con todos los que se generen en el país. El proceso durará un mes, y no tres meses como sucedía antes».

La ministra del Trabajo, Griselda Yaneth Restrepo, y la directora general del Sena, María Andrea Nieto, son dos locas que le apuestan duro al emprendimiento para que una juventud sedienta haga realidad sus sueños.

 https://soundcloud.com/vox-populi-355055916/griselda-yaneth-restrepo-ministra-del-trabajo-sueno-con-un-pais-en-paz-para-nuestros-hijos

https://soundcloud.com/vox-populi-355055916/directora-sena-mari-a-paul-nieta

 

 

 

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Crónica

Pánico político en el concejo de Cartagena por rumor de capturas

Una de las últimas sesiones del concejo de Cartagena. El temor asecha a los concejales.

 A las 7:30 de la mañana de este miércoles 26 de julio, algunos concejales de Cartagena recibieron en sus teléfonos móviles un mensaje del secretario de la corporación edilicia, Aroldo Coneo, quien informó que no había sesión. Para algunos fue extraño el mensaje, porque ya se estaban alistando para asistir a la sesión. ¿Por qué razón fue aplazada? Regresó el temor de nuevas capturas en plena sesión.

De acuerdo con una fuente altamente informada, al interior del concejo se filtró una especie según la cual había más de 9 órdenes de captura contra concejales de la ciudad. Esas mismas especies indicaban que los iban a capturar en plena sesión como cuando sucedió con el concejal Jorge Useche en diciembre de 2016. ¿El motivo? Se desconoce exactamente de qué proceso penal viene, pero otra fuente considera que podría ser de los procesos penales que se originaron a raíz de las denuncias entabladas por algunas personas que participaron como candidatos en el proceso de elección  el 8 de enero de 2016  del personero, William Matson, y la contralora distrital, Nubia Fontalvo, y por la repetición de la elección de la contralora, ya que una acción de tutela obligó a los concejales a respetar el debido proceso.

Las denuncias penales

Hasta donde se tiene entendido, Fabio Castellanos Herrera y Milton Fernández Grey fueron los únicos que presentaron sendas denuncias ante la Procuraduría y la Fiscalía. Es el caso de la denuncia de Castellanos cuya investigación realiza la fiscal Seccional 40 de Bolívar, Dora Cáceres. De acuerdo a una fuente, que tampoco quiso identificarse, este proceso va muy avanzado. Recordemos que Dora Cáceres fue la fiscal que mandó a la cárcel a la familia del concejal de ASI, Américo Mendoza, pero después un juez de control de garantía le dio la libertad. En una audiencia de legalización de captura e imputación de cargos, cuestionó fuertemente la conducta de la familia del concejal Mendoza al calificarla como una “unidad familiar a modo de organización delictiva para la alimentación de la primera infancia en 10 municipios en Bolívar».

Los concejales que votaron por Nubia Fontalvo, la actual contralora distrital, son los siguientes:  Zaith Adechine, Edgar Mendoza y Jorge Useche (conservasdores); Erich Piña, Javier Curi y David Dager (liberales), Antonio Salim Guerra, Luis Cassiani,(Cambio Radical) Ronald Fortich (Cartagena con Firmas), Angélica Hodeg (Partido Verde) y Américo Mendoza (Asi), Duvinia Torres y William Pérez, (partido de la U), Lewis Montero (Opción Ciudadana), y Américo Mendoza. De esta esta lista ya no están como concejales, Zaith Adechine y Ronald Fortich.

Si el proceso penal que conoce la elección de contralora, todos los que votaron por la Nubia Fontalvo se irían a la cárcel, según esa especie que hasta ahora no está confirmada. Los que sobrevivirían de esta hecatombe del concejo, serían: Vicente Blel, Carlos Barrios (Cambio Radical), César Pión (U), y Rafael Meza y David Caballero, del partido conservador. Es decir, que de los actuales concejales —si la especie es cierta se irían a la cárcel 12. (Ver:¿Prevaricó el concejo en la elección de Personero y Contralora?).

Ahora bien, si se trata de una unificación de los procesos, todos deben ser conocidos por un mismo fiscal; entonces, se juntarían los proceso de personero y contralora.

