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Ante los obstáculos de la Registraduría, el grito de independencia retumbará el 27 de octubre!

Venceremos la pobreza, la corrupción y la desesperanza. El grito de independencia retumbará el 27 de octubre. El movimiento Cartagena Heroica y la candidatura a la alcaldía de Edison Lucio Torres venceremos los obstáculos para lanzar el Tercer Grito de Independencia de Cartagena de Indias. ¡Libertad! ¡Libertad!

Un grito contra el yugo mental de la pobreza, la corrupción y la desesperanza que nos mata lentamente. Un grito de independencia que no se puede apagar por la conducta de la Registraduría Nacional de no validar 48 mil firmas de las 95.100 que presentamos para iniciar este tortuoso camino hacia la independencia contra la corrupción y la desesperanza.

Un grito de 111 mil personas

El grito de independencia lo materializaremos el 27 de octubre de 2019.

Cartagena Heroica recolectó 111 mil firmas para inscribir a Lucio como candidato anticorrupción a la alcaldía. Nuestro comité verificador hizo una depuración minuciosa y presentamos a la Registraduría 95.100, de las cuales la Registraduría solo nos valida cerca de 47 mil. Se necesitan 50 mil firmas válidas para que mi inscripción quede firme. Tenemos plazo hasta el martes para presentar los recursos de ley, y lograr validar las 50 mil firmas.

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El lunes 12 de agosto presentaremos un recurso de reposición y subsidiariamente de apelación para que nos revaliden 20 mil apoyos más que no tienen ninguna tacha, de acuerdo al estudio realizado por nuestro comité verificador.

Los contratistas privados de la Registraduría fueron los encargados para verificar, en todo el país, más de 17 millones de firmas en un breve lapso. Para esto usan robots con el fin de cumplir con lo estipulado por el numeral 2 del artículo decimoprimero de la resolución No 15319 de 2018 de la Registraduría Nacional del Estado Civil.

¿Por qué son válidas nuestras firmas?

Si hace 4 años Adelina Covo acompañó a Manolo Duque para que le validaran sus firmas, ¿por qué la Registraduría no lo puede hacer ahora con Lucio? El grito de la independencia contra la pobreza, la corrupcción y la desesperanza retumbará en Cartagena el 27 de octubre de 2019. Cortesía.

En el caso particular, la Registraduría señaló varias causales para rechazar las 48 mil, entre ellas «duplicidad», «no corresponde», «no estar en el censo electoral vigente», «no legible».

No obstante, en nuestra verificación revalidamos más de 20 mil firmas que se sumarán a las 47 mil que la Registraduría confirmó y llegaríamos a 67 mil apoyos validos. De acuerdo con la normatividad, solo necesitamos 50 mil firmas válidas.

La Registraduría utiliza robots que cuando las firmas no están muy bien definidas, las rechaza y las considera no legible. Pero al ojo humano dichas firmas son claramente legibles.

Por esa misma razón, el robot al no identificar un nombre y un apellido, considera que no corresponde. De las 15 mil firmas rechazadas por no legibles y no corresponde, logramos revalidar el 70%, es decir, 10.500 firmas. Solo con estas alcanzaríamos 55.500 firmas, las válidas para quedar en pie nuestra candidatura.

Camino tortuoso

Cartagena de Indias sufrió mucho para alcanzar su independencia. Antes y después del 11 de noviembre. La opresión del imperio español impedía cualquier tipo de libertad. Pero los sueños de esos héroes eran tan arraigados que ningún tipo de amenaza y de obstáculo los detuvo para gritar ¡Libertad! ¡Libertad!

De la misma manera, está sucediendo algo similar con nosotros. Nos propusimos inscribirnos por firmas para el grito de la independencia y no depender de los avales. Nuestra independencia debe ser total. Definimos una meta de 100 mil firmas. El grito de independencia fue de 111 mil cartageneros y cartageneras. Depuramos y quedamos con 95.100 firmas.¡Meta alcanzada!