La denuncia de Castellanos

Las denuncia de Castellano no fue dirigida contra determinados concejales, fue indeterminada. O sea, que estaba a juicio de la Fiscalía determinar el número de concejales comprometidos en el presunto ilícito. La base de su denuncia es que se había contratado a Neurominds SAS, pero resultó Unicolombo haciendo el examen sin ninguna explicación legal. Castellanos consideró que el concejo estaba cometiendo un prevaricato por omisión y, además, había un conflicto de intereses, ya que uno de los dueños de Unicolombo tiene una relación de parentesco con el presidente del Concejo de la época, David Dager.

Castellanos denunció 13 presuntas irregularidades, de las cuales la fiscalía puede establecer varios delitos: prevaricato por omisión, cohecho y celebración de contratos sin el lleno de requisitos. Este último podría ser el contrato con Neurominds S.A y Unicolombo para realizar los exámenes teóricos, cuyos computadores estaban muy contaminados, al decir de Milton Fernández, uno de los denunciantes. (Vea la denuncia de Catellano ante la Procuraduria que es la misma que presentó a la Fiscalía: Denuncia).

Sea la especie cierta o no, lo real es que causó pánico entre los concejales. El temor se ha generalizado. Los 12 concejales del Distrito de Cartagena pareciera que fueran los 12 del patíbulo, esperando la horca.

Nota aclaratoria.-

Por petición respetuosa del concejal del partido conservador, Jorge Useche, hemos modificado una construcción lingüística que construimos con su apellido para denotar «temor a ser capturado en plena sesión».

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Crónica Investigación

Un réquiem de bolero para Farid (I)

Una de las últimas fotos captadas a Farid Char, se le veía alegre y feliz. Aquí cuando paseaba en Cartagena con Liliana Rozo, su compañera.

Allí estaba Farid Char Abdala, su cuerpo sin expresión, mustio y frío, mientras el padre oficiaba la misa que le recordará a los presentes que seremos polvos algún día. No nos llevaremos siquiera el reloj favorito para controlar los segundos, minutos y horas de nuestra efímera vida. La luz de los bombillos se reflejaba en el reloj de pulso de Alfredo Char Yidi, el mismo que pocas horas antes lucía su padre en la casa de Villa Campestre donde vivía con Liliana Rozo Pinzón.

Farid nunca se habría imaginado que su funeral sería como si fuera el velorio de un hombre leproso que había que volverlo cenizas casi que en la clandestinidad. Nadie de los artistas que ayudó estaba allí para cantarle un réquiem, un bolero o una salsa de la Sonora Matancera que tanto le gustaba. Fausto Chatela, Congo de Oro, no fue capaz de cantarle un bolero, su bolero favorito.

Ese 28 de junio de 2017, día en que falleció y cremaron al destacado empresario, compositor y cantante, Farid Char Abdala, 77 años, había tres cosas que no cuadraban en la lógica mental de algunos de sus amigos y también de familiares que lo querían. Tres preguntas que calaban en la mente y en el corazón de esos amigos y familiares que lo consideraban. 

¿Por qué lo cremaron tan rápido?, ¿cuál fue la causa, si no padecía de una enfermedad que le produjera la muerte súbita?, y ¿por qué su hermano mayor Fuad el jeque del territorio Char, al día siguiente se encontraba en Cancún (México) disfrutando con su hijo Alex Char —alcalde de Barranquilla— la suntuosa boda de la poderosa ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Elsa Noguera?

Esos tres interrogantes constituyen el misterio de una muerte que ha pasado desapercibida en la memoria de los barranquilleros, muy a pesar de lo significativo que fue Farid Char para el emprenderismo, la economía, el deporte, la radio y la cultura de La Arenosa. Tres preguntas problemáticas que trataré de resolver, con la mayor objetividad posible, en este trabajo de investigación periodística.

Un lánguido funeral

 La familia Char Yidi y Jaramillo Char, poco después de la muerte de Farid Char. Pareciera que no estuvieran conmovido. Notése que Alfredo Char Yidi luce el reloj que al parecer era de su padre.