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El segundo obstáculo que vencimos fue lograr la póliza de seriedad de la candidatura. La Previsora nos la negó faltando 5 días para nuestra inscripción. Presentamos tutela, y el Juez 14 Municipal de Cartagena nos tuteló el derecho de elegir y ser elegido y obligó a la Previsora expedir la póliza el 25 de julio. Seguía en pie el grito de independencia.

Nuestra inscripción estaba prevista a las 2 de la tarde del viernes 26 de julio. Presentamos la póliza y los demás documentos de requisito, y a las 3 de la tarde ya eramos candidato a la alcaldía de Cartagena condicionado a la validación de nuestras firmas. El grito de independencia seguía vigente. ¡Meta cumplida!

El grito de independencia no se apaga

Ahora tenemos un tercer obstáculo para lanzar el grito de independencia el próximo 27 de octubre. Estamos seguros que demostraremos la justeza legal de nuestra inscripción. Está probado que sobrepasamos las 50 mil firmas válidas. Venceremos en este tercer premio de montaña, y llegaremos triunfantes el 27 de octubre. Nadie nos ahogará nuestro grito de independencia.

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Solo Dios atragantará nuestro grito de independencia. El Registrador Nacional, Juan Carlos Galindo, hará justicia validando nuestras firmas, porque son legales, sudadas, patoneadas y recolectadas guardando la normatividad vigente.

El tercer grito de independencia será de 200 mil héroes, hombres y mujeres, cartageneros y cartageneras levantados contra la pobreza, la corrupción y la desesperanza. Lucio Torres no se arruga. Venció a los corruptos dueños de Cartagena. ¡Venceremos! Nuestro grito será el 27 de octubre: ¡Libertad! ¡Libertad!

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El libro gordo de la fiscal 53 (II): infidelidades, sexo e intimidad de funcionarios públicos de Cartagena

El alcalde de Cartagena de Indias, Manuel Vicente Duque, dándole posesión a Judith Figueroa, quien ahora será la carcelera de la contralora Nubia Fontalvo. Cortesía.

A varios periodistas y medios de comunicación —especialmente a El Universal y El Heraldo— fuentes de la Fiscalía les entregaron 32 gigas de audio sobre las escuchas de los protagonistas del proceso que podríamos llamar el Libro Gordo de Useche, de Piña, de Manolo o de la fiscal Liliana Velásquez. En ese cargamento de audios digitales, había conversaciones íntimas que hablaban de infidelidades, sexo y de otros temas que nada tenían que ver con el objeto de la investigación penal, sino que hacen parte de las esferas intimistas de los protagonistas.

¿Es importante para el juez de garantía saber que una de las voces femeninas tenía dos maridos, o que una mujer asociada a una iglesia cristina tiene una visión homofóbica?

Por ejemplo, las conversaciones entre Useche y Piña, o entre Useche y Angela Vergara, o entre Useche y Lady Ann Steer, o entre Useche y Angélica Hogde, o entre Useche y Roselyn. Yo podría construir una historia basada en la intimidad de los protagonistas del Libro Gordo, y sería más taquillera esta historia que aquella que busca demostrar la importancia de proteger el bien objeto de la investigación: La transparencia de la administración pública. Pero no lo hago porque soy respetuoso de los derechos fundamentales de las personas.

¿Por qué la Fiscalía se dedicó a distribuir las 32 gigas de grabación de llamadas íntimas de los funcionarios públicos, muchas de las cuales no fueron utilizadas para la imputación de los cargos como concierto para delinquir, cohecho, tráfico de influencia, usurpaciones de funciones públicas y asociación para la comisión de un delito contra la administración pública? ¿Qué pretendió la Fiscalía con la difusión de conversaciones muy íntimas de los protagonistas de este escándalo? Independientemente de la intención de la Fiscalía, el efecto fue contundente, y dejó la sensación de un sentimiento encontrado en la audiencia cartagenera. Mientras unos escuchaban los audios por el morbo de saber las intimidades sexuales de los protagonistas, otros lo hacían por enterarse de las triquiñuelas usadas por los líderes de la administración pública para realizar sus componendas corruptas.

Ahora bien: ¿Cuál es el papel de los medios de comunicación y, en particular, de los periodistas frente a este caso? ¿Puedo publicar titulares sensacionalistas y homofóbicos (“Cómo me van a permitir que a Cartagena la gobierne un mariquismo”) como lo hizo El Universal y que repitieron medios radiales? ¿Hasta dónde llega el derecho a la información y el derecho a la intimidad de los actores de este penoso hecho? No solo la honra de estas personas se vio afectada sino también de otros que nada tienen que ver con los actos publicitados. Si bien es cierto que esa grabación se refería a varios concejales, pero la publican en un momento donde la administración de la ciudad está en manos de una persona con una opción sexual diferente que desafía los prejuicios morales asociadas a la sexualidad y al género y es un defensor de los derechos de las minorías sexuales. Los lectores no se explican que siendo el director de El Universal, Pedro Luis Mogollón, familiar de quien ejerce la primera autoridad del Distrito, Sergio Londoño Zurek, publicó un titular sensacionalista y homofóbico? ¿Cuál fue la intención del periódico de escoger una frase que refleja un sentimiento homofóbico fuera de contexto de la investigación? ¿Primó la ideología de género de sus dueños?

¿Qué parámetros éticos tuvo Pedro Luis Mogollón para darle paso a una publicación homófica que va en contravía de la constitución y de la ley? En este caso se presenta una contradicción entre el derecho a la información y el derecho a la intimidad, independiente de la forma para obtener dicha información. La Fiscalía filtra las grabaciones, pero nosotros como periodistas debemos tener la capacidad de evaluar para no afectar derechos fundamentales de los protagonistas del escándalo o de aquellos que nada tienen que ver con los delitos que se les imputan.

No obstante, la falta sería más grave si la cometiese un servidor público. Y este es el punto en el cual el juez de control de garantías debió fijarse para autorizar a la Fiscalía la publicación de ciertas conversaciones que violaban la intimidad de los protagonistas o de funcionarios que nada tuvieron que ver con los hechos imputados. De hecho, lo publicado por El Universal, El Heraldo, RCN, Caracol y otros medios, muchos de los cuales no fueron los mismos audios presentados por la Fiscalía para demostrar la responsabilidad penal de los indiciados. Es decir, que son audios fuera de proceso, y de hecho exculparía a los agentes violadores.

Al respecto quiero resaltar lo que dijo la Corte Constitucional en la sentencia C-881-14 cuando declaró exequible el artículo 54 de la ley 1453 de 2011:

«El fiscal que tuviere motivos razonablemente fundados, de acuerdo con los medios cognoscitivos previstos en este código, para inferir que el indiciado o el imputado pudiere conducirlo a conseguir información útil para la investigación que se adelanta, podrá disponer que se someta a seguimiento pasivo, por tiempo determinado, por parte de la Policía Judicial.”

Pero la Corte Constitucional también dijo que la medida no debe afectar el núcleo esencial del derecho a la intimidad, puesto que éste está sometido a una serie de controles y restricciones contemplados en el propio Código de Procedimiento Penal:

(i) En primer lugar, de acuerdo al propio texto de la norma, la decisión debe ser motiva de manera razonable. (ii) En segundo lugar, la decisión debe estar fundada en los medios cognoscitivos previstos en el Código de Procedimiento Penal, es decir, que requiere de un sustento basado en información recogida en el proceso. (iii) En tercer lugar, la medida de vigilancia está limitada en el tiempo, pues si en el lapso de un (1) año no se obtuviere resultado alguno, se cancelará la orden de vigilancia, sin perjuicio de que vuelva a expedirse, si surgieren nuevos motivos. (iv) En cuarto lugar requiere autorización del Juez de Control de Garantías para la determinación de su legalidad formal y material, dentro de las treinta y seis (36) horas siguientes a la expedición de la orden por parte de la Fiscalía General. (v) Finalmente, vencido el término de la orden de vigilancia u obtenida la información útil para la investigación el fiscal comparecerá ante el Juez de Control de Garantías, para que realice la audiencia de revisión de legalidad sobre lo actuado.

Si existe un observador reflexivo y analítico, además, se dará cuenta que muchos de los audios se hicieron hace más de un año.