Cuando el padre Tamayito monseñor Víctor Tamayo Betancourt— fue a darle el último adiós a Farid Char en Jardínes de la Eternidad de Barranquilla, ya el cadáver del empresario se encontraba rumbo al horno crematorio del sacrosanto. Eran las 3:30 de la tarde, siete horas después que el director de la clínica Porto Azul, Julián Gómez Alzate, lo declarara oficialmente muerto (8:08 am), y cuatro horas posterior a que su cadáver se lo entregaran a sus hijos mayores del primer matrimonio con Gladys Yidi, de quien se separó legalmente en 1985.

Efraim Peñate Rodriguez reconocido periodista deportivo llegó con otro amigo a las 3:30 pm, pero también le dieron una información para despistarlo. Cuando lo entrevisté, me dijo:

«Me quedé con los crespos hechos. Me dijeron que la misa del funeral la habían oficiado. Tuve que esperar hasta dos días después para asistir a la misa de la Catedral Metropolitana donde se presentaron las cenizas de Farid Char». 

Uno de los testigos que asistió a los funerales me dijo que todo fue tan rápido que parecía una crono del Tour de France liderada por Rigoberto Urán. Un familiar se lamentó que lo quemaron «como si fuera leproso para que no contaminara a los demás». Cuando llegó Fuad Char, acompañado de dos hermanos, el padre de turno John Jairo Betancourt— inició la misa privada exactamente a las 3:00 de la tarde. Por orden de Alfredo Char Yidi, el hijo mayor de Farid con Gladys, no se le avisó a los demás familiares, excepto a los invitados, y a los hermanos de ese primer matrimonio que tuvo Farid.

Maricel Char Yidi —la hija de Gladys— se encontraba en Italia gozándose un recorrido turístico con toda la familia, incluyendo a Andrea Jaramillo Char, exreina del Carnaval, y su padre Juan Jaramillo. Andrea es prima de Sofía Dacarett Char, cuyo nombre artístico es Sofía Carson, actriz de la película Descendants. 

En esa capilla —un año antes, 24 de junio de 2016— dos días después de haber muerto el rey de la canción vallenata, Julio Rojas Buendía, había recibido un gran homenaje póstumo, cuya misa oficiada por el mismo padre Betancourt duró 4 horas y media. No había prisa. Era la despedida a la eternidad de un hombre que se lo merecía por su obra en el arte popular. De la misma manera se lo merecía Farid Char, quien revolucionó la radio barranquillera y nacional al crear la cadena Organización Radial Olímpica (ORO), desde que hacía un programa musical en Radio Regalos de Soledad, en 1968.

El verdadero artista, el hombre talentoso y bondadoso de los Char, era Farid. Lo conocí en 1981 cuando conversaba con Efraím Peñate Rodríguez, destacado comentarista deportivo, quien fue la primera persona que me dio la oportunidad de trabajar como periodista en Radio Sutatenza, al lado de prominentes hombres de radio como Mike Fajardo, Manuel Manny Ramírez y el mismo Carmelo Castilla. Yo era un pelao que apenas iniciaba mis estudios de comunicación social y periodismo en la Uniautónoma, y me tenían en la nómina porque era un buen redactor. Peñate me contó una historia para resaltar la bondad de Farid.

Esta foto de Alejandro Char, alcalde de Barranquilla, se la tomó en Cancún, boda de Elsita Noguera, un día después que cremaron el cadáver de su tío Farid. Aparece al lado del animador de la Gran Fiesta de Boda, Fausto Chatela.

En 1968 había un producto farmacéutico que podía costar $30.000 el frasco, inalcanzable para cualquier pobre de la época. Como el producto servía para combatir el guayabo, a Farid se le ocurrió venderle una cucharada en $100 a un vendedor de plátano en el mercado de Barranquilla. No solamente le hizo un favor al enguayabado sino que con ese producto ganaban mucha plata, hasta vender 200 frascos en un día, según el testimonio de Peñate.