Es preciso decir que el derecho fundamental a la intimidad se encuentra en dos dimensiones que solo hace parte del fueron personal: (i) como secreto que impide la divulgación ilegítima de hechos o documentos privados, o (ii) como libertad, que se realiza en el derecho de toda persona a tomar las decisiones que conciernen a la esfera de su vida privada.

Manuel Vicente Duque a la entrada del complejo judicial de Cartagena

Este razonamiento lo realizo desde mi perspectiva de docente de derechos humanos, defensor de los derechos humanos y como periodista de investigación que a diario debo lidiar con esta tensión que me lleva siempre a proteger los derechos fundamentales de los actores de mis historias, que son historias reales de personas de carne y hueso y no están en el ámbito de mi imaginación.

Debo señalar en este análisis no solo el contenido sino la forma cómo la Fiscalía penetra en el núcleo del derecho a la intimidad de los actores Jorge Useche, Angela Hogde, Manuel Vicente Duque, Nubia Fontalvo, José Julián Vásquez y de todas las personas que interactuaron con ellos. Aquí no trato de contradecir la veracidad de los hechos sino de hacer un razonamiento lógico jurídico a la luz de los derechos fundamentales que debió hacer el juez de garantía de la vista pública, José Luis Robles. Si se comprueba que violaron los derechos fundamentales, los agentes violadores no solo serían los medios de comunicación sino especialmente la fiscal Liliana Velásquez y el propio juez de garantías que debió ser —precisamente— garante de ellos. Al respecto la Corte dijo en dicha sentencia dos cosas importantes para el análisis:

«(i) En la divulgación de hechos privados, en la cual incurre quien presenta al público una información cierta, veraz, pero no susceptible de ser compartida, es decir, perteneciente al círculo íntimo de cada quien, siempre y cuando no se cuente con autorización para hacerlo bien de su titular, bien de autoridad competente. (ii) Finalmente, la presentación falsa de aparentes hechos íntimos no corresponde con la realidad».

Pregunta final para el juez de garantía del proceso, José Luis Robles:

¿Autorizó, como prueba, escuchas que solo hacen parte de la intimidad de los protagonistas y que nada tienen que ver con el hecho que se quiere probar? Es una pregunta que debe responder el juez de garantía de segunda instancia al resolver la apelación de la medida de aseguramiento intramural ordenada por el juez Robles, y podría afectar el resultado final de las audiencias en el primer tramo de la investigación.

El Libro Gordo de la Fiscal Liliana Velásquez está lleno de muchas historias de sexo, intimidad y, sobre todo, de truculencia que solo favorece a las mentes alambicadas.

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Audiencia pública contra Manolo Duque, desde este martes dormiría en su casa

En la foto, tomada sobre la transmisión cerrada de la audiencia, vemos a Manolo Duque de pie con camisa rosada.

Al principio de la etapa de indagación del sonado proceso penal que tiene encartado al alcalde y a su hermano, a la contralora y a más de la mitad del concejo distrital, se veía a un Manolo Duque sorprendido, preguntándose «¿y yo que hago aquí?».

Pero en la última audiencia del sábado 26 de agosto lo vi relajado y hasta con la camisa de lino olan desabrochada en el cuello, y de vez en cuando salía a tomar aire libre para cambiarle el agua al pajarito.

Aunque aparecía literalmente arrinconado a la pared y movía en seguidillas las rodillas, trataba de relajarse y estiraba las piernas buscando comodidad mientras escuchaba a su defensor, Juan Carlos Cabarcas, quien se vino con 21 razones —y no 46— para demostrar la inocencia de su poderdante. Pero el argumento jurídico más poderoso que tiene la defensa es volver añicos las tesis de la fiscal Liliana Velásquez, quien sostiene que los nombramientos de ciertos funcionarios se hizo con base «en un pacto criminal» para capturar la contraloría Distrital mediante dádivas, prebendas y puestos.