A las 3:30 de la tarde terminó el santo oficio dirigido por el padre. No se escuchó ninguna palabra para destacar la vida y obra de un hombre que hizo mucho por el deporte y la cultura. Ningún deportista estaba presente. Ningún dirigente deportivo. Ningún artista. Tampoco se había escuchado algunas de sus canciones que interpretó, ni una relación de la gloria deportiva que le acompañó, como los tres títulos del Campeonato Profesional de Basquetbol y los siete títulos del Torneo Profesional de Beisbol con Los Caímanes. Sus hijos menores (Cristian y Daniela Char Rozo) no estaban. Danielita, su hija mimada, a quien le cantaba y le grabó en ritmo de bachata una hermosa canción cuya letra la adaptó especialmente para ella: «Hija». Sería su última canción:

Mi niña es tan bella

Es la dulce reina de mi corazón

Eso dice todo, eso llena todo

Y como una reina quiero que seas tú

Un abrazo tuyo me hace olvidar

A veces temo que algún día sus sueños puedan ser frenados

y no esté a su lado para protegerla (…)

Mi hija es la reina

Pero Danielita Char Rozo no estaba. Alfredo Char Yidi y su madre Gladys Yidi decidieron que la cremación debía ser ese mismo día sin esperar que regresaran de inmediato a Colombia. No podía darle a su padre ese abrazo que le haría olvidar todos sus errores en su agitada vida. Ella y su hermano Cristian estaban en Miami con su madre, Liliana Rozo Pinzón, compañera de Farid en los últimos 30 años, con algunos breves intervalos.

Farid no acompañó a su familia por lo de la visa, esa maldita visa que siempre el gobierno de los Estados Unidos se la había negado a Fuad Char y a sus hermanos. Pero, por primera vez, se la habían entregado. Y si bien Farid estaba muy alegre para viajar a un país prohibido, alguien le aconsejó que no lo hiciera. Prefirió irse después a Panamá con su hijo mayor, Alfredo Char , y uno de sus socios y amigos, Eduardo Orfale, quien le administra varios de sus negocios, como el restaurante Langostino de Barranquilla.

En Panamá sucedieron algunas cosas que pudo determinar su muerte, ya que Farid se encontraba bien de salud en el último año que vivió en Villa Campestre. (Sobre este tema, volveremos en una próxima entrega.)

Su «dulce reina» no estuvo en su casa de Villa Campestre cuando murió. Tampoco estaba en esa tarde gris  y calurosa del miércoles 28 de junio en la Capilla Ardiente del sacrosanto para darle el último abrazo que lo debía llevar a la eternidad. Su temor (expresado en la canción que le dedicó a su hija: «A veces temo que algún día sus sueños puedan ser frenados») se podrían hacer realidad con su muerte. El ansia de poder y dinero de sus hermanos mayores que ahora aparecen como únicos herederos, la podría dejar desprotegida. ¿Lo aceptará Fuad Char y sus hermanos?

Una vez el cura terminó la misa, ¡un silencio sepulcral invadió el recinto!

De las 20 personas que aproximadamente se encontraban acomodadas en la capilla, seis eran trabajadores de confianza de Gladys Yidi. De acuerdo a una fuente que estuvo cerca al funeral, fuera de los hermanos Char Yidi, estaba Fuad sin su esposa María Mercedes de la Espriella (tía de Elsa Noguera de la Espriella); Simón con su esposa Loren; Antonio Char Chaljub; David y Jimmy (hijos de Habid), entre otros. Mientras los cuatro operarios del cementerio retiraban el ataúd para depositarlo posteriormente en el horno crematorio del cual saldría vuelto un puñado de cenizas, no se percibió siquiera una furtiva lagrima de los familiares que asistieron. Mucho menos se escuchó un réquiem por Farid, como cuando Rafael León homenajeó al poeta de Granada (Federico García Lorca) fusilado por las tropas franquistas:

Por cielos de ceniza

se va el poeta;

la frente se le riza

como veleta.

 En realidad Farid Char era un artista, bohemio y soñador que se apasionó por la música y ayudó a muchos compositores, interpretes y músicos. Esa faceta la reconocen los familiares y amigos de farras, pero también aquellas personas que lo conocían desde hace 40 años, como Álvaro Barboza, director del programa Boleros y Baladas de Oro que se transmite por Emisoras Atlántico y en el cual participaba el empresario:

«En el 2006 grabó, junto con Nelson Pinedo, Tributo Especial a Pacho Galán. La última producción de Farid Char fue un homenaje a la Sonora Matancera con arreglo del maestro Hugo Molinares. Farid estaba dotado de una voz potente y afinada que aún conservaba con el pasar de los años».

De la producción titulada Farid y la sonora de Hugo Molinares, donde se hizo una selección de muchas de sus canciones, escuché algunas de ellas (La Equivocada y Guillate) que expresan esa vitalidad en su voz, acompañada de un excelente arreglo del maestro Molinares.