Las únicas pruebas contundentes que la Fiscalía presentó ante el juez de garantía son las escuchas. Son las más sonadas y las que están en la boca de la gente de Cartagena interesada en la cosa política. Pero hay una falencia de la cual los defensores se agarrarán: no hay testigo estrella. Si esas escuchas estuviesen acompañadas de un solo testigo, indudablemente que la suerte de Manuel Vicente Duque, José Julián Vásquez, Nubia Fontalvo, Jorge Useche y 10 concejales más estarían con un pie en la cárcel. Pero no hay testigo, por ahora, y seguramente regresarán a sus casas para recibir las dos etapas restantes del proceso , y esperar que nunca aparezca ese anhelado testigo de la Fiscalía.

El juez de garantía del proceso, José Luis Robles, convocó para este martes 29 de agosto a las 2 p.m. la vista pública donde decidirá si manda a la cárcel de Ternera a los indiciados (a Nubia Fontalvo la mandaría a la cárcel de San Diego) o regresarán a sus casas. Y esperarán que en la segunda etapa del proceso sus defensores le demuestren al juez de conocimiento que son inocentes, y cruzarán los dedos para que a la fiscal Liliana Velásquez no le aparezca un testigo estrella que confirme la conexidad entre la elección de Nubia Fontalvo como contralora Distrital, el nombramiento de algunos funcionarios claves de la administración, y por otro lado, las escuchas divulgadas por la fiscal, especialmente aquella donde aparecen los concejales Erich Piña y Jorge Useche hablando de «35 libros» y de «siete libros y medio».

Las escuchas por sí solas —como lo dijimos— no son pruebas contundentes para convencer al juez Robles de mandar a prisión a los indiciados, pero sí son cabeza de procesos para iniciar una amplia y sistemática investigación contra la corrupción que debe terminar en la guandoca con los responsables de la «organización criminal» denunciada por el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez.

Ante la ausencia de testigo estrella que corrobore la validez procesal de las escuchas contra Manuel Vicente Duque, al juez Cuarto Penal Municipal, José Luis Robles, no le quedará otro camino que cerrar la etapa de aseguramiento desestimando la petición de la fiscal Liliana Velásquez de mandar a los procesados a la cárcel.

Predicción: Manuel Vicente Duque dormirá en su casa este martes 29 de agosto, y cruzará los dedos para que a la Fiscalía no le aparezca nunca el testigo estrella que había esperado.

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La escucha de la Fiscalía es una múcura de sorpresas: develan el entramado de la corrupción local

Fiscalía: El alcalde es determinador del concierto para delinquir

Manolo Duque sale en hombros el día de su posesión. Lo extraño es que ahora ha quedado soloCortesía.

La fiscalía abrió una múcura de sorpresas al dejar salir las escuchas legales con las que pretende meter preso a los implicados en la elección de la contralora Distrital Nubia Fontalvo, una militante cristiana que quedó enredada en una pelea de tigres por el poder.

Liliana Velasquez, fiscal 53 Seccional Bolívar, en sentido figurado, le dio un gancho directo al hígado del alcalde distrital de Cartagena de Indias, Manuel Vicente Duque Vásquez, y a sus compañeros de desgracia, cuando consideró que José Julian Vásquez, su hermano de crianza, era solo un instrumento de aquél para lograr beneficios de su actuación como burgomaestre.

A contrario sensu, hasta esos momentos se consideraba que las escuchas legales donde aparece J.J. Vásquez dando órdenes, arreglando situaciones y definiendo políticas públicas del resorte del burgomaestre, era una atribución arbitraria del hermano del alcalde que le suplantaba sus funciones públicas. Si esto fuera así, para los abogados de Manolo Duque su defensa sería pan comido, ya que no aparece ninguna voz del burgomaestre haciendo arreglos indebidos. Y si no aparecía, era menos difícil sacarlo de esa situación.

No obstante, la tesis de la Velásquez le cambió todo el panorama a la defensa de los encartados en esta conducta criminal como determinador de los delitos que la fiscal ha imputado al alcalde: concierto para delinquir, cohecho, y tráfico de influencia. Los abogados defensores debieron pedir un plazo hasta el 26 de agosto para preparar la defensa frente a las acusaciones de la fiscal, y ser convincentes ante al juez de garantía para que no le den cárcel a los imputados.

De acuerdo con las teorías criminológicas imperantes en Colombia, la fiscal considera que el determinador (Manolo Duque) indujo a su hermano José Julián Vásquez para que a su nombre hiciera todas las componendas que develaron las escuchas legales difundidas hasta el momento. Esto es, que JJ solo fue ejecutor de la conducta punible o criminal ideada por Manolo Duque.

La múcura de Pandora

En diciembre de 2016 cuando el concejo de Cartagena se disponía a realizar las últimas sesiones del año, dos hechos rompieron la calma que reinaba: la captura de la familia del concejal Américo Mendoza, y la de Jorge Useche, también concejal, en plena sesión del concejo distrital. Ambos hechos, le permitió a la Fiscalía abrir una múcura de sorpresas de 70 mil llamadas, de las cuales seleccionaron algunas centenares que han sido fuentes de la veta investigativa para imputarle a Manolo Duque y sus compañeros de infortunio los delitos ya anunciados.

En efecto, los audios utilizados por la Fiscalía en aquella época sirvieron de cabeza de proceso para estremecer el sistema electoral local y regional por el delito de fraude electoral contra Jorge Useche y su tío Jorge Correa; los delegados de la Registraduría de Bolívar, Patricia Jiménez Massa y Humberto Ceballos, y el presidente de la Comisión Escrutadora, Alfonso Camerano. Del acervo probatorio solo seleccionaron 150 llamadas que comprometieron a los funcionarios señalados. Patricia Jiménez terminó recluida en su casa con un deshonroso brazalete electrónico. A Useche solo le restringieron su salida del país. Ceballos tiene casa por cárcel, lo mismo que Camerano. El proceso sigue vigente y en cualquier momento revienta.

Pero el arduo trabajo del CTI para recolectar las escuchas legales fue codificado, rotulado, analizado y depositado bajo una cadena de custodia que no solamente sirvió para poner al descubierto el presunto fraude electoral de las elecciones de 2015, sino para desentrañar el modus operandi del teje maneje político del Distrito. Esta labor la realizaron peritos provenientes de Bogotá pero que necesariamente contó con el apoyo de algunos funcionarios de la Costa Caribe para descifrar el costeñol, como dicen los interioranos.

De esas escuchas se podría formar una matriz de investigación de la cual saldría varias investigaciones, tal como sucedió con el caso de la parapolítica que permitió a la Cortes Suprema de Justicia procesar y condenar a 42 parlamentarios, o del proceso 8.000 donde condenaron a 21 parlamentarios por recibir dineros del narcotráfico para la financiación de sus campañas políticas.

A manera de ejemplo, de la matriz de investigación pueden salir las siguientes investigaciones:

  • Elección de la contralora Nubia Fontalvo.

  • Elección del personero Distrital William Matson Ospino

  • Decisiones de la procuraduría y la contraloria de procesos importantes para Cartagena.

  • La contratación de Acuacar para el Nuevo Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado.

  • Investigación contra varios magistrados del Tribunal Administrativo.

  • Investigación a jueces y fiscales encargados de procesos contra la administración pública.

  • Intromisión del gerente seccional de la Contraloría,  Jesús María Caballero García, sobre la contraloría Distrital.

¿Las pruebas?

Indudablemente en las primeras de cambio, la Fiscalía no puede relucir todo su arsenal para sustentar las acusaciones. De hecho, si hay voluntad de llevar la investigación hasta las últimas consecuencias, necesariamente deben salir de muchos fiscales y jueces que hacen parte de la Red de Corrupción contra la Adminsitración Pública. La Fiscalía General de la Nación no tiene confianza en los funcionarios seccionales, el hecho de que se buscara un juez de Usiacurí para librar las órdenes de captura, lo dice todo.

La Fiscalía cuidadosamente dio a conocer más de 250 audios cotejados dialécticamente para demostrar su tesis. Por ejemplo, en la escucha a la contralora distrital, Nubia Fontalvo cuando conversaba con otra persona identificada como Carlos a quien se quejaba por el director de auditoría, Jairo Latorres, quien no asumía el cargo y se la pasaba fuera de la ciudad. El tal Carlos le preguntó que de quién era Jairo Latorre, la contralora dijo:

“De Manolo, Carlos. Pero por Dios, así no (…). Dile a Manolo que te mande a otro tipo”. 