Su adicción a la droga y al alcohol

Era sotto voce que Farid tuvo un pasado disipado, complicado y agitado. Hubo una época en que la droga, el alcohol y la promiscuidad eran sus tres malas compañías. Sus amigos más íntimos lo sabían y hasta lo alcahueteaban. Ninguno se atrevió a reclamarle ni ayudarle. Aunque por los pasillos murmuraban su adicción, nadie le ayudaba.

La cocaína y el alcohol le estaban ganando la batalla, hasta cuando conoció a una joven hermosa, alta y elegante de quien se enamoró locamente en 1987. No le importaba que fuera 25 años menor. No importaba que ella estuviese embarazada de una relación anterior, porque se lo adoptaría como un verdadero padre. No le importaba nada, solo estar con ella. Como se había separado legalmente de su esposa, Gladys Yidi, le ofreció matrimonio. Farid se entregó a ella hasta el punto de dejar la droga y el alcohol. Y así lo hizo.

Andrea Jaramillo, exreina del Carnaval de Barranquilla, presentadora de RCN TV, nieta de Farid Char. Foto tomada de la web RCN.

Para Farid estar sobrio era un reto de cada día. Atrás quedaron las largas noches de festín donde no faltaban el alcohol, la droga y las mujeres. Atrás quedaba su pasado gris sin límites y sus locos arrebatos que lo llevaba a pagar millonarias cuentas en bares y sitios de diversión. También quedaron atrás los momentos difíciles de su adicción y de las malas compañías que, como rémoras hambrientas, le rodeaban. 

Una de sus mujeres y compañera de farra en las noches iluminadas por Baco, fue madre de dos de sus hijas. Ella no pudo salir de las pezuñas de la drogadicción y murió sin liberarse. La adicción a las drogas se convierte en una enfermedad catalogada como un problema de salud pública. Pero la adicción a la cocaína no era un problema que solo persiguió a Farid y a algunos de sus hijos mayores. No. La familia Char Abdala ha tenido como estigma el mundo de las drogas. Desde ser vetada para entrar a Estados Unidos (negación de la visa) hasta el padecimiento de ese tipo de enfermedad en algunos de sus miembros. ¿Algo paradójico?

Su pasión: el canto

Fuad Char, exministro de Desarrollo, exgobernador del Atlántico y exsenador, lo discriminaba, al decir de algunas de las personas más cercanas. Eso le dolía mucho a Farid, quien recordaba los años que duraron detrás de un mostrador cuando su padre Ricardo comenzó el negocio de las droguerías en Barranquilla, después de llegar (1955) en la más profunda inopia de su natal Lorica, y no podía dedicarse a lo que más le gustaba: Cantar. Cuando discutían, su hermano mayor solía decirle frases como estas:

«Vete con tu música para otra parte que yo te mando la platica allá»

La sensibilidad del artista se veía carcomida y  duramente afectada. El jeque del clan solo pensaba en dinero, hacer dinero, mucho dinero. Era la vena vital que su padre Ricardo Char Zaslawy —casado con Erlinda Abdala, hermana de la madre de Juan Gossaín, María Abdala— le había transmitido a sus hijos.

Cuando llegaron a Barranquilla, con el ahorro y todo lo que vendieron en su natal Lorica, el viejo Ricardo compró el almacén Olímpico en San Nicolás, corazón de la Barranquilla comercial de los años 50 y 60. Fuad, el mayor, lo remplazó como el alumno que aventaja al maestro, cuando solo tenía 17 años, y todo por un accidente que había sufrido su padre incapacitándolo de estar detrás del mostrador esperando vender un vermífugo a un cliente que espera matar las lombrices de sus hijos.

Fuad, un hombre con un olfato fino para percibir los olores del dinero, declinó su carrera de médico para entrar en el mundo de los negocios, aprovechando el accidente de su padre. Todo lo que hizo detrás del mostrador del negocio no le gustó al viejo Char. Por esa razón a Fuad se le ocurrió montar un negocio parecido que le puso Olímpica No 2. Pero Farid, contrario a su hermano mayor, era un insurrecto que luchaba por su pasión sin dejar el mundo de los negocios: el canto. 

Su afición a la música lo llevó a la radio. Después de pasar más de 10 horas detrás de un mostrador, por las noches Farid se iba a Soledad a programar boleros y un ritmo que estaba causando furor en Nueva York, que algunos le llamaban salsa en la emisora Radio Regalos, del cartagenero Hernándo Franco Bossa. Por petición de Farid, Char Hermanos compró esa emisora que estaba en el extremo del dial AM (1340 frecuencia modulada), que por sugerencia de Efraím Peñate Rodriguez se le bautizó Radio Olímpica. Y siguiendo el mismo esquema de las droguerías, se constituyó en la primera emisora de la cadena ORO. En un chat informal dirigido a Pablo Rodriguez Blanco, Peñate dijo:

«Me ha hecho recordar el modo cómo Fabio Poveda comenzó aquí en Barranquilla en los micrófonos de la vieja Radio Olimpica de AM ( 1340 Khz ) que yo gerenciaba, que yo le abrí generosamente sin celo ninguno siendo yo gerente-narrador y comentarista deportivo de esa emisora a la cual yo fui quien le puso ese nombre en cuanto Fuad Char me llamo a manejar esa frecuencia que había iniciado Hernándo Franco Bossa con el nombre de Radio Regalos».

Eran los tiempos de Edgará, Ancon, Victor Moré, Julio Gutiérrez, Justinano Martinez, Juancho Illera, y muchos otros periodistas deportivos. Peñate era gerente, locutor, narrador y comentarista deportivo de Radio Olímpica. Y me dicen que su verdadera llave era Farid Char.

Farid Char Abdala, el empresario, el artista, el impulsor del deporte, el forjador de la cultura popular, no había recibido los honores en cuerpo presente para que sus amigos, artistas, personas de la radio, la cultura y del mundo empresarial le rindieran el homenaje póstumo meritorio. Un lánguido funeral precedió a lo que sería su despedida. La apariencia de una alta sociedad que quería ver rápido su cuerpo trocado en cenizas, se impuso frente al sentimiento del pueblo barranquillero que deseaba homenajearlo. Para satisfacer su deseo, los hermanos Char Yidi organizaron dos días después de su incineración, una misa en la catedral Metropolitana.

¿Quién le cantará a Farid Char un bolero? Un réquiem por Farid , el artista de los hermanos Char que fue cremado en un subrepticio funeral de media hora.

Próxima entrega: El misterio de una muerte.

 

 

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Crónica

Presidente Santos, ¿sabía Usted que su ministra Elsa Noguera se casó con un exmafioso del sanguinario Clan Los Mellizos?

 

El país necesita que el presidente Santos le responda sobre el caso de la ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Elsa Noguera. Cortesía

CARTA AL PRESIDENTE SANTOS

 Excelentísimo presidente Juan Manuel Santos

Como ciudadano y periodista, con todo respeto, solo le pido decencia en su gabinete ministerial. Y no es nada personal, ya que al periodista no le basta con informar sino que debe orientar. Sé que a algunos no les gusta mi periodismo, hasta el punto de que me han mandado a matar y otros desearían matarme, como lo confesó el pastor Miguel Arrázola al sentirse descubierto con mi investigación. 

El caso de la distinguidísima ministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Elsa Noguera de la Espriella, como lo divulgué en mi blog (luciotorres.co), merece mucha atención de su parte.  Ella se casó con un hombre que en la década de los 90 fue de la banda de Los Mellizos, y en el 2007, gracias al juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Barranquilla, fue condenado por concierto para delinquir. 

Elsa Noguera de la Espriella merece ser feliz, pero lejos de la poderosa cartera del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio. 

En el 2009, Juan Carlos Hernández Lucarini salió con libertad condicional, y desde hace varios años era el compañero sentimental de la ministra Noguera, apadrinada por la alianza CharVargas Lleras, quienes asistieron a esa celebración fastuosa. El anuncio de esta boda de ensueño lo hizo Germán Vargas Lleras cuando todavía no había renunciado a la vicepresidencia de la república para dedicarse a su campaña presidencial. 