Como pueden ver, la grabación menciona directamente a Manolo como determinador de ese arreglo, y no a José Julián. Y también que los acuerdos se concretaron en una reunión realizada en el despacho del alcalde. Son, entre otras, las pruebas que la Fiscalía ha presentado al juez.  

El gerente corporativo de Aguas de Cartagena, John Montoya Cañas, quien disfruta de un sueldo de $50 millones con su nuevo cargo especialmente diseñado para él, también fue mencionado en las escuchas de José Julián con una de las asesoras de la alcaldía de Cartagena. Si al alcalde le abrieron investigación, ¿por qué no lo han hecho con el que fuera gerente de Aguas de Cartagena?

El objetivo es el acalde

Pero el objetivo de la fiscalía es el alcalde, aunque se tenga que llevar por delante a varios funcionarios. Con la tesis de la Fiscalía de señalar que J.J. Vásquez no actuaba por sí solo sino que era mandado por Manuel Vicente Duque, cambia el panorama. Y los abogados defensores, Juan Carbarcas, Hernando Osorio Rico, deberán cambiar de estrategia. Por esta razón pidieron un plazo para preparar su defensa que debe conocerse el 26 de agosto. Si los defensores de Manolo Duque, José Julián, Nubia Fontalvo y Jorge Useche, rebaten la tesis de la fiscal, seguramente regresarán a casa. Si no es así, deberán reservar una habitación especial en Ternera Resort y un puesto en el restaurante de Johana Bahamón de la cárcel de San Diego.

De hecho, la fiscal Liliana Velásquez va por quien tiene el bolígrafo y no por los amanuenses. Pero en este caso específico, no solo se llevarán de los cuernos a Manolo Duque quien luce desorientado porque desconoce el berenjenal en que se ha metido sino también a su hermano y a los demás implicados, salvo que sus abogados le ablanden el corazón al juez para que no atienda la petición de la fiscal. Esto es, que no le den una medida de aseguramiento intramural.

La múcura está en el suelo. Se rompió con la caída del Portal Blas de Lezo II, al destaparse, comienza a salir los grandes males políticos administrativos que ha azotado Cartagena de Indias por muchísimos años. El azar rompió la múcura de sorpresas y la mala suerte de Manolo Duque lo puede llevar a la cárcel.

Como en la mitología griega, Pandora al destapar la caja que Zeus le había regalado para vengarse de Prometeo por haberle dado el fuego a los humanos salieron todos los males de la tierra, pero lo último que no perdió fue la esperanza.

Pregunto a mis lectores, ¿cree que a Manolo Duque lo manden a la cárcel?

 

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Entrevista

¿Fracasó la elección popular de alcalde de Cartagena? Habla María Claudia Paéz presidenta de CCC

Si Cartagena es una ciudad fallida debido a las características sociales analizadas, si hay un divorcio entre el desarrollo social y el político, si el aparato administrativo del Distrito (alcaldía y concejo) va por un lado y la sociedad por el otro, y si la economía le va muy bien y a la ciudad muy mal, podríamos considerar que la democracia popular ha sido un fracaso en La Heroica.

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Crónica

Manolo siente que se le agota el tiempo como alcalde

Vemos al alcalde Mayor, Manolo Duque, en compañía de su alcalde local 2, Gregorio Rico, el concejal Edgardo Mendoza, el comunal Aldo Lora y otras personalidades.

Manuel Vicente Duque Vásquez, siente que el tiempo de alcalde se le extingue. «Pero ahora habla como alcalde», dijo un líder comunal en la inauguración de la cancha sintética del «Portal de la Cordialidad». Mientras tanto, Fernando Carrillo, el Procurador General, le respira en la nuca, razón por lo cual adelantó las inauguraciones de las obras que hasta ahora ha realizado, y no escatima esfuerzos para participar en cuanto evento público que la administración distrital realiza.