Un poco antes de que Julio César fuera ungido emperador de Roma, su esposa Pompeya había asistido a una Saturnal, una especie de orgía sexual; el hecho fue suficiente para que el emperador se divorciara de ella.  Sin embargo, algunas matronas del patriarcado romano rechazaron tal decisión porque consideraron que Pompeya no había participado en la orgía, sino que fue como espectadora. Era una costumbre que distinguidísimos hombres, con sus también distinguidísimas damas de la sociedad esclavista, asistiesen a esos espectáculos, y ellas esperaban que, de regreso a su nidal, sus esposos satisficieran sus cuerpos ardientes.  Julio César según Plutarco les dijo a esas matronas: “La esposa del César no solo debe serlo, sino parecerlo”. 

En ese campo, entramos en una situación que la filosofía de la ética pareciera que este término estuviese en desuso define claramente: los funcionarios públicos deben guardar una compostura decente, atendiendo la moral y las buenas costumbres que se han venido perdiendo con el pasar de los tiempos. 

Si el presidente Marco Fidel Suárez se retiró de su alto cargo acosado por las críticas al haber pignorado su sueldo presidencial a un agiotista mercantil, como el Banco Mercantil Americano de Colombia, ¿por qué Usted, presidente Santos, permite que una poderosa ministra de su gabinete de paz consienta en ser la esposa de un ex mafioso, cuya condena todavía está caliente? 

Si doña Elsa Noguera de la Espriella no tuviese la investidura que tiene hoy, y la responsabilidad de construir 450 mil viviendas de interés social, y de participar con Findeter en la inversión de $5.5 billones en acueducto y alcantarillado, me importaría un reverendo cilantro su vida privada. Ella puede casarse con quien quiera que esté enamorada, pero no puede someter a la ciudadanía al imperio de la indecencia. Tanto como que la Procuraduría comenzó una investigación contra Findeter; los municipios de Yopal, Pasto, Armenia e Ibagué; los distritos de Barranquilla, Buenaventura y Santa Marta, y las empresas Metroagua, Aguas de Ibagué y Triple A por presuntas irregularidades en la contratación de acueductos y alcantarillados. 

Excelentísimo Señor Presidente de la República, Juan Manuel Santos: en una nación decente no ocurre lo que está ocurriendo en Colombia con la conducta cada vez más permisiva de la ciudadanía, pero especialmente de los funcionarios públicos con los delitos y los crímenes, hasta el punto de verlos como algo natural. ¿Es decente que una persona miembro de su equipo ministerial se case en Cancún (México) con un despliegue de fantasía, canutillos, lentejuelas y lujo, mucho lujo, mientras el Indicador de Progreso Social (IPS) de Barranquilla sufre una caída de más de dos puntos con relación a la del país? ¿De dónde sacó Elsa Noguera cerca de dos millones de dólares según peritos de la etiqueta consultados para celebrar su fastuoso matrimonio que duró varios días en uno de los sitios más caros del mundo, el sur de Cancún? ¿Cuántos de sus empleados asistieron y quiénes les sufragaron sus gastos?

¿Le parece sospechoso que Findeter -cuyo presidente Luis Fernando Arboleda fue gerente de varias empresas del Canal Isabel II- haya hecho multimillonarios contratos con la Triple A después que Alex Char, quien fuera jefe de Elsa Noguerra de la Espriella (ex secretaria de hacienda de Char) en ese entonces, llegara a un acuerdo con los ejecutivos que están presos en Madrid: Ignacio González; el ex presidente del Canal Isabel II en Latinoamérica Edmundo Rodríguez, y el ex gerente Ildefonso de Miguel

Excelentísimo Señor Presidente Santos: le repito la frase famosa de Julio César: “La esposa del César no solo debe serlo, sino parecerlo”. Por esta razón, le pido respetuosamente que me responda las siguientes preguntas:  

¿De dónde salió el dinero con el que se financió la fastuosa e indecorosa boda de su ministra de vivienda que se gastó tantos dólares como lo hizo el hoy presidente de los Estados Unidos, Donald Trump cuando se casó con Melania Knauss mientras en su ciudad, cada día más, miles de barranquilleros se acuestan con hambre? ¿Sabe usted si algún dinero público se gastó en esa boda, ya que su ministra solo recibe de sueldo $19 millones mensuales y no tiene patrimonio ni renta con la cual pagar las cuentas de su boda, apenas soñada por princesas como la Rapunzel, cuyo príncipe azul la liberó de la bruja malvada con un beso de magia